Los laureles bien lejos de la almohada (I)

Los laureles bien lejos de la almohada (I)
Fecha de publicación: 
7 Septiembre 2012
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El análisis de lo realizado por Cuba en Londres 2012 es indispensable: la pasión y las loas excesivas a un lado, los laureles lejos de la almohada. Cerebro ardiente desde la frialdad necesaria para quemar cualquier impureza dogmática, chovinista, genuflexa, aun de interés personal que abrace el sensacionalismo.

Se logró lo expresado por mí en un comentario a pocos días de la justa (semanario Tribuna de La Habana y página web de la Editora Femenina): «Será dificilísimo, pero podemos superar el lugar y los premios de hace cuatro años…» Califiqué de proeza haber clasificado a 110 contendientes, y de duro golpe, la ausencia en los torneos por equipos; la del voleibol, la más triste, entre las damas sobre todo.
  
«Duele la no presencia de gimnastas, a pesar de la magnífica Escuela Nacional, y de esgrimistas, con tanta deuda moral con dicha disciplina». En la capital inglesa sobresalieron varios latinoamericanos en estas dos especialidades, con inferior apoyo y sin ser genios como Fonst. Señalé a varios de los posibles medallistas, Mijaín López y Dayron Robles a la cabeza de los dorados.

Mijaín no solo quebró en semifinales al escollo turco Riza  Kayaalp: en la pelea decisiva, frente al estonio Heiki Nabi, demostró que es el mejor luchador del mundo en la actualidad. Dyron merece respeto y no el trato que algunos le han dado. Sus principales rivales están en su cabeza: a esos fantasmas debe doblegar. Tuvo deudas con el entrenamiento -siempre se pagan- y las lesiones lo mordieron.

No hagamos leña de un árbol lacerado -caído no está- porque el plusmarquista mundial de los 110 con vallas y campeón olímpico tiene bastante historia por hacer todavía. La Savigne es acreedora de semejante atención: no consiguió vencer problemas físicos y psíquicos; puede seguir aportando si pone de sí y recibe apoyo contundente. Debemos estar al lado de ellos en este momento amargo -funcionarios, entrenadores, periodistas en la primera fila- para ayudarlos a desbrozar y fortalecer sus mejores sitios, sin reír las gracias ni llevarlos contra las cuerdas.

Por favor, basta ya de llamar al gran corredor el Lord del Guaso: no lo rebajemos, él está muy por encima de ese título nobiliario. ¿Qué tiene que ver nuestro pueblo -y Robles es tan pueblo- con la aristocracia y los legisladores de la maldad en su inmensa mayoría? Llamémosle el As o el Recordista del Guaso; si se quiere, el As Guajiro del Guaso. Un campesino o un obrero agrícola valen mucho más que los pares del reino o los miembros de la cámara alta.

PARA BAILAR MEJOR LA RUMBA

La mayor isla caribeña estuvo distanciada de su rumba en el atletismo. Buen trabajo hay que efectuar para rumbear sabroso. Objetividad en lo planteado por Harold Iglesias, del Granma, en Entre grises se imponen los análisis; no subestima el valor de la entrega pero esclarece:

“…el atletismo, deporte de resultados relevantes durante el cuatrienio, no cumplió las expectativas precompetencia a punto de que en una comitiva de 44 exponentes, solo pudieron encumbrarse Leonel y Yarisley”. Se refiere a las marcas discretas -es generoso al llamarlas así- de nuestros representantes en el área de triple salto, los lanzamientos, las carreras… por culpa de lastimaduras, falta de adiestramiento, extenuación física y mental… Por cierto, después que informaron públicamente que no existían lesionados en la delegación, ocurrió lo contrario.

Otro riguroso periodista del sector, Michel Contreras, declaró en la Mesa Redonda su oposición a usar los Juegos Olímpicos para adquirir experiencia y dijo que no podemos darnos ese lujo ni llevar a quienes queden en el último lugar de su eliminatoria, no ostenten marcas aceptables -pese a su clasificación- de acuerdo con las de sus contrincantes o sucumban en la primera fase, sin dar batalla. Apoyo pleno: esos reveses dañan especialmente en lo moral. La historia de Cuba en la rama -y más allá- no puede ser herida con actuaciones de ese tipo.

Jóvenes pugilistas han tenido que asumir una enorme responsabilidad antes de tiempo; parecido a madurar frutas con carburo u otros productos. Lo comenté en  vísperas del certamen londinense: Beijing 2008: duele ese puesto 28, (página web de la Editora Femenina): “El boxeo no aportó coronas; los anhelos se limitaron a plata y bronce. Juveniles ocupando los puestos en una disciplina muy lesionada entre nosotros por el robo de músculos. El voleibol, la pelota, han sentido y sienten esos latigazos. ¿Dónde no ofende ese negocio que nada tiene que ver con el deporte, el olimpismo, lo humano?”

Agrego ahora: las lides agonales, íntimamente encadenadas  a monopolios de los que no escapa siquiera la creación de Pierre de Coubertin, están maculadas. Las trasnacionales pudren el ambiente más allá de lo económico, parece normal lo anormal; es la hegemonía capitalista que conduce hasta la inercia, la complacencia y la aceptación ante estos fenómenos, de brazo con los medios y otros instrumentos.

Es la mundialización sobre su base antihumana y explotadora -tenemos que cambiar esa base-, intentando grabar en las mentes que el capitalismo puede necesitar reformas pero es la única opción válida y cualquier otro proyecto resulta aventura quimérica y caótica.

Robustece el individualismo y el sistema de estrellas en lo atlético y lo artístico, en un planeta donde “el dinero reina a un grado nunca visto, con su ’todo vale’. Reina la automatización de las personas, el hombre vuelto hacia sí, que a lo sumo admite a su familia inmediata”. Cito a Fernando Martínez Heredia en Trazando el mapa político de la América Latina correspondiente al libro En el horno de los 90, Editorial Ciencias Sociales, 2005.

Pocos censuran la apropiación de deportistas; muchos son indiferentes, se resignan, llegan a verla propia de la etapa; cuando más, alguna broma acerca de este crimen. En cuanto al dopaje, las críticas son superficiales en la inmensa mayoría de los casos y su látigo cae sobre las víctimas – las convierten en victimarios- y no sobre el sistema y las escorias negociantes, los culpables principales. 

Vuelvo al ring. La proa de la embarcación correspondió de nuevo a los muchachos de los jabs y los upper, encabezados por Robeisy Ramírez y Roniel Iglesias, ocupantes de los lugares más anhelados en 52 y 64 kilos; sin embargo, se ha perdido arte y no todos estaban preparados espiritualmente en una disciplina que ha bajado su nivel, con más incidencia en el ámbito aficionado.

Pereza mental, fallas ideológicas: apenas se fustiga la decisión de eliminar la cabecera y la camiseta en busca de nocaos, sangre, bestialidad, para ganar en atracción, incrementar el morbo en practicantes y fanáticos e igualarse cada vez más con el polifemo de mil ojos y mil garras que es el cuadrilátero profesional.

Solo les falta a los comerciante$ introducir mayor cantidad de rounds y los guantes pequeños de los rentados, con el objetivo de dañar más al golpear. El deporte, usado así, es el verdadero opio de los pueblos. El propio gozo mediático en relación con el fútbol no existe solo por interés económico: con sabor agradable, envenena, endroga.

SEGUIMOS EN COMBATE 
  

Las judocas como siempre al frente: 1-1-0; ¡qué clase de campeona es Idalis Ortiz! En el real brillo de las medallas pesa contra quien se compitió. Inteligencia, técnica y valentía mostró la titular de la categoría máxima frente a varias murallas. Combatividad y recursos enseñaron los plateados Janet Bermoy (52) y Asley González (90).

En dicho arte marcial alcanzamos menos galardones que hace cuatro años, creció la refulgencia. Falta superior acomodo estratégico, táctico y técnico -es difícil- a las nuevas reglas, a las transformaciones. Parecido pasa con la lucha donde son determinantes la fuerza y la resistencia: poder levantar y evitar que te levanten. Junto a su habilidad, el as grecorromano Mijaín las posee de sobra. Lo cambios aprobados afean la especialidad, cierto; esa es su plataforma actual.

Ni sospechar que un tirador nuestro pudiera ascender a la cima: tantos valladares impone esta actividad carísima como la natación, la equitación, el ciclismo, los remos, el canotaje, las velas… Unas más que otras -las señaladas-, todas las especialidades han encarecido su práctica. Para un país subdesarrollado es muy duro avanzar en ellas. ¿Y en una nación bloqueada por los  bandidos como la nuestra…?

Que los tiradores de la Mayor de las Antillas se batieran allí ya era hazaña. Lo reflexioné en mi escrito vaticinador: "... han navegado por aguas turbulentas ya desde el entrenamiento, hasta han carecido de balas suficientes, jamás de voluntad, entrega, amor…". A Leuris Pupo lo presenté como "el señor de la pistola". No pensé que iba a obtener el cetro y sí en su constancia: eran sus cuartos Juegos. Fue la vencida.

Para mí, Leuris es el dueño de la más grande conquista cubana en los XXX Juegos. A la altura de su combatividad: las cristalizadas por el decatlonista Leonel Suárez, el tercer hombre más completo de la lidia, la presión alta cual amenaza; el pesista de bronce Iván Cambar (77), quien sufrió varias operaciones recientes; y la garrochista Yarisley Silva, vicetitular entre luminarias.

Inolvidables las protagonizadas por la ciclista Lisandra Guerra, el clavadista José Antonio Guerra y, en especial, la del nadador Hanser García, que está por encima de su digno séptimo lugar en los cien metros modalidad libre, empatado el logro con Manuel Sanguily, hombre siete en los 200 de pecho en Melbourne 1956, solo superados entre nosotros por Rodolfo Falcón y Neisser Bent, subcampeón y tercero en los 100 de espalda de Atlanta 1996.

Hanser era polista y llegó tarde a la natación; no es el único que empieza por una lid que no le pertenece: a Juantorena y Ana Fidelia les sucedió. El desliz pasa cuenta al corajudo de las piscinas en una disciplina muy compleja que obliga a llegar desde muy niño, ante todo por desarrollarse en un medio no natural para el ser humano. Ah, si todos los deportistas batallaran como él.

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