Identidad de género: El poder de decir sí

Identidad de género: El poder de decir sí
Fecha de publicación: 
27 Abril 2021
0
Imagen principal: 

Ilustración: tomada del facebook de UNFPA Cuba

Para la doctora cubana, especialista de primer grado en Oftalmología, Naomi Castillo Bicet, no fue un camino fácil.

Ni siquiera el corrector ortográfico de la laptop aceptaba la palabra y la marcaba en rojo como error, así que cuántos en la vida de la doctora no la habrán marcado por entenderla como un error.

Pero “las decisiones sobre mi cuerpo y mi sexualidad las tomé yo cuando decidí que tenía una identidad de género transexual, cuando me di cuenta de que ya no cabía en un cuerpo masculino”.


Foto: tomada del facebook de la Dra. Naomi Castillo

Así declaró reciente y públicamente en el encuentro virtual que sirvió de marco a la presentación por parte del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) en Cuba del Informe del Estado de la Población Mundial 2021, por primera vez centrado en la autonomía corporal, que es el poder y capacidad para tomar decisiones sobre nuestros cuerpos, sin temor a la violencia o a que alguien más decida por nosotros. 

Al comentar su decisión, la doctora Castillo expresó: “es algo que no todas las mujeres transgénero lo tomamos en una edad y un momento dado. Esto, por supuesto, está condicionado por numerosos factores: la familia, la sociedad, y el reconocimiento de una misma de que ya está preparada para el cambio”.

Precisamente el decidir sobre los derechos sexuales y reproductivos, acerca de la sexualidad, así como sobre el uso de anticonceptivos y la planificación familiar, son algunas de las muchas aristas que aborda este informe, donde se revela que casi la mitad de las mujeres, en 57 países en desarrollo, no tienen el derecho a decidir si quieren tener relaciones sexuales con sus parejas, usar anticonceptivos o buscar atención sanitaria.

A pesar de que en numerosos países existen garantías constitucionales en materia de igualdad de género, en el plano mundial las mujeres tienen, en promedio, solo el 75% de los derechos jurídicos de los hombres y, en muchos casos, carecen del poder para cuestionar estas disparidades debido a lo reducido de su participación en las decisiones políticas y otras formas de adopción de decisiones.

Entre las formas en que es irrespetada la autonomía corporal, el mencionado informe recoge que unas 43 naciones no disponen de legislaciones en las que, por ejemplo, se incluya el tema de la violación conyugal, mientras en 20 países existen leyes que obligan a la mujer a casarse con el violador.


Imagen: UNFPA

También como violencias contra la autonomía corporal se mencionan la presión sobre la mujer por su pareja para no mantener relaciones sexuales protegidas así como el forzar a tener dichas relaciones sin el consentimiento de Ella.

El matrimonio infantil queda, asimismo, incluido en las violencias contra la autonomía corporal, en este caso de las menores, cuyos padres o tutores deciden su unión conyugal. En la actualidad, suman 650 millones las mujeres que se casaron antes de cumplir los 18, y cada año otros 12 millones de niñas continúan contrayendo nupcias antes de llegar a la edad adulta. 

Esas y otras conductas son expresiones de desigualdad de género que atentan contra la autonomía corporal de las mujeres, esa por la que tensó todas sus cuerdas la doctora cubana que da inicio a estas líneas y quien recuerda:

“Mi recorrido ha sido largo, difícil, y ha estado modificado por numerosos factores social, educacionales… ya que lograr la autonomía corporal de una mujer trans fue bastante complicado por el bulling, la homofobia y la transfobia.

“Pero nada de esto me detuvo en lograr ser una mujer transgénero. En eso logró un papel importante el Cenesex, que me dio empoderamiento, conocimiento, para no me afectaran esos factores que te desvinculan de alcanzar tu objetivo”.

En Cuba

A propósito del tema, la vicepresidenta de la Unión Nacional de Juristas de Cuba (UNJC), Yamila González Ferrer, confirmó, según reportó la ACN, que, en materia de autonomía de género y de legislación familiar, son muchos los desafíos que tiene ante sí el perfeccionamiento legislativo en que se encuentra inmerso el país.

Fue también durante la presentación nacional del Informe del Estado de la Población Mundial 2021, que González Ferrer abundó en dichos retos, mencionando, entre otros, el asociado con el consentimiento para el matrimonio y para las relaciones sexuales.


Yamila González Ferrer, vicepresidenta de la UNJC. Foto: Roberto Garaicoa Martínez

En Cuba, indicó la jurista, la formalización del matrimonio solo es posible para mayores de 18 años, aunque en el código vigente, dijo, se le otorga a los progenitores o tutores la capacidad de autorizar estas uniones, siempre que la mujer sea mayor de 14 años y el hombre, de 16.

A propósito de ello, comentó que está previsto eliminar esa excepcionalidad por todo lo que acarrea en cuestiones de salud y de derechos sexuales y reproductivos.

Entre otros temas a estudio mencionó también el matrimonio entre personas del mismo género, el vínculo filiatorio a partir del uso de técnicas de reproducción humana asistida y la protección frente a manifestaciones de violencia de género.

No basta con que exista la legislación, hace falta también que los profesionales estén capacitados para derrumbar estereotipos y aumentar el conocimiento de la población acerca de sus derechos, indicó.

 La Constitución de la República y también el reciente Programa Nacional para el Adelanto de la Mujer, son dos importantes fortalezas en este camino, apuntalado por una voluntad política centrada en proteger la dignidad de cada habitante de esta Isla.

La historia de Naomi Castillo Bicet lo confirma, y sus declaraciones son la mejor prueba:


Foto: tomada del facebook de la Dra. Naomi Castillo

“Yo pienso que todas las mujeres con nuestra identidad debemos ser fuertes, estar preparadas para enfrentar lo que se nos avecine. Son muchos los obstáculos que la vida nos ha de poner, pero tenemos que quedarnos con lo positivo, que es lo que nos permite avanzar y alcanzar nuestras metas.

“Pienso que cada una tiene su historia de vida, que es un referente para la sociedad, unas con emociones positivas que sirven de precedentes para otras generaciones. Eso es lo que ha sucedido conmigo, por eso me siento tan orgullosa de ser una mujer transgénero, que ocupa un lugar tan importante en nuestra sociedad, sin importar mi orientación sexual ni mi identidad de género”.

Añadir nuevo comentario

CAPTCHA
Esta pregunta es para comprobar si usted es un visitante humano y prevenir envíos de spam automatizado.
CAPTCHA de imagen
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.

Video