El danzón en Cuba sigue vivito… y danzando
especiales

Foto: tomada del perfil Danzoneros en Facebook
El VI Encuentro Internacional Danzonero “Miguel Failde In Memoriam” ha concluido, pero no la vital presencia del danzón en Cuba.
Entre los días 17 y 30 de marzo aconteció en Matanzas la sexta edición del encuentro danzonero ratificando que nuestro baile nacional sigue vivito… y danzando.
Quizás a algunos pueda parecer poco creíble la anterior afirmación, sobre todo considerando el impacto de los más actuales ritmos difundidos en el ciberespacio.
Sin embargo, los numerosos bailadores, estudiosos del tema, la cantidad de participantes en general en el evento, y la realización de paneles como el que trató sobre los “Desafíos para la comunidad Danzoneros en el siglo XXI”, avalan la buena salud de esa manifestación músico-danzaria en Cuba.
Más de treinta parejas de Cuba y México se presentaron en la primera ronda del concurso de baile «Ricardo Benedit Varela, Angoa» en el salón de los espejos del Teatro Sauto. Foto: tomada de Facebook
Tanto es así, que no solo fue declarado Patrimonio Nacional Inmaterial de Cuba desde 2013, sino que se proyecta acreditarlo como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, según explicó Ethiel Failde, presidente del Comité Organizador del evento y director de la Orquesta Failde.
Historiando sobre el baile nacional
Con los primeros acordes de “Las alturas de Simpson”, escuchados aquel primer día de enero de 1879, en lo que fuera el antiguo Liceo Artístico y Literario de Matanzas, actual Sala White, nacía el primer danzón cubano, bajo la autoría del compositor y director de orquesta Miguel Faílde (1852-1921).
Esa composición iniciática estaba dedicada a uno de los barrios más populares de la ciudad de Matanzas por aquel entonces; la contradanza y la danza habían sido sus antecesoras.
Imagen: tomada de radio26.cu
Los haitianos llegados a Cuba a finales del siglo XVIII, trajeron junto a sus muchos saberes, también la Contradanza -música popular bailable de origen europeo-, que fue derivando en Danza en las tertulias y salones cubanos hasta desembocar en el danzón.
Aseguran que en su surgimiento el danzón causó sus revuelos y hasta fue calificado de baile indecente por los más puritanos, escandalizados por esas parejas abrazadas que movían sensualmente las caderas a ritmo de la música y, en las pausas, se abanicaban los tantos calores.
Foto: Internet
Además de la orquesta de Miguel Faílde, en la primera etapa del género ganaron el aplauso popular la de Raimundo Valenzuela (1848 – 1905) y otras que luego fueron sumándose a ritmo de danzón como la de Arcaño y sus Maravillas, la de Belisario López, Acerina y su danzonera y Toña la Negra.
En las dos primeras décadas del siglo XX, el danzón fue proclamado Baile Nacional de Cuba, y durante casi 40 años, no hubo acontecimiento social o político que no fuera tema de un danzón. y para la década del 50 ya integraba el repertorio de las grandes jazz band, como la Orquesta Avilés.
Foto: Internet
Inicialmente lo interpretaban orquestas típicas compuestas por violines, contrabajo, trombón, cornetín, clarinete, trompeta y güiro, con el que se marca el ritmo. Al cobrar auge, surgieron las charangas o danzoneras, donde no faltaban el piano, la flauta, el violín, las pailas, el contrabajo y el inefable güiro.
Al nombre de Miguel Faílde se sumaron otros igual de célebres asociados también al danzón como Manuel Saumell, Raimundo Valenzuela, Tomás Ponce y Agustín Lara, entre otros.
Foto: tomada del perfil Danzoneros en Facebook
En la tarde del domingo 30 de marzo llegó a su final el VI Encuentro Internacional Danzonero “Miguel Failde In Memoriam”, pero desde sus conferencias, talleres, y también desde la cadencia de los bailadores en el concurso de baile organizado al efecto, quedó demostrado que el danzón continúa palpitando en las raíces del cubano y en las esencias de la cultura nacional como practica cultural comunitaria.
Foto: tomada de arteporexcelencias.com
Comentarios
Luis Guillermo
Añadir nuevo comentario