Niño con enfermedad compleja recibió atención inmediata en Cuba
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Ante recientes hechos de manipulación mediática en redes sociales sobre una presunta mala praxis en la asistencia médica a un niño cubano de diez años ―que a solicitud de la madre se encuentra en Estados Unidos desde el 12 de marzo―, autoridades sanitarias de Cuba explicaron hoy que el menor recibió inmediata atención en instituciones de tercer nivel en el país.
Fue el primer niño cubano en recibir Koselugo, un medicamento importado con un alto costo para tratar el neurofibroma plexiforme, tumor formado en el tejido que cubre los nervios y en ocasiones aparece en la cara, alrededor del ojo, cuello, brazos, piernas, espalda, tórax y órganos internos, detallaron los expertos.
En comparecencia televisiva en la Revista Buenos Días, los especialistas de tres centros involucrados y funcionario del Ministerio de Salud Pública informaron que la negativa de la madre del paciente impidió avanzar en un procedimiento de diagnóstico crucial.
Defendieron la verdad apegados a los principios éticos de la medicina cubana de procurar siempre el bienestar de las personas, el respeto y la confidencialidad, por ello no mencionaron nombres.
La doctora Araíz Consuegra Otero, directora del Hospital Pediátrico Juan Manuel Márquez, puntualizó que este paciente fue atendido por un equipo multidisciplinario integrado por 20 especialistas, al presentar síntomas de enfermedad compleja, donde era necesario realizar varios estudios, por eso la estadía resulta más larga, con un periodo de tres meses y más.
Según establece el protocolo sanitario, ante patologías complejas se involucran en estos casos pediatras, neurocirujanos, oncólogos, hematólogos, radiólogos, neurólogos, personal del área de anatomía patológica, cirujanos, se valora de conjunto al paciente y se llega a una decisión colectiva, afirmó la experta en Medicina Familiar.
A los familiares siempre se les explica en cada visita los resultados de cada prueba, el diagnóstico, la terapia a aplicar y toda la guía establecida para tratar la enfermedad, validadas a nivel internacional, con la ayuda de los psicólogos, y si existe una negativa se insiste mediante el diálogo, pues la prioridad para el personal de salud es preservar la vida, dijo la propia fuente.
La madre de este paciente no permitió el desarrollo de una biopsia de diagnóstico a su hijo para determinar el nivel de complicación y proceder a un adecuado tratamiento, por ende se pierde tiempo y oportunidades de vida, aseveró Consuegra Otero.
Ante la negación de la madre de efectuar cualquier procedimiento en el centro, recibir asistencia médica y tramitar cualquier situación con la administración del Juan Manuel Márquez, se trasladó al menor al Instituto de Neurología y Neurocirugía, por solicitud del hospital pediátrico, desmintiendo así los rumores en redes sociales de soborno para aceptar al paciente en otra entidad.
Reiteró que existían todos los recursos sanitarios para la asistencia al menor de edad, y lo único que se le imposibilitó a la tutora legal fue una carta donde se aludía que en Cuba no se podía tratar a su hijo, algo falso; además, le fue entregado un resumen de la historia clínica, sentenció Consuegra Otero.
Al infante le faltaban estudios por hacer, existía la posibilidad de desarrollarlos y poner la terapia en dependencia del resultado de las pruebas médicas, pues la salud de los niños es nuestra razón de ser, a pesar de las dificultades económicas de la nación cubana recrudecidas por las medidas coercitivas unilaterales de Estados Unidos a Cuba, apuntó.
Orestes López Piloto, director del Instituto de Neurología y Neurocirugía, centro del nivel terciario de atención, confirmó que a pesar de obtener el informe médico del Hospital Juan Manuel Márquez con elevada calidad, el protocolo sanitario establece volver a realizar los estudios, discutir el caso con un equipo multidisciplinario de la entidad y se solicitaron especialistas del Instituto de Hematología e Inmunología.
Tras obtener los resultados de las pruebas se decidió de conjunto ejecutar una biopsia de diagnóstico medular, como mismo sugirieron los médicos de la clínica pediátrica; se hizo el examen y como resultado se determinó una infiltración de linfoma leucemia linfo-gástrica confirmado por el medulograma, pero faltaba una revisión desde la Hematología, pues existía un análisis inicial de lesiones cerebrales y de proliferación celular según los test con marcadores, precisó.
Para llegar a un dictamen certero se hicieron otros estudios, se confirmó la enfermedad de leucemia linfoma de células B y el pequeño fue trasladado al Instituto de Hematología e Inmunología, adonde llegó con patrones de salud desfavorables, como infección respiratoria y complicaciones propias de este maligno padecimiento, expresó Wilfredo Roque García, director de la referida entidad.
Debido a la agresividad de este tumor, se discutió en colectivo que se debía aplicar como tratamiento una quimioterapia no intensiva o prefase, con el objetivo de disminuir la carga cancerígena y posteriormente iniciar una de mayor intensidad, de acuerdo con los esquemas oncohematológicos a nivel internacional ante esta patología de rápida progresión, manifestó el especialista.
Roque García acotó que de poner un método intensivo podría afectarse la salud del niño y comprometer su vida, pues como es normal, los valores hematológicos bajan como las plaquetas, los leucocitos e incrementa el riesgo de sepsis o infección.
Cuando sale de la institución, a petición de la madre, para su traslado a una clínica de Estados Unidos por visa humanitaria, desde el día 12 de marzo, tenía condiciones graves pero parámetros estables y con exámenes hematológicos en franca recuperación, concluyó.
Según reportes en las redes sociales se conoce que el menor evoluciona favorablemente y todos los médicos involucrados en este caso se alegran mucho, aunque aclararon que no sorprende esta mejoría, pues en las instituciones cubanas se atienden diario a niños graves y con los debidos cuidados rebasan esta etapa.
El doctor José Luis Aparicio Suárez, director nacional de Posgrado del Ministerio de Salud Pública, informó que en Cuba mil 454 personas reciben de forma gratuita el medicamento Koselugo, de ellos 249 infantes, con un costo de un millón 400 mil dólares.
Resaltó que las instituciones sanitarias de la mayor de las Antillas poseen equipamientos médicos de alta tecnología, a pesar del recrudecimiento del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos, pues existe una voluntad política del Estado y el Gobierno de ofrecer servicios médicos gratuitos y accesibles a todos.
La manipulación en las redes sociales afectó al personal médico y a los pacientes en las instituciones sanitarias, que vieron como se agredía a los trabajadores de la salud, quienes poseen profesionalidad, preparación y sensibilidad, coincidieron las autoridades.
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