SNB: Leopardos callan bocas
especiales

Yo fui el primero que no daba un centavo por Villa Clara en su choque de cuartos de final contra Las Tunas en esta edición 64 en la Serie Nacional de Béisbol de Cuba, así que soy el primer sorprendido.
La poca exigencia enfrentada por los Leopardos en ese tramo final de nueve juegos recuperados me hacía pensar que cuando chocaran con un equipo que sí les pondría toda la carne en el asador, saldrían trasquilados, pero nada de eso, los chicos han salido respondones, cuando sus aspiraciones parecían tener base solamente en el fértil suelo de la esperanza.
La temida ofensiva de los bicampeones Leñadores fue completamente silenciada en su Bosque Encantado, y su pitcheo fue vapuleado en el encuentro inicial, cuando los anaranjados incluso no tenían a su mejor carta abridora.
Pensamos, “Ok, sorprendieron a un equipo que está sin jugar de manera oficial hace casi un mes”, pero de eso nada, la tropa dirigida por Ramón Moré de verdad se ha creído que puede, y en el segundo desafío sacaron el juego del congelador con un rally en las postrimerías.
Eso, nada menos que ante uno de los mejores cerradores de la pelota cubana en los últimos años, Alberto Pablo Civil, a quien esta vez hasta los bateadores derechos le conectaron bien.
Lo cierto es que la Serie va al estadio Augusto César Sandino, de Santa Clara, 2-0, como esperábamos, pero al revés, con las víctimas haciendo de victimarios, inflando hasta el máximo la llama de su pasión por el triunfo, conscientes de que los caminos que parecen intransitables son, al mismo tiempo, sendas de grandes oportunidades.
Las nubes de la duda siguen ahí, de eso pueden estar seguros, y yo mismo sigo pensando que los tuneros son los favoritos para darle vuelta al resultado, pero estos dos mazazos han sido contundentes y tendrán que sacar su estirpe de campeones para recuperarse ante una afición ávida de resultados hace más de una década.
Con su espada y su escudo, cual gladiadores romanos, los centrales siguen en la lucha por alcanzar la grandeza, cuando nadie apostaba por ellos, ni siquiera para clasificarse a la postemporada.
Las puertas siempre se abren para aquellos que persiguen con fervor sus sueños, porque son efímeros como la brisa, pero, a la vez, pueden convertirse en algo tan concreto como el suelo bajo nuestros pies, así que: a disfrutar con los ojos abiertos, mientras duren estos cuartos de final.
Ojo, sería un error comenzar a celebrar antes de tiempo, porque solamente se ha hecho la mitad de la tarea y las hachas que están aparentemente dormidas pueden despertar en cualquier momento.
Ahora a los Leopardos les toca depender de abridores menos fiables que su dupla estelar, veremos cómo les va.












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