En El motor de arranque, «hacer reír es algo muy serio»

En El motor de arranque, «hacer reír es algo muy serio»
Fecha de publicación: 
26 Enero 2021
17
Imagen principal: 

Foto: Jorge Carlos Rodríguez

Un poco de humor le viene muy bien a las noches del domingo, risas, alegría, música: espectáculo. Hace varias semanas, El motor de arranque carga con la responsabilidad de traernos todo eso a casa. 

CubaSí conversó con Juan Carlos Travieso, quien ha dirigido el programa desde su primera puesta, en la televisión capitalina.


Foto: Cortesía del entrevistado

¿Cuánto de continuidad y cuánto de ruptura hay entre este programa y el que realizaron hace unos años en el Canal Habana?

"El motor de arranque es uno solo, nació en Canal Habana en el 2009 y todavía hoy es el mismo, pero, como todo en la vida, con el tiempo evoluciona. El motor sufrió también una transformación, se adaptó a los nuevos requerimientos, pensó en un público más amplio y asumió el reto de transmitirse ahora en un horario, un día y un canal donde el espectador es muy exigente. De hecho, muchos de los que participan en él son los mismos que lo iniciaron. Faltan algunos rostros, unos porque ya no viven en Cuba, otros porque estaban trabajando en otros proyectos cuando se les llamó para El motor, pero los que no están es porque no pudieron. Nosotros los llamamos a todos sin excepción y la respuesta fue inmediata. Sumamos a otros jóvenes que por primera vez llegan a este programa, pero sin dudarlo dijeron que sí y asumieron también el desafío". 

¿Cómo surgió la oportunidad de retomar este proyecto?

"Fue un proyecto que teníamos guardado con unos deseos infinitos de volverlo a realizar y, de pronto, un día recibí una llamada de Rafael Pérez Ynsua, el director del Canal Cubavisión, con la propuesta de que hiciéramos un paquete de 9 programas para ese canal con el auspicio de RTV Comercial. Sin pensarlo dos veces dije que sí y comenzamos a trabajar. El diseño de producción y la producción se fueron haciendo al mismo tiempo. Conté con Ángel Piedra como productor General, una persona con quien he trabajado en múltiples oportunidades y a quien me une, además, una gran amistad. Solo así, con la complicidad de los amigos podría asumir este Motor de arranque y sentirme respaldado. Es muy importante en la televisión tener a personas de confianza alrededor y, más que eso, tener a gente con sentido común, que saben qué hacer ante cada situación compleja que pueda surgir. Ángel fue un ejemplo, pero son otros muchos, Lourdes Ruiz y Daniela Moisés, las asistentes de dirección; Vladimir Barberán el Director de Fotografía; Roberto Hernández el Diseñador Escenográfico; Doralgis García, la ambientadora; Diego García, Denis Rodríguez y Leordanis Hernández en el Diseño Gráfico, Mónica Crespo, que esta vez asumió la dirección del making y así muchas personas que entraron a la producción del programa para hacerlo realidad. Y todos aportaron mucho desde la esfera donde les corresponde participar".


Foto: Jorge Carlos Rodríguez

¿Cuáles fueron entonces los principales retos?

“El reto fundamental fue lograr contactar a todas las personas que debían estar invitados para cada una de las emisiones, fueran humoristas, personalidades invitadas o músicos. Porque el diseño de producción se organizó de tal modo que pudiéramos grabar en el Teatro Astral durante 9 días consecutivos, a razón de un programa por día. Pero imagínate, cada programa era temático y toda la ambientación cambiaba de un programa a otro. Cuando terminábamos de grabar un programa sobre las 7 de la noche, teníamos que empezar a preparar el que grabaríamos al día siguiente. Eso para producción implicó mucho trabajo, así como la movilidad de las personas y la entrada y salida de tanto personal al set de grabación en el Teatro, donde tuvimos que tomar muchas medidas sanitarias para que nadie se nos enfermara por la Covid en medio del rodaje.

“Es un programa que se fue discutiendo con los actores día a día, que se ensayaba y se marcaban los movimientos en la mañana y por las tardes grabábamos. Muchas veces en el mismo orden en que saldría al aire y otras veces tuvimos que alterar el orden de cada uno de los segmentos del programa. En fin, fue desde todo punto de vista un aprendizaje. Yo era la primera vez que trabajaba con una unidad de remoto de 8 cámaras y en lo personal tuve también que superarme mucho, pero sin miedos. Solo con la confianza que me daba estar rodeado de profesionales que me apoyaron mucho y que cada uno de ellos aportaba lo mejor de sí.

“Creo que el reto y el mérito mayor fueron para la producción del programa y todo el equipo de dirección, que lograron vencer con inteligencia cada uno de los problemas que por el camino iban surgiendo o aportando desde sus especialidades lo que el guión pedía. Y la base de todo fue RESPETAR MUCHO el trabajo del otro. El motor exigió que todos aportaran desde sus saberes y les dio la oportunidad de hacerlo”.


Foto: Cortesía del entrevistado

Yo me divierto mucho viendo el programa, ¿tú te divertiste haciéndolo?

“Yo sí me divertí haciendo el programa. Te digo algo… pensé que estaría muy estresado y mi subconsciente se preparó para estar muy tenso, sin embargo, cada día de rodaje me sentí más relajado. Y creo que eso al final siempre influye en que la gente también se relaje y aporte. Para mí la creación es un proceso de disfrute y uno tiene que intentar vivirlo así desde el gozo. Cerca de mí había personas con las que trabajaba por primera vez y me decían; “tú siempre te estás riendo Juanca” y yo pensaba, sí, estoy aquí para eso. Si no me reía yo, era imposible que otros en sus casas se divirtieran mirando lo que hacemos.

“Yo creo que la energía que existe en un set de rodaje define obligatoriamente la energía con la que el público recibe esa obra. Eso se nota, se percibe de alguna manera. Yo creo en eso”.

En tu opinión, ¿qué ha sido lo mejor de este Motor de arranque?

“Lo mejor de este Motor de arranque ha sido chocar con tanto público, estar en todas las plataformas posibles, en el canal y el horario en que más la gente ve televisión y donde la gente pide y exige más, para entender hasta dónde logramos cubrir esas expectativas o no. Si me preguntas lo mejor, ha sido los debates que ha suscitado, saber que el programa se convirtió en motivo para que la gente hable, discuta con respeto y polemice. Y no tengo nada contra los que opinen mal del programa, siempre que emitan sus criterios desde el respeto.

“Si me preguntas lo otro bueno que trajo para mí El motor de arranque, fue traer a la televisión nuevamente a Tomasita Quiala, pero presentarla en la faceta que nunca el público le había visto en la tv, esa Tomasita desenfadada, original, viva. Y junto a ella traer también a la televisión a un grupo de actores, músicos y hasta géneros musicales que muchas veces no tienen espacio en los grandes shows de nuestra televisión. Creo que la trova tiene mucho para dar. Y este es un modo de demostrarlo. Por el programa pasaron… Ray Fernández (el profesor Cierra Bares) con los músicos de La Barbarie Semiótica, todos increíbles y profesionales. También Marta Campos, Virulo, Brenda Navarrete, Roly Berrío, Jorge Díaz, Adrian Berazaín (padre), David Álvarez y tantos otros, que habitualmente no están en los programas y horarios estelares de la tv. Y creo que todos los que hacen un arte auténtico tienen el mismo derecho que los más famosos o reconocidos. Lograr esa equidad yo creo que también ha sido buena para el programa, porque ayudó a romper mitos y fronteras”.


Foto: Jorge Carlos Rodríguez

Y cuando ves el resultado en pantalla, ¿te sientes satisfecho?

“Yo sí lo disfruto. Me siento en familia a ver el programa siempre al aire. Ese es un termómetro para mí. Y nos ha pasado algo, cuando termina el programa se activa mi WhatsApp con criterios de muchas personas, entro a las redes para saber las reacciones del público, algunos vecinos me gritan lo que les pareció el programa, al día siguiente a mi hija en su escuela primaria todo el mundo (los niños incluidos) le dicen qué les gustó y qué no les gustó del programa. Eso es un termómetro al menos de que la gente está viendo el programa. Incluso a quienes no les gusta escriben una semana sobre él y a la semana próxima vuelven a escribir, significa que lo volvieron a ver. A mí, lo que no me gusta no me gusta y no gasto mi tiempo en verlo. Si el programa te deja con la necesidad de ver qué sucederá es que está moviendo cosas. Que la gente (aún insatisfecha) espera más del programa, tiene esperanzas de conectarse con él. Y puede que un segmento del programa te guste más que otro, pero si algo te conecta es que de algún modo está funcionando.

“La gente tiene muchas necesidades, espirituales entre ellas. Y la televisión llena de algún modo esos vacíos. El público necesita espacios así, diversos, polémicos, sin convencionalismos. Espacios que les muevan el piso, que los sorprenda, que dejen a un lado la rutina, que rompan códigos establecidos. Solo así la televisión rejuvenece en sí misma. Y no es un propósito, es un estilo. Los que la admiten y se dejan llevar, lo disfrutan, porque ven las cosas de otro modo. Los que no, pues deben relajarse un poco y sonreír, porque para la tristeza sobran los motivos. Reír es una bendición y hay que saber aprovecharla.

¿Nos adelantas algo de lo que viene: temas, invitados…?

“De los temas que faltan por salir al aire no te diré mucho; de los invitados, tampoco. Solo recomendaría que vean el programa final, el 10, un resumen de los momentos no vistos del programa para que vean que hacer reír es algo muy serio y que quienes formaron el equipo de El motor de arranque, contrario a lo que muchos piensan, son personas y artistas, con una altísima sensibilidad. Y no traicionamos ese refrán que dice: “Después de la risa, viene el llanto”. Eso no falla tampoco en El motor... y fue un final feliz, sin embargo”.

Comentarios

Es un programa q si mejoraran algunos d sus comicos como la muchacha q sale al final q es una lastima q teniendo al maestro en la casa actue tan mal gracias
Realmente un programa humorístico que no ha cumplido con mis expectativas, posee buenos humoristas pero no lo están haciendo bien, hablan a la misma vez, algunos quizás improvisen, el grupo musical pésimo con los temas, lo mejorsito la sección de imitación. En sentido general lo veo porque no hay más nada que ver y los domingo digo, bueno deja ver si hoy mejora un poco el programa, pero que va, cada vez más malo, mi familia dice lo mismo y tengo en mi núcleo de casi todas las edades, en el trabajo el criterio es casi igual que el mío. Me gustaría oir el análisis de los críticos.

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