El dinero que el gobierno cubano «se echa en los bolsillos»

El dinero que el gobierno cubano «se echa en los bolsillos»
Fecha de publicación: 
15 Febrero 2021
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El Centro de Estudios Avanzados de Cuba

Siempre sigo, comparto y le doy "me gusta" o "me encanta" a la mayoría de las publicaciones de Jarocha Reyes Vega, colega del Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), a quien nunca he visto, pero puedo asegurar que es una cubanaza de raíces muy profundas, y una activa luchadora por la Revolución en las redes sociales. 

Al presentarse en su perfil de Facebook, la buena de Jarocha (Jaroshó en ruso significa "bueno") se define como: "leal a mis principios, aunque en ello me vaya la vida". No son meras palabras. Aún sin conocerla personalmente, uno la siente cerca y sabe que ella siempre habla de corazón, lo mismo para alabar una buena obra, que para criticar “a gritos” lo que denigre a la Revolución cubana, sean las malas acciones de las personas comunes, pero también cuando cree que el error proviene de algún dirigente a cualquier nivel, o del gobierno en pleno.

Así que, una de estas mañanas, al leer un comentario suyo, Jarocha me puso en guardia. Simplemente se me había adelantado y herido sin saber mi afán profesional; me dio -como se dice- un buen palo periodístico en "Face". Ella me desayunaba con: 

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"¿Vieron en el NTV el reportaje acerca del Centro de Investigaciones de las Nanociencias, que presentó el periodista Wilmer Rodríguez Fernández? Un colectivo de 125 jóvenes investigadores, que están "plantados" en la lucha contra la COVID19. Con sus aportes científicos han representado un ahorro de cientos de miles de dólares al país. De las Nanociencias en Cuba se hablará y mucho. Uno esos "valientes muchachos" es mi hijo Francisco Enrique. Estoy orgullosa y muy feliz."

Pues resulta que sí: el reportaje de la noche anterior en el noticiero estelar de la televisión nacional, sobre el Centro de Estudios Avanzados de Cuba, me impresionó sobremanera. Y me propuse amanecer bien tempranito para escribir sobre el tema en las redes. Resulta que además de toda la información alentadora del material, había un hecho que me tocaba en lo personal: entre los entrevistados por el NTV, estaba una amiga que estudió en la URSS, en la misma ciudad y fecha que yo.

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Resulta que la Doctora en Ciencias, Angelina Díaz García, directora general del centro científico, es aquella misma muchacha que conocí allá por los finales de los años 70 y principios de los 80 del siglo pasado, en su universidad tecnológica de Lvov (hoy Lviv) de Ucrania occidental, entonces una urbe soviética. Dicen, y creo que es cierto, que aquellos fueron los mejores años de nuestras vidas. Los que aún nos hacen soñar con ese pasado que nunca pasa.

Durante los casi cuarenta años transcurridos, y como La Habana es muyyyy pequeña, Angelina y yo nos hemos encontrado de casualidad en los más disímiles lugares de esta ciudad. Siempre con su sonrisa y sus atentos ojos claros, cada vez que nos vemos rememoramos aquellas andanzas estudiantiles, pero nuestras efímeras conversaciones de esquina nunca pasaron de ahí. Al no ser lo que se dice "amigos-amigos",  jamás hurgué demasiado en el trabajo de Angelina. Ahora, gracias al reportaje, sé dónde está y a qué se dedica. El orgullo me lanza lejos. Pero… este no es el tema principal de mi comentario.

Desde aquel reportaje, y aunque ha pasado muy poco tiempo, mucho se ha publicado en Cuba sobre el hasta entonces casi enigmático Centro de Estudios Avanzados de Cuba, y eso me ahorra referirme a su historia y grandes éxitos. Sólo un par de momentos, para un mínimo y necesario acercamiento a ese enclave científico, que, como ya se sabe, está situado en el kilómetro uno y medio de la carretera hacia San Antonio de los Baños, en los límites de las provincias La Habana y Artemisa.

Primeramente, el momento fundacional en su fase inicial. Data de 2019, poquísimos años después de que el adelantado Fidel Castro avizorara el futuro de lo que se ha dado en llamar “un mundo mágico pero real”, el de las nanociencias y las nanotecnologías.

En segundo lugar, en estos días recientes, cuando, en una carrera contra el tiempo y la COVID-19, (como afirma el reportaje de la televisión) el Centro logró el milagro de producir en tiempo record un diagnosticador nacional de gran confiabilidad, para actuar durante la primera fase de las pruebas de PCR y detectar el SARS-CoV-2, con lo cual se le ahorra al país una importante cifra en moneda convertible y, lo que es más importante, el Centro aportó una nueva y real contribución a los esfuerzos de Cuba por proteger a como sea, y cueste lo que cueste, la vida humana.

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También en los días que corren, cuando tanto se debate sobre los jóvenes intelectuales cubanos, sus espacios, sus anhelos y las posibilidades de ser útiles al país que los vio nacer, el ejemplo de (copio la cifra de Jarocha) los 125 jóvenes investigadores (claro que también intelectuales), que son la masa fundamental de ese colectivo que trabaja con tecnología de punta a nivel mundial, demuestra muchas verdades, y desenmascara también muchas mentiras y manipulaciones.

Otra reflexión actual y no tanto: cuando los energúmenos, algunos “inteligentes”, que envenenan hoy con su bilis anticubana las redes sociales, se cuestionan el manejo por el estado de los presupuestos y las divisas producidas por el pueblo en estos años de Revolución, no hay mejor respuesta que los cientos de instituciones científicas repartidas por toda la geografía de este archipiélago, como el Centro de Estudios Avanzados de Cuba. Hablamos de una edificación ultra moderna con la mejor tecnología, una buena parte producida en Cuba, pero también y necesariamente provista con otros equipos, insumos y componentes de última generación, comprados bien caro en el extranjero, a veces al doble de su precio, a costa de volar más alto que el bloqueo norteamericano.

Cuando vemos a las decenas de miles de científicos jóvenes y sanos, educados gratuitamente por la Revolución, a decenas de miles de profesionales del más alto nivel internacional, como mi amiga Angelina, que durante décadas a partir de 1959, no pagaron un solo centavo por viajar a estudiar, algunos hasta sus doctorados, en prestigiosas universidades del mundo… ¡Entonces chico!, ¿Con que rayos crees que se pagó todo eso? Pues con los mismos dineros que ahora algunos por allá y por acá dan por desaprovechados, robados o malversados por dirigentes corruptos, como si esos fueran la mayoría y no una ínfima minoría de quienes manejan o deciden colectivamente sobre los presupuestos del estado cubano, otra gran mentira ampliamente amplificada por la em-prensa mundial y cacareada a diario por los papagayos del odio en las redes sociales.

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Los imperialistas deben andar preocupados con este reportaje, y sus radares y agentes ya tienen la misión de detectar los montones de agujas en el nuevo pajar. Los imagino sacando cuentas y destinando presupuestos millonarios a costa de los contribuyentes, para intentar sobornar y comprar a los profesionales jóvenes y menos jóvenes del Centro de Estudios Avanzados de Cuba. Y, por supuesto, dentro de poco el enclave será considerado como una nueva amenaza terrorista de la “isla comunista”.  Vivir por ver.

Termino mejor copiando y pegando otra opinión de la buena Jarocha, en respuesta a comentarios sobre aquella publicación que me madrugó: “todos los que allí trabajan, son en su mayoría jóvenes. En el caso específico de mi hijo ha estudiado en importantes centros escolares y llegó a este centro por méritos personales. Lo crié sola a los dos, no tengo riquezas y mi familia el único tesoro que guarda es la abundancia moral, el estudio consciente y el orgullo de haber nacido en Cuba. Impresiona saber que el líder del Departamento,  joven también, ya es Dr. en Ciencias; parí varón. Ojalá algún día lo pueda ver a mi hijo obtener una categoría científica”.

Comentarios

Gracias!
cesar.gomez@icrt.cu
Emosiona su comentario . Saber que anda tanto " gusano " dando vueltas y cacareando que parece ser que son todos los cubanos , y nó señores hay un ejercito de cerebros pensantes y con el corazón en la mano danto todo por Cuba . Mi Comandante donde esté : " Ahi están con el fusil del futuro al hombro ".
mdelarivera2003@yahoo.com.ar
Bella, interesante reflexión, crónica, historia, en mano de agradecidos, en juicios inteligentes. Mis respetos. Entristece, que más de uno, inteligente o no, de esos que se alían hoy con lo peor, son y han sido gozadores de las bondades de este país. Puertas abiertas por igual, a la ciencia,. A la técnica, a las artes, a las letras. Como ruines miserables luego después al servicio de una potencia que por mucho ha intentado asfixiarnos, olvidaron que disfrutaron de esos centavos producidos con el sudor de muchos trabajadores que confían en el buen uso de todo lo que se obtiene. Vayan al infierno los que muerden la mano de quien les alimento. Mi reconocimiento por siempre a todo aquel que sin intereses mezquinos brindó todo su saber e inteligencia al beneficio de mayorías. Gracias
Elpez46@yahoo.com

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