CRÓNICA BIEN CORTA: Que trabajen, mi amor, que trabajen
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Una vez, hace casi 20 años, en un acto de homenaje, entrevisté a Fela Jar, la gran actriz cubana que acaba de fallecer en La Habana. Así la llamé en la primera pregunta: "Usted, que es una gran actriz, ¿qué tiene que aconsejarle a los actores que comienzan?"
Me miró divertida, como mira la abuela al niño que suelta una ocurrencia: "¿Quién te dijo que yo soy una gran actriz? Yo soy simplemente, y sin falsas modestias, una buena actriz; las grandes actrices no son muchas, me alcanzan los dedos de las manos para contar las que hay y hubo en Cuba.
"Pero si me pides un consejo para los que comienzan te lo voy a dar, y ojalá que te sirva a ti también: que trabajen, mi amor, que trabajen. Que no se sienten a confiar en el talento que les tocó por suerte. Hay que pulir ese talento. Yo misma soy veinte por ciento de talento y ochenta por ciento de trabajo".
Alguien que escuchaba la conversación no pudo evitar intervenir: "Fela, usted es ciento por ciento de talento, ciento por ciento de trabajo, y ciento por ciento de bondad".
Lo miró con la misma expresión que me había mirado a mí: "Tú lo que tienes es que aprender más matemáticas".
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