Absoluta de fútbol goleó, está permitido soñar y creer...

Absoluta de fútbol goleó, está permitido soñar y creer...
Fecha de publicación: 
3 Junio 2021
1
Imagen principal: 

Está permitido embriagarse de optimismo. ¿Quién se atreve a poner lucidez y mesura después de celebrar cinco goles? La absoluta del fútbol cubano enamora y ello es irrefutable.

El Doroteo Guamuch Flores, de Ciudad de Guatemala, mismo que prestó su césped para que naciera un proyecto prometedor y atractivo, sopesó esta tarde un vendaval futbolístico, acaso un huracán caribeño arrasando sobre Islas Vírgenes Británicas.

Sucedió al final de la tarde más esperada en mucho tiempo, la de celebrar con alegría y rabia, pero sobre todo la de creer. Solo los tristes se acuerdan del rival y lo enarbolan como excusa.

Cierto será que se trata del más débil, pero el momento invita a recordar el tiempo aciago en que escaseaban goles y amores como anécdota más que como el mantra ensordecedor de la derrota perenne. En estos 90 minutos hubo a raudales y también ilusión y goce.

La selección cubana se gustó a sí misma y se convenció de que cosas mejores se acercan. El resultado no fue producto de la casualidad, sino del talento. Los complejos quedaron excluidos de la ecuación, como los que se bajaban del barco antes de llegar al puerto, dejando a su suerte al compañero en aras de la suerte propia. Eso también es resultado de abrirse y sumar.

El empuje se notó desde el parado. Asmel Núñez apareció en el carril derecho como una declaración de intenciones, una muy valiente de Elier, quien apostó al más ancho campo de batalla y a mandar saetas envenenadas por las bandas en las piernas del avileño novel y el experimentado Corrales.

La seguridad de Piedra y Cavafe en el centro de la zaga hace fruncir el ceño para recordar un precedente parecido. No parece posible tanta sobriedad y empaste entre dos que apenas se conocen. Eso dice bien de uno y otro.

¿Y qué decir de dos debutantes como Incerti y William Pozo, quienes entienden este juego como veteranos? El uno ocupando cada centímetro cuadrado de la cancha con presencia y buen pie; el otro haciendo diabluras por la banda, rompiendo cinturas, arrastrando marcas.

El premio al empuje llegó tarde, y mire usted que decimos que media hora fue mucho. Pero el gol de Paradela, un tren sin frenos entrando al área rival y quien aprende con los minutos a prestar la pelota, lo cual le garantiza favores de vuelta, se antojó muy poco.

Los Leones jugaban con el balón y en cancha ajena controlando sin sobresalto cualquier incursión en la propia. El nerviosismo y el vértigo les hicieron colgar algún balón de más al área, sin testarazos sorpresivos o esperados.

En el orden estaba la clave y se los explicó Pablo a todos en el descanso y entonces se desató una tormenta de goles. El 2-0 llegó en las botas del mejor de todos, Onel, un dolor de muelas para los defensores contrarios.

¡Cómo corrió el del Norwich y toda Cuba! Onel se gana el cariño en cada trote, como se gana los goles y se trae unas ganas contagiosas cuando cruza el Atlántico, y una alegría mestiza que hace pensar que no salió nunca de Morón. Parece una herejía decir que se hizo grande en el clima gélido alemán, con tanto fuego del Caribe corriendo por sus venas.

Luego el repaso dejó de ser futbolístico para golpear también en lo físico. Los cambios del DT cubano sabían a ensañamiento. En un juicio le tocaría la pena máxima por la alevosía con la que remató al rival en la cancha.

Maykel Reyes, un galgo con piernas frescas y olfato goleador, a quienes algunos vaticinaron perdido, remató con saña y poca resistencia a una víctima en estado terminal.

Luego Cavafe, sobrado en la retención con la ayuda de Arichel y Karel, quienes limpiaron lo que hizo falta, y el mismo Piedra que robó cuanto balón acopió el contrario, se atrevía a jugar más cerca de la puerta rival que de la propia, donde es costumbre verle, y se sacaba un gol de la chistera por si alguien quedaba sin encantarse aún con su talento.

El joven Dayron Reyes, tan lleno de desparpajo como de genio, se atrevió a tomar un penal para marcar el día de su debut y levantar la mano con los presentes y para el futuro. El resto fue aplastar y nada más, cualquiera creería inapropiado decir que cinco goles fueron poco, pero es justo.

Es lindo pensar en lo que viene. Me dirán que exagero, pero ya habrá tiempo para la cordura. Otros rivales servirán recetas de sacrificio y sufrimiento, mas hoy queda absolutamente permitido soñar con una selección que enamora y gana.

 

 

Comentarios

Me siento muy felíz por esta noticia,...........aunque me preocupa advertir un poco de sentido triunfalista,.........ante los resultados contra un rival diminuto,.............que aunque es cierto que hace dos años quizás nos hubiera derrotado,.....no obstante,......no le llega a los tobillos a Jamaica, Trinidad, México, Estados Unidos,.........por favor,.........tomemos esta experiencia como la Batalla de Alegría de Pío para los rebeldes de la Sierra,.......con la convicción de que podemos ganar,........pero que también tenemos muchísimo que mejorar.
alfredog@ith.cu

Añadir nuevo comentario

CAPTCHA
Esta pregunta es para comprobar si usted es un visitante humano y prevenir envíos de spam automatizado.
CAPTCHA de imagen
Introduzca los caracteres mostrados en la imagen.

Video