Penumbras, una ópera prima contra prejuicios audiovisuales

Penumbras, una ópera prima contra prejuicios audiovisuales
Fecha de publicación: 
10 Diciembre 2012
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El cubano Charly Medina rechaza las etiquetas, pero tampoco le disgusta que lo llamen director de televisión y cine, nuevo estatus ganado con su ópera prima Penumbras.

Asociado generalmente a la pequeña pantalla por su vasta obra de telefilmes, Medina arremete contra ciertos prejuicios de la crítica, aunque reconoce que esta ha sido benévola con su primera película.

«Las críticas hasta ahora son favorables, solo una negativa que también es interesante, porque demuestra que Penumbras provoca algo: lo malo es la indiferencia, el silencio sospechoso», aseguró.

El melenudo realizador conversó con Prensa Latina tras la premier de su filme en el 34 Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, y aún le sorprende la repercusión de una obra filmada en apenas 20 días.

Presentada hace dos meses en las salas de estreno, Penumbras caló tanto por su realización en blanco y negro, como por las cuatro historias de vida que convergen en una posada.

Protagonizada por Omar Franco, Tomás Cao, Ysmerci Salomón y Omar Alí, la película recrea cómo los personajes encaran un brusco cambio en sus vidas, con la crisis cubana como telón de fondo.

También toca el tema de adicciones y otros demonios internos sin sermones ni moralismos, con cuatro personajes que, según Medina, acompañarán a sus intérpretes durante el resto de sus carreras.

Adicto confeso a la vida y al audiovisual, el realizador versionó una obra del dramaturgo cubano Amado del Pino, fiel a su estilo de trabajar con textos de probada calidad.

«Hay textos ya escritos sobre temas que me interesa contar, y que yo como autor no voy a superar, y trato de encontrar un escritor que los adapte al guión, como hizo ahora Carlos Lechuga», cuenta.

Filmada en Full HD, con sonido 5.1 Surround y soporte BlueRay, la cinta fue concebida antes de que la francesa El Artista desatara una moda por filmar en blanco y negro, a veces sin un fundamento.

«Nunca vi Penumbras a color. Me parece una historia muy dura, muy cerrada, muy hermética, muy interna, y la gama de grises lograda me permitió contarla mejor», explicó Medina.

Asegura que la película ha dialogado muy bien con el espectador, pese a carecer de grandes eventos dramáticos y ser muy minimalista.

Incluida entre las cinco cintas cubanas que concursan en el Festival, Penumbras enfrenta además al prejuicio de quienes miran con recelo un producto con fuerte impronta de la televisión.

«Hice Penumbras exactamente como hago todos mis telefilmes: cada cual se piensa y se hace según lo que exija el propio texto, y la televisión me ha aportado experiencia y oficio», dijo.

Valoró su formación como actor profesional para su trabajo con los personajes, una asignatura que considera pendiente entre los realizadores cubanos que subestiman el teatro.

Al respecto, aseguró que Franco era el único actor en Cuba capaz de hacer el personaje de Pepe, y advirtió que Ysmerci Salomón se va a convertir en una actriz muy importante para el cine de este país.

Ya trabaja en su segunda película, sobre la novela Silencio, de la escritora cubana Carla Suárez, que espera presentar en par de años.

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