Washington y sus enigmas

Se destacan al menos cuatro eventos: el magnicidio frustrado contra Trump, la votación en el Senado, de una Resolución para dificultar o bloquear, según se mire, el empleo de fuerzas militares contra Cuba, ciertas declaraciones de Mr. Rubio respecto a la Isla y finalmente, la orden ejecutiva EO 14152, rubricada por Trump este 1ero de mayo, redoblando el bloqueo contra la Isla.
Imagen
El Secretario de Estado Marco Rubio
Fuente:
CubaSí

Como parte del supuesto caos comunicacional, que caracteriza la gestión de la actual administración de Trump, se aprecia por estos días finales de abril del 2026, un esfuerzo por otorgarle un viso enigmático a las declaraciones o a determinados acontecimientos.

Se destacan al menos cuatro eventos: el magnicidio frustrado contra Trump, la votación en el Senado, de una Resolución para dificultar o bloquear, según se mire, el empleo de fuerzas militares contra Cuba, ciertas declaraciones de Mr. Rubio respecto a la Isla y finalmente, la orden ejecutiva EO 14152, rubricada por Trump este 1ero de mayo, redoblando el bloqueo contra la Isla.

El intento de asesinar al mandatario estadounidense, ha sido ampliamente tratado en todo el universo mediático. De este evento se pueden inferir al menos 2 estimaciones. Una primera, es la que refiere a que el hecho parece ser una puesta en escena, al mejor estilo Trump, bajo el avieso concepto que, ante la caída en las encuestas de popularidad lo mejor es victimizarse, por caso salir airoso como líder indestructible, de cualquier agresión o violencia física.

Ciertamente, el contexto se presta para este tipo de interpretaciones. Los números sobre la susodicha no aceptación del Jefe Trump acusan una tendencia sostenida, prácticamente estático el rechazo, en el orden del 65-70%, de la población estadounidense. Esta supuesta operación, de esencia manipuladora de los sentimientos, al parecer dio frutos en plena campaña electoral en el 2024, cuando un tirador con un formidable fusil de uso militar, apenas le arranca la oreja derecha al candidato Trump.

Pero desde mediados de abril están trascendiendo opiniones en el seno de MAGA, donde se afirmaba que el evento del 2024 arriba mencionado, había sido un montaje. Como que los “estrategas” trumpistas pueden haber arribado a la conclusión que, antes de que ese estado de opinión se generalice, mejor aplicar otra vez esta especie de ardid manipulador, dirigido hacia sus propios fans.

Hay mucha tela por donde cortar porque resulta bastante insólito, que el tirador o lobo solitario del último “atentado”, Col Thomas Allen su nombre, pudiera flanquear varios anillos de seguridad, cargando con cualquier cantidad de armas, suficientes para que saltaran las alarmas de detección de metales. Como se ve, puro enigma el asunto.

Suponiendo que fue “sinceramente” un intento de asesinato contra Trump, o contra algunos de los colaboradores del gobierno como explicó en un comunicado el agresor, la otra observación alude a las razones que pueda tener alguien para semejante acto.

Mucha polarización, mucha bronca socialmente difuminada y acumulada, tiene que haber para que un “lobo solitario”, para no hablar de una conspiración, tome la temeraria decisión de intentar asesinar a los tipos más protegidos del mundo; y peor, en un clima donde la violencia es una especie de culto, socialmente naturalizada y cotidianamente divulgada desde Netflix.

Como especie de cierre de esta tragicomedia, con lenguaje de adulto incluido, la Fox Business publicó que el 70% de los estadounidenses asumen que el atentado fue un “evento preparado”, quedando un restante 30% que cree en la versión del llamado Servicio Secreto, o simplemente no opinó, es decir que no sabe o no le importa el asunto. Otra vez se confirma que la desconfianza respecto al gobierno, es el signo distintivo de estos tiempos.

En el contexto del enrarecido ambiente contra la nación cubana, puede decirse que pre bélico, que existe en los pasillos del poder en Washington, discurre el intento de un grupo de legisladores pertenecientes al Partido Demócrata, de hacer aprobar la Resolución S.J. 124, que obligaría al gobierno a informar al Congreso, antes de cualquier zarpazo militar contra su vecino, al sur de la Florida.

El intento opositor de ponerle trabas al desenfreno agresivo del gobierno, contra enemigos artificialmente creados, con el auxilio de la perversidad de Mr. Rubio por cierto, sufrió la misma suerte de al menos 6 intentos parecidos, a propósito de los planes agresivos contra Venezuela e Irán. Y con cifras de votos similares, la moción fue enviada a las gavetas de los proponentes.

El hecho fue divulgado, pero también con sesgo enigmático, confuso, al extremo que algunas informaciones aseguraban que se había logrado bloquear al gobierno; mientras otras versiones afirmaban exactamente lo contrario, que el Senado le había dado luz verde a Trump, para sus afanes militares contra Cuba.

Este aparente laberinto no debería sorprender, ni es nada novedoso en la forma y en los contenidos con que trascienden los debates, en el Congreso estadounidense. Es como que lo que se dice procura contentar a las bases electorales de los legisladores, sin importar demasiado que los acuerdos sean potables, o entendibles para la gente común.

La propuesta demócrata, por cierto, padecía del mismo problema ético, que otras que le precedieron. Dígase que la preocupación de los senadores opositores, se concentra en que deben tomar en cuenta al Congreso, en virtud de la Ley de poderes de guerra de 1973. Pero no dice explícitamente que es ilegal, inmoral e injustificado planear una agresión contra el pueblo cubano, se le informe o no al Congreso.

Quienes auspician este tipo de iniciativas, explican que una forma de parar a la Casa Blanca es obligarla a debatir el asunto en el parlamento, útil por la atención mediática que suscita, ya que las discusiones son generalmente públicas; sin embargo, también es común que la ocasión se aproveche para las disputas políticas interpartidarias, sin importar mucho el tema propiamente dicho.

Ducho en la materia, de esta suerte de estado especulativo del lenguaje, el inefable senador Rick Scott, alias el tramposo, como le identifican en redes sociales, en representación de la mafia mayamera, acudió a una variante, que inteligentemente puso la mirada de los senadores, en otro punto del tema. A sabiendas que el debate era absolutamente perjudicial para la agenda agresiva, propuso en la práctica evitarlo, bajo el supuesto de que “no hay hostilidades activas”, que se interpreta conque no existe ningún despliegue militar contra Cuba.

Scott parece hacerse el sueco, como dicen, porque bien sabe que la guerra contra Cuba, en su escalón actual no conlleva, por ahora, un abierto despliegue de unidades militares en zafarrancho de combate, pero si ya hay agresión, en el cerco económico recrudecido, en el bloqueo energético y desde luego, con el colosal despliegue mediático anti cubano. No por gusto, uno de los senadores proponentes, Tim Kaine, afirmó que si hay una guerra, aludiendo justamente al bloqueo energético, preguntándose como se vería en EEUU si algún país le aplicaba esta draconiana medida; con una sola forma, se respondía Kaine: es un acto de guerra.

Por tanto, lo que se aprobó en el Senado fue no debatir la Resolución S.J. 124, que no es exactamente lo mismo que aprobar que la Casa Blanca actúe libremente, con apoyo senatorial. Lógicamente, a los efectos prácticos, por ahora la situación se mantiene igual, con un viso de luz verde para que Trump siga con sus eventuales preparativos agresivos, de naturaleza militar, contra Cuba.

Es en este contexto que aparece otra vez, después de semanas de no saberse nada de él, el secretario jefe de varias oficinas, Mr. Rubio. Previamente trascendieron especulaciones en importantes medios como Financial Time, que exponían determinado nivel de marginalidad aplicada al canciller, especialmente en el tema central de política exterior imperial en la actual coyuntura, la invasión a Irán.

Tal vez Mr.Rubio ha estado muy ocupado “gobernando” Venezuela, como han vendido desde la Casa Blanca, o explorando como coloca como asunto primordial, su conocida agenda personal anti cubana. El caso es que Mr. Rubio se refirió a Cuba, también en forma enigmática, ya se ha advertido.

En un programa en la cadena oficialista Fox News, intentaron sacar del ostracismo al “pobre” secretario Mr.Rubio, preguntándole sobre lo que se supone que sabe, ¿qué va a pasar con Cuba? Y entonces vino la divagación, reiterando la cantaleta de que es un país fallido, y que eso demuestra la incompetencia de los gobernantes comunistas cubanos, y claro que hay que cambiar “al régimen”, para que las cosas se arreglen en la Isla.

Debatir con Mr. Rubio sobre lo que dijo, no tiene mayor valor, basta con remitir al interesado a la realidad cubana. Sin embargo, hay que detenerse en los posibles propósitos de estos dichos.

Como se aprecia, se mantiene el enfoque que busca el desprestigio de la dirección de la Revolución, para deslegitimarla, y así justificar cualquier locura para atacarlas; lo de estado fallido es otra obviedad, es una de las condiciones, que, según el derecho internacional, habilita una acción para salvar a ese pueblo, usualmente con el empleo de fuerza militar.

Otro ángulo del asunto puede ser que Mr. Rubio, a partir de la oportunidad de salir del closet, y que no se interprete mal esto último, pues aprovechó para enviarle un mensaje a sus seguidores, y sobre todo a sus financistas del sur floridano, ansiosos porque Trump haga algo contra la Isla vecina, quien, a pesar de sus promesas, quedó atrapado en la derrota estratégica, que está sufriendo en su guerra contra Irán.

Para no variar, Mr. Rubio no olvidó a sus “villanos preferidos”, ya sean rusos o sobre todo chinos, quienes según su fingida paranoia, están colaborando con Cuba para dañar los intereses de la nación estadounidense; incluso, sus mercenarios en redes repiten el supuesto, de unas bases china, tantas veces desmentido por las partes involucradas.

En todo caso Mr. Rubio no dijo nada nuevo, o por lo menos esclarecedor de los pasos futuros contra Cuba. Desde luego que no puede decir lo que más le gustaría, lo que justifica porque está en el alto cargo que tiene, es decir, meridianamente informar que la orden de ataque contra Cuba está dada, pero tampoco puede campantemente evadir el asunto.

Con cualquier variante, Mr. Rubio aplica la misma trampa: apostar a ese enfoque enigmático, hay que insistir en este concepto; si, porque no hay nada mejor que promover una atmósfera de incertidumbre, prima hermana del miedo a lo que vendrá, que precisamente conlleva no aclarar las cosas, dejarlo librado a las angustias de sus eventuales víctimas. Es parte de la guerra psicológica que se le hace al pueblo cubano, deberían explicárselo al senador Scott.  

Al cierre, trascendió la noticia de una nueva orden ejecutiva firmada por el usuario del despacho oval, para profundizar el bloqueo anti cubano. Igualmente su argumentación y destinatarios respetan el estilo enigmático, aquí mencionado.

Aunque es prudente dejar pasar unos días, para sacar conclusiones sobre la nueva medida, se puede adelantar que Trump firmó esta orden ejecutiva, la EO 14152,  justo el 1ero de mayo, tal vez molesto por los varios millones de cubanos “obligados”, que llenaron las plazas en apoyo a la Revolución, las comillas ya se sabe, es porque es exactamente lo contrario.

De todas formas en principio la orden de marras parece ser sobre todo una acción preventiva; si porque las noticias sobre proyectos inversionistas de China y de Rusia, en sectores como energía y minas mencionados en la EO 14152, supone soluciones que debilitan o incluso potencialmente neutralizan las madeja de sanciones imperiales.

Finalmente, se puede afirmar que estos rejuegos comunicacionales, en general confunden cada vez menos; el común da por supuesto que lo que dice Trump es falso, o que no importa la amenaza que haga, después se retractará, a veces 1 o 10 minutos auto seguidos, de allí el epíteto en inglés que le han colocado: TACO, es decir “¡Trump always Chickens Out!”, traducido, “¡Trump siempre se acobarda!”. Y claro, este ambiente también contamina a parte de su circulo de colaboradores, incluyéndose a Mr. Rubio, el enigmático de ocasión, al que sacaron del closet, ya se dijo.

 

Añadir nuevo comentario

Texto sin formato

  • No se permiten etiquetas HTML.
  • Saltos automáticos de líneas y de párrafos.
  • Las direcciones de correos electrónicos y páginas web se convierten en enlaces automáticamente.