Yeranis, de médico a paciente contra la Covid 19

Yeranis, de médico a paciente contra la Covid 19
Fecha de publicación: 
11 Mayo 2020
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Cuando respondió  mi  primera llamada, la voz de la doctora Yeranis Jorrín Brito se escuchaba como cansada o débil. No se sentía bien, así que nos pusimos de acuerdo para hablar en la tarde, cuando los malestares propios de los medicamentos dieran un respiro. Entonces sí me contaría al detalle cómo una médico intensivista del Hospital de Cárdenas, en Matanzas, fue a parar a la sala de positivos a la Covid 19 del Hospital Militar Dr, Mario Muñoz Monroy.

Sobre las tres de la tarde volvimos a hablar. Se sentía mejor. Después de once días de tratamiento y alrededor de trece desde el inicio de los síntomas  ya se van viendo los resultados. Se ha ido recuperando de la neumonía y el sistema inmunológico comienza a reaccionar, piensa que los antibióticos de alto espectro que comenzaron a administrarle hicieron buen efecto.

Los malestares de la mañana, me explica, son más bien por los efectos adversos de los medicamentos que forman parte del tratamiento para la Covid 19, al cual se someten todos los enfermos, sintomáticos o no. Razón de más para que nadie se crea vulnerable (ahora habla más la doctora que la paciente) ni piensen que pueden pasar esta enfermedad como un catarro:

“Son muchos medicamentos y producen muchos síntomas gastrointestinales: náuseas, vómitos, inapetencia. También otras reacciones como cefalea, mareo, visión borrosa, pero bueno, están dándole al virus como realmente debe ser”.

Sigue diciendo la doctora que antes de ser paciente se había estudiado los protocolos, tantas variantes como iban apareciendo y ahora, desde ambas perspectivas, confía mucho en los que se están aplicando en Cuba, lo ha visto afirma, en el propio hospital, donde muy pocos se complican: “realmente se está trabajando con lo último que hay en el mundo hasta ahora”.

Pero bueno, volvamos al principio de la historia, que comienza cuando Yeranis renunció a la posibilidad de quedarse en casa cuidando de su niño  para responder a una situación compleja, tras el aislamiento de varios de sus compañeros como contactos del primer caso positivo que apareció en la terapia intensiva donde trabaja.

“Empecé a sentirme los síntomas un sábado, primero malestar faríngeo, después fiebre y ya el domingo por la madrugada yo me imaginaba que estaba contagiada. Enseguida alejé todas mis cosas de los demás en la casa. Yo ya con esos síntomas sabía que no debía ser otra cosa. Fui al policlínico Héroes del Moncada, me presenté, le dije ahí a la doctora de dónde yo era, lo que creía que tenía y enseguida se hizo todo el proceso y bueno, me mandaron a buscar una ambulancia y me trajeron para acá para el Militar”.

Cumpleaños ¿Feliz?

Osniel cumplió sus seis añitos en el Centro de aislamiento Humberto Álvarez, con su papá y su abuela materna, los tres bajo vigilancia como contactos de la doctora Yeranis. Se escribe fácil, pero en el corazón de una madre es muy duro: “era el primer cumpleaños suyo en que yo me encontraba así lejos y realmente sin saber si iba a poder regresar, porque esto es algo incierto”.

De hecho, estar lejos de su hijito ha sido lo más duro para Yeranis: “estar tantos días sin verlo y pensar que el día que salí de mi casa no sabía si iba a regresar o no,  pensar que podía no ver a mi niño más, a mi mamá, a mi esposo, a mi familia, pensar que los iba a hacer sufrir, eso fue lo más doloroso para mí. Eso se me ha quedado grabado de una forma que es como un trauma, no veo las horas de salir de esta pesadilla, porque realmente es una pesadilla”.

Sin embargo, nunca faltan las luces en el túnel y Osniel pudo celebrar su cumpleaños, la solidaridad hizo su magia también para él. Unos amigos le hicieron llegar el cake y sí, “felizmente le pudieron hacer algo, picaron el cake y le tiraron foticos, él se puso contento. Imagínate, a mí me dio un sentimiento eso, imagínate…”

Todos los días Osniel y su mamá se comunican, incluso por video llamada.  Ella me cuenta y yo imagino a ese chiquitín simpático: “mamá tienes coronavirus, pero cuándo esos médicos te van a soltar, ya yo estoy preocupado, pónmelos por teléfono, porque yo necesito hablar con ellos”.

Igual que a mí, a la Dra. Yeranis le dan mucha gracia las cosas de su hijito,  pero “me da dolor también, porque sé que él me necesita, que me extraña, que me añora. También sé que está tranquilo, que está seguro en la casa, que lo están cuidando bien y eso me permite estar aquí tranquila recibiendo mi tratamiento. Él me extraña, pero los niños viven una inocencia que los salva de todo”.

Las buenas noticias

La mejor noticia que ha recibido Yeranis en estos días son los resultados negativos  del PCR de cada uno de sus contactos. Y no es milagro, sino fruto de su precaución y su responsabilidad como médico: “mi familia dio negativo y también los otros contactos que fueron vecinos que atendí, pero me protegí para hacerlo,  pues sabía que yo era una persona de alto riesgo por mi trabajo, traté de cuidar a todas las personas que estaban a mi alrededor”

“La mayor tranquilidad, el mayor sosiego, fue cuando me dieron esa noticia, porque estando aquí, ya yo sabía que era positiva y lo único que decía: ojalá mi familia y todas las personas con las que yo tuve contacto sean negativas. Eso fue lo que me sacó de la depresión que tenía al principio, porque yo tenía un sentimiento de culpa por la posibilidad de haberlos contagiado. Aunque mi mamá habló conmigo y me dijo que no me sintiera así, que al final eso les pasa a los médicos, no les pasa a otra gente. Ese es el riesgo que corremos el personal de salud, nuestras familias, las amistades, todos los que nos rodean…”

Ser paciente…

Para un médico ser paciente es casi un reto. Estar del otro lado no es la regla, así que también les sirve como aprendizaje: “es cuando se da cuenta de que no es fácil estar en este lado de acá, si uno no tiene una buena atención, un poco de cariño, un aliciente, se pasa muy difícil, más cuando uno está lejos de la familia, pero bueno, aquí me he sentido bien y creo que es el sentir también de todos los que estamos en este hospital”.

Para Yeranis, además, fue como volver a casa en un papel completamente distinto: “Yo hice aquí el servicio social, comencé la especialidad de medicina interna por aquí por el hospital, luego me cambié para terapia intensiva y me quedé como intensivista aquí mismo. Aquí tengo muy buenos compañeros, amistades y desde que llegué todo el mundo preocupándose por mí, hasta el director del hospital.”.

“Pero bueno, no solo conmigo, con todo el mundo, porque realmente la atención es maravillosa, la comida ha sido buena desde que llegamos el primer día, todos los medicamentos a su hora, tú dices un síntoma y enseguida todo el mundo está corriendo, los enfermeros y enfermeras, todos puestos en función de uno y eso es importante”.

Por favor…

Así, con todo y palabras mágicas nos pide: que tomemos conciencia del momento histórico que estamos viviendo. Esto es una situación que yo no había vivido nunca y que muchas personas mayores que yo, con las que converso, me han dicho que nunca se habían enfrentado a una situación de desastre como esta, entonces yo les pido a las personas que se cuiden, que se protejan, que protejan a su familia, a nosotros los médicos y la forma de protegernos es quedarse en la casa, no salir por gusto a la calle, tomar todas las medidas que se han orientado.

“Realmente yo pienso que nosotros hemos tenido la suerte de que exista en el país una política para enfrentar esto, que eso sin la Revolución no hubiese podido ser, existe una política para enfrentar la Covid. Hay otros países donde, como no existe una voluntad política ha sido un desastre todo. Nuestro sistema de salud no se ha colapsado, todo ha fluido, pero nosotros somos un país pobre, no vamos a tener recursos para siempre enfrentar eso, entonces la gente tiene que saber que las cosas se pueden poner difíciles.

“Muchas personas no están conscientes de lo que estamos viviendo, entonces no ayudan a las autoridades, no ayudan al personal de salud, no son disciplinados y eso va en contra del trabajo que se está haciendo. Yo veo como trabajan aquí, son catorce días agotadores, en un riesgo constante, lejos de su familia, es un sacrificio enorme y eso lo están haciendo los profesionales de la salud, entonces todos tenemos que unirnos a ver si acabamos de eliminar ya esta pandemia”.

Comentarios

Doble felicitaciones a esta valiente doctora, verdaderamente es una situación difícil y como bien comenta mucha gente no toma conciencia, para suerte suya ya venció ese momento difícil de ser positivo a la covid. Nuevos pacientes la esperan, que siga recuperándose de manera correcta y disfrute mucho a la familia. Felicidades por el día de las madres y un abrazo (con nasobuco).
Felicidades
Esas palabras de esa doctora nos da conciencia, seria importante que las personas lean cosas imteresantes como estas para que aprendar que este se gana con disciplina y con conciencia
ymachado@epepc.cupet.cu

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