Los CDC de EE.UU. adoptan sesgo anticientífico sobre vacunas bajo presión de negacionistas en la Casa Blanca
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Kennedy Jr. llegó al puesto de secretario de Salud con el objetivo declarado de «hacer que Estados Unidos vuelva a ser grande y saludable», pero es conocido por su posición crítica a las vacunas, que salvan millones de vidas en EE.UU. y a nivel mundial. Foto: EFE
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), la principal organización basada en datos de Estados Unidos en la esfera de salud pública, cambiaron su información sobre vacunas adaptándola a las opiniones anticientíficas del secretario de Salud, Robert F. Kennedy Jr.
El portal digital de los CDC reformuló el miércoles su narrativa señalando que “la afirmación de que las vacunas no causan autismo no es una afirmación basada en pruebas, porque los estudios no han descartado la posibilidad de que las vacunas infantiles causen autismo”.
El cambio implica una alineación con la postura negacionista del secretario de Salud de la Administración Trump, que durante años ha repetido la falsa versión de que las vacunas infantiles causan autismo, refutada por décadas de investigación de la comunidad científica.
Hasta ahora, la web de los CDC afirmaba que “los estudios demuestran que no existe relación entre recibir vacunas y desarrollar un trastorno del espectro autista”.
En septiembre pasado, un comunicado de la institución apuntaba que hay “una base sólida y amplia de pruebas que demuestran que las vacunas infantiles no causan autismo”, añadiendo que “estudios de alta calidad de muchos países han llegado a la misma conclusión”.
La estadounidense Fundación para la Ciencia del Autismo ha dicho que no hay relación entre el autismo y las vacunas.
“Esto se ha confirmado mediante decenas de estudios científicos que examinan diferentes tipos de vacunas y distintos calendarios de vacunación”, añade la organización y recalca: “Proteja a sus hijos vacunándolos y siga el calendario de vacunación indicado por su pediatra. Las vacunas no causan autismo”.
A raíz de la modificación en la web de los CDC, Demetre Daskalakis, quien renunció a finales de agosto como director del Centro Nacional de Inmunización y Enfermedades Respiratorias de los CDC, calificó de “vergüenza nacional” ese paso en una publicación en redes sociales.
Daskalakis, quien renunció por razones éticas y desacuerdos con la proyección del secretario de Salud y su equipo, afirmó en esa publicación el propio miércoles que «la instrumentalización de la voz de los CDC está empeorando. Esto es una emergencia de salud pública».
“Esa distorsión de la ciencia bajo el nombre de los CDC es la razón por la que yo y mis colegas renunciamos”, sostuvo en declaraciones a la prensa.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), grupos científicos y otras agencias de salud de todo el mundo han reiterado que la evidencia demuestra que las vacunas no causan autismo.
En una publicación del pasado verano, la OMS recalcaba la importancia de las vacunas, subrayando que salvan millones de vidas en el planeta cada año y “permiten prosperar a las personas, las familias, las comunidades, las economías y los países”.
Según la OMS, aunque en 2024 aumentó la cobertura de vacunación a escala global, “más de 30 millones de niños y niñas siguen sin estar protegidos. Como resultado, está aumentando el número de países que sufren brotes perturbadores y a gran escala”.
La publicación advertía de que “el déficit en la financiación nacional y mundial, la creciente inestabilidad en todo el mundo y el aumento de la desinformación sobre las vacunas amenazan con frenar aún más o, incluso, revertir los progresos”.
Desde que Kennedy Jr., escéptico de las vacunas, y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llegaron a sus cargos, los CDC han ido cambiando su postura y anunciaron que volverían a examinar los datos.
Con el cambio de información sobre las vacunas divulgado el miércoles, la institución asume la visión del secretario de Salud, que en agosto despidió a la directora de los CDC, Susan Monarez, por desacuerdos sobre la política de vacunas.
Monarez declaró en septiembre ante el Senado que fue despedida por «defender la integridad científica» y rechazar las demandas planteadas por el secretario de Salud para aprobar recomendaciones de sus asesores sobre vacunación.
Kennedy Jr. había despedido en junio a todos los integrantes del Comité Asesor sobre Prácticas de Inmunización, alegando «conflictos de intereses», y los había reemplazado por nuevos miembros, muchos de ellos conocidos por sus críticas a los programas de vacunación.
Kennedy Jr. fundó en 2007 la organización Children’s Health Defense, que miembros de la comunidad científica han calificado como una peligrosa fuente de desinformación sobre las vacunas.
Una de sus afirmaciones más constantes es precisamente la de que hay una conexión entre el autismo y las vacunas.
En 2021, fue el productor ejecutivo de Vaxxed II: The People’s Truth, la secuela del documental Vaxxed, dirigido por el exmédico Andrew Wakefield y conocido por iniciar el movimiento antivacunas en Estados Unidos.












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