Las familias cubanas se transforman (I)

Las familias cubanas se transforman (I)
Fecha de publicación: 
6 Abril 2021
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Foto: Tomada de SOCUDEF

La octava edición de las Jornadas "Maternidad y Paternidad. Iguales en derechos y responsabilidades", que concluyó este 4 de abril, auspiciada por el Cenesex, la FMC, el Minsap y UNFPA, nos enseñó que la familia cubana se ha transformado.

Los menores y adolescentes de generaciones anteriores a la actual, no se parecen a los que hoy alientan tras sus nasobucos.

No se trata, en este caso, de los impactos de la pandemia —que también los tiene en el desarrollo sociopsicológico—, sino de cuánto ha influido en la formación de nuestros hijos la actual sociedad, marcada por las nuevas tecnologías y por distintas formas de acceder a la información y al conocimiento, así como por también novedosas maneras de relaciones interpersonales.


Foto: Tomada de tsp.gob.cu

Y si los hijos son diferentes, la maternidad y la paternidad también han de serlo.

Así lo comentaba la conocida psicóloga Patricia Arés Muzio, Profesora Titular y Doctora en Ciencias Psicológicas de la Universidad de La Habana, en una muy reciente conferencia virtual, a propósito de la octava edición de "Maternidad y Paternidad…”

“Padres nuevos para hijos nuevos” fue precisamente el título de su intervención, donde subrayó que la familia cambia a tenor de los cambios sociales, la realidad se ha complejizado y han aparecido nuevas demandas y desafíos para al ejercicio de la maternidad y la paternidad, haciéndolas más difíciles.

Madres y padres de nuevo tipo para hijos diferentes

Investigaciones nacionales e internacionales, así como opiniones de padres y de expertos, apuntan a que las herencias culturales asociadas a los referentes de cómo ser padre y madre ya no son funcionales ante los actuales desafíos.

La especialista en el tema familia asegura que tres son las razones por las que es más difícil hoy ser padre o madre:

  • Las complejidades del contexto social, nacional e internacional.
  • Los acelerados cambios en la realidad de las familias y en las pautas de crianza.
  • Los cambios en la situación social del desarrollo de la infancia, adolescencia y juventud.

Explica que el hablar de familia remite a veces a una percepción idealizada y retrospectiva de lo que es ser madre, padre e hijo, pero en la actualidad las familias ya distan mucho de esta visión nuclear, biparental, heterosexual, conyugal —de matrimonios para toda la vida—, y otros presupuestos que igual han variado.

“Todos estos escenarios han provocado cambios importantes en la situación social del desarrollo de la infancia, la adolescencia y la juventud. ¿Tenemos hijos que son iguales a los hijos de antaño?, ¿nosotros fuimos hijos iguales a como son hoy nuestros hijos e hijas? La respuesta es NO”.


Foto: Tomada de faros.hsjdbcn.org

Desde su nacimiento, las más jóvenes generaciones han estado mediatizadas por un despliegue tecnológico que condiciona nuevos modos de contacto con la realidad social, cultural, ideológica; nuevas visiones del mundo y de la vida.

A la vez, las familias tampoco son las mismas. Viven, en ese sentido, situaciones transicionales porque las transformaciones tecnológicas y sociales aceleradas no ocurren al mismo tiempo en las subjetividades. De ahí que modos de pensar y actuar de los padres ya no sean viables ante el desafío de las nuevas realidades.

Estos núcleos humanos, al decir de la profesora, se distancian hoy de la imagen idealizada de mamá, papá y el hijo, convirtiéndose en familias, diversas, estratificadas, donde la crianza de niños y adolescentes en oportunidades queda en manos de lo que llama una comunidad parenteral: abuelas y abuelos, padrastros y madrastras, denominados también padres afines.

Tal es la diversidad de las familias cubanas y sus estructuras de convivencia, que solo un 49% son familias nucleares —aunque no siempre con ambos padres biológicos. A estos se suman los hogares monoparentales, sobre todo femeninos, en los que habitan solo el hijo y la madre.


Foto: Oilda Mon / Tribuna de La Habana

A las diferentes alternativas de crianza se agrega el que un 13% de los niños cubanos conviven solo con sus abuelos; usualmente de un modo coyuntural, ya sea porque sus padres están en misiones u otras funciones de trabajo en el exterior, o por razones migratorias. Ello implica que abuelos y abuelas están hoy reemplazando en cifra significativa maternidades y paternidades.

Esta diversidad de familias condiciona también diversos y nuevos modos en que los hijos perciben y reaccionan a las jerarquías y autoridades en el hogar.

¿La edad de la inocencia?

Es sabida la baja tasa de fecundidad que hoy marca la demografía cubana; de ahí que, mientras la población envejece, crece el número de hogares sin hijos o con solo uno.

En este último caso, la doctora Arés señala que a veces ocurre el fenómeno que en Psicología se ha dado en llamar “su majestad el niño”. Son las familias filiocéntricas en las que el hijo único adquiere un protagonismo desbordado y se distorsionan límites y pautas de crianza. Padres y abuelos complacen en todo al niño, ignorando los perjuicios que esa conducta implica para su formación.

A veces los padres sienten que los niños saben más de lo que ellos les han enseñado. “Hoy estamos ante el fenómeno de la muerte de la inocencia infantil”, sentencia categórica la experta.

Explica que ello se debe a que son niños expuestos desde temprano a un gran bombardeo de información, que incluye imágenes de violencia, terror, sexo y una hipererotización.


Foto: Tomada de mimanualdelbebe.com

“No están estimulados tempranamente, sino precozmente”, subraya, y más adelante precisa: “los niños se han ido adultizando, (…) a veces vemos que funcionan como adultos en miniatura, como adulticos”.

Estos hijos distintos están también mucho más empoderados: tienen mayor protagonismo social. 

En las escuelas, asumen cargos de liderazgo y dirección, y, además, son sujetos de derecho. Cada vez se considera más la voz de los menores como sujetos de derecho en los casos de violencia, ejemplifica la doctora, y apunta que todo esto hace que el niño adquiera cierto cambio en la posición social del desarrollo.

“Estos niños saben que pueden mandar a alguien a la cárcel, saben que tienen un conocimiento de los medios tecnológicos muchas veces por encima del de sus abuelos”, a veces del que tienen sus padres.

Una autoridad distinta

Considerando los tantos cambios, “es muy difícil pensar que la infancia es hoy sumisión, subordinación. Ese concepto de la cultura de la obediencia, donde los niños solo con mirarlos ya sabían lo que tenían que hacer, dista mucho de las realidades actuales”.


Ella no acepta imposiciones, pide explicaciones. Foto: Tomada de gramho.com

Resulta extraño encontrar en este presente de las familias cubanas a niños que acepten imposiciones de sus mayores sin que se les den razones.

No solo exigen a sus mayores que les expliquen el por qué de una prohibición o indicación, sino que ellos aportan argumentos diferentes y otras lógicas a su favor.

“Son más retadores, no temen a la autoridad, no aceptan la imposición. Las pautas de crianzas autoritarias de ‘porque lo digo yo y basta’ ya no funcionan”.

De lo dicho hasta aquí, no debe deducirse que nuestros hijos de hoy, “esos locos bajitos”, al decir de Serrat, sean peores o mejores que los hijos de otras épocas. Sencillamente, eso son, hijos de su presente, y les acompañan fortalezas y debilidades como igual sucedió con generaciones anteriores.

Lo que sí queda claro es que en las familias cubanas, cambiantes y en transformación, las pautas hasta ahora tradicionales de crianza van teniendo cada vez menos espacio, mientras que la ternura y el cariño seguirán siendo cartas de triunfo porque, como aseguraba la doctora Patricia Arés, “hoy en día, en una familia lo que vale son las pautas socioafectivas”.

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Nota: Toda la información contenida en este texto fue tomada de la citada conferencia de la Dra. Patricia Arés Muzio.

Comentarios

Los niños no pueden ser pequeños tiranos de los padres porrque la sociedad lo diga, que se lo ganem no es llegar al abuso infantil pero el respeto debe imponerse . sino el mundo dle futuro sera un desastre ,miren a los animales y se daran cuenta que los menores siempre obedecen a los mayores desde los elefantes a los pajaros...
jasyducase7@gmail.com

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