Cuartos de Champions: Cóctel de goles, vendetta y casta

Cuartos de Champions: Cóctel de goles, vendetta y casta
Fecha de publicación: 
8 Abril 2021
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Mbappé y Neymar tiraron de su equipo para redimirse de la final de la Champions 2020.

De todo ha tenido la ida de los cuartos de final de la UEFA Champions League: un Madrid que siempre se yergue como un magnate de pedigrí supremo en instancias de eliminación.

Un PSG sacudiéndose de cualquier recuerdo gris o estigma de la final anterior frente al Bayern, de la mano de dos Cracks XXXXL como indiscutiblemente lo son Mbappé y Neymar; un Manchester City que ganó muy, pero que muy con lo justo…

Y un Chelsea que prácticamente tiñó de azul a un Oporto de muy buen fútbol, pero de nulo gol, lamentando las hondas ausencias de Sergio Oliveira y Taremi, dos de sus máximos artilleros.

Así se pudiera pincelar la ida de esta instancia, que dejó vencedores por este orden a merengues 3-1; parisinos en épico 3-2; Citizens 2-1; y Blues 2-0.

Latiendo con la estrellada

Si bien cuatro delicias del mejor fútbol de Europa difíciles de resumir, pero sobre las cuales haremos algunos apuntes, que en lo sensorial consideramos medulares en la posible signa de un avance.

Vinicius demostró tener el calibre para convertirse en súper estrella.

Madrid-Liverpool:

Jugó el Madrid con el traje de la grandeza puesto, como si en cada balón pesaran 13 orejonas. Como si hubiesen borrado de golpe y porrazo el pedestre camino desandado en fase de grupos y octavos.

Uno de los mejores 90 minutos que les he visto disputar en muchísimo tiempo, para no echar de menos en lo absoluto las ausencias de sus mariscales en la zaga (Sergio Ramos y Varane) y con una dupla de Mendy-Vinicius JR por la izquierda que se antojó un verdadero calvario.

Una pieza de oruqestación fina, con Kross teledirigiendo pases, Casemiro sobrio e inexpugnable, Asensio sediento, y Benzema con su versatilidad acostumbrada y subvalorada en ocasiones. Y un ritmo de vértigo.

Ida y vuelta, galones y pulmones al límite, y un Vinicius JR en tarde de gala, demostrando que además de sangre y temple, destila fútbol y categoría. Su primer gol fue una obra de arte compuesta por recepción y volea.

El Liverpool no tiraba la toalla, pese a no atravesar ni de asomo por su mejor momento futbolístico. Sin el esplendor que poseen Mané, Jota o Salah este último marcó el descuento, luego de un quiebre y disparo de Jota rechazado que se encargó de llevar a puerta.

Justo ahí aparecieron crecidos los Reds, obligando al repliegue de los Blancos con mesura. Se recompuso el Madrid, pero el Liverpool les robó la iniciativa y el balón en los compases finales.

Se sintieron el asedio los de Zidane, para que no puedan dormir del todo tranquilos hasta la vuelta, pues el Liverpool es un grande de seis títulos con el orgullo herido, y de local será de temer.

PSG-Bayern:

Dejavú en clave de dos. Si algún recuerdo turbio queda de la final de la Champions precedente, esos mismos dos futbolistas tocados por los dioses y cuestionados entonces, se encargaron de borrrarlo.

Sí, Mbappé y Neymar demostraron que, en este minuto y 100% sanos, constituyen la dupla quizás más temible en ataque del panorama futbolístico a nivel de clubes.

Guiaron y de qué manera a los suyos al triunfo 3-2 sobre un Bayern que vio trunca en 19 su cadena de partidos en Champions sin conocer la derrota.

El primero dando fe de que no en vano todos los clubes lo pretenden. Par de goles, pesadilla constante para sus marcadores, velocidad inusitada y regate de otra dimensión son apenas varios de los atributos del Kylian o Killer más bien.

Doblete con un pictograma digno del Louvre en su segundo tanto.

Ney, por su parte, encarnando a la mejor versión de Tom Brady, un mariscal de campo inigualable diría yo. Par de asistencias y la casi totalidad de los balones parisinos circulando por sus piernas no dan el menor margen a dudas.

Tuvieron su vendetta ciertamente los galos, pero los teutones, como tanques que son, vendieron caro su revés en el Allianz Arena. Baste señalar que además de las perforaciones Eric Maxim Choupo-Moting (37') y Thomas Müller (60') que incluso igualaron el 0-2 inicial los Bávaros fogonearon el arco de Keylor Navas, a razón de 31 remates y 44 centros al área.

Un verdadero fuego cruzado del que el costarricense emergió airoso: una decena de atajadas, algunas cruciales, confirmaron su estado de gracia y contundencia en el arco.

Gozan momentáneamente los franceses, pero la vuelta en París promete, pues al campeón parece quedarle aún mucho octanaje.

Chelsea-Oporto

Un partido en el que el Oporto puso intensidad, buen toque del balón, presión en el medio campo, pero desafortunadamente le faltaron los goles.

También en eso tuvo mérito el meta francés Mendy, que adivinó a Marega en un mano a mano que parecía hecho.

Mantuvo el meta por tercer duelo consecutivo su arco inexpugnable, y del otro lado los suyo se las ingeniaban para perforar el arco rival en par de oportunidades.

Mount continúa bendecido, no solo en la Premier, recibió la bola, giró y dejó tendido a Zaidu, y sentenció a Marchesín.

El segundo caería casi en el epílogo, mezcla del desconcierto del Oporto y el empuje azul, que mantuvo lucidez en todas sus líneas.

Había amenzado Pulisic con un misil al palo, pero en definitiva fue Chilwell quien los colocó a las puertas de las semifinales con su diana.

Una pincelada: El club luso tuvo una docena de disparos a puerta por seis el Chelsea, además de una relación 5-3 entre los tres palos. Pese a jugarse en Sevilla, los lusitanos tenían la localía, por lo que tienen el match cuesta arriba.

Cosas del fútbol…

City-Dortmund

Parecía un duelo en el que el City salía con favoritismo. Su arrollador paso hasta este instante le precedía, pero ni lo uno ni lo otro. Si bien los Citizens disfrutaron de más oportunidades de gol (11-7 en remates, y 5-3 entre los tres palos), el fútbol desplegado por ellos no fue reflejo alguno de dominio o poderío.

No denotaban esa soltura en el manejo, ni esa química que los convierte en temibles en el frente de ataque. Guardiola incluso, no abrió con un nueve natural, entiéndase Gabi de Jesús o el Kún Agüero, ocupando Bernardo Silva esa posición.

Con esos truenos apareció el genio De Bruyne, que se asoció con Mahrez, para anotar el primero en una jugada que inició precisamente el astro belga.

Del otro lado, Haaland no aparecía, y así fueron a los vestidores, sin bautismo del pichichi y con el 0-1 adverso los germanos.

No fue hasta el 84 que apareció el prodigio noruego, quien asistió a Marcus Reus para igualar momentáneamente las acciones.

Cronos asechaba con fuerza, el City seguía sin enseñar su mejor fútbol, amén de algunas ocasiones de De Bruyne y Foden asociados. Así se despidieron, justamente con el gol salvador de Foden casi sobre el silbatazo final.

Salvador entre comillas, porque esa ventaja mínima como locales no les favorece mucho. Habrá que esperar a ver cómo engranan la maquinaria en Dortmund.

Ese, amigos míos, es el mural de cuartos por el momento. Mucha expectación y goles, de seguro restan antes de que conozcamos a los cuatro semifinalistas.

 

 

 

 

El City se impuso con lo justo y tendrá una vuelta bien difícil en Dortmund

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