Atletismo cubano muestra recuperación

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Atletismo cubano muestra recuperación
Fecha de publicación: 
22 Septiembre 2025
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Triplista cubana Leyanis Pérez. Mejoró el bronce alcanzada en la lid anterior y lo convirtió en oro con un excelente brinco de 14 metros y 94 centímetros en el recién concluido Campeonato Mundial de Tokio 2025.

Luego de irnos sin preseas en los Juegos Olímpicos de París 2024, el atletismo cubano dio signos de recuperación en el recién concluido Campeonato Mundial de Tokio 2025, de donde regresa con una medalla de oro y dos de bronce.

Evidentemente las palmas se las lleva la triplista Leyanis Pérez, quien mejoró el bronce alcanzada en la lid anterior y lo convirtió en oro con un excelente brinco de 14 metros y 94 centímetros.

Lo alcanzado en la capital de Japón refleja no solo su demostrada excelencia técnica, sino también una gran preparación física y mental, aspecto este último que le había jugado una mala pasada en otras ocasiones.

La presencia en la final de la excepcional venezolana Yulimar Rojas pudo haber sido una presión extra, pero esta vez la pinareña logró hacer su trabajo, testimonio dela arduapreparación acometida durante los meses previos a este importante evento.

Y es que Leyanis solamente necesitaba eso, hacer lo suyo sin importar el rival, porque su nivel es bien alto y está cada vez más cerca de la mítica barrera de los 15 metros, que ya saborea.

Esperemos que este importantísimo triunfo sea el acicate final para sacudirse de bajones anímicos y saltar como ella sabe, porque recordemos que tiene solamente 23 años. Si los rivales lo hacen mejor, nada que decir, pero ella no puede volver a regalar el podio como ocurrió en París.

Sin lugar a dudas, con su oro del orbe bajo techo y el primer puesto en la Liga del Diamante, es la gran aspirante al título de Mejor deportista de Cuba en 2025.

En el estrado planetario se mantuvo el también triplista Lázaro Martínez, que si bien no pudo refrendar la plata de hace 12 meses, ratificó su presencia en la elite luego de haber estado apenas una vez este año sobre los 17 metros.

Pero si una actuación me regocija particularmente fue la de Silinda Morales, quien revivió la especialidad que más preseas dio al atletismo cubano en los últimos ciclos olímpicos: el lanzamiento de disco.

Su lanzamiento de 67.25 metros, que también fue un nuevo récord personal, le servirá de acicate para creerse que puede aspirar a grandes cosas, porque luego de sus buenas actuaciones en categorías juveniles no había podido dar la clarinada entre mayores.

Merece reconocimiento especial también Roxana Gómez, quien rompió el récord nacional de 400 metros lisos, que había permanecido imbatible desde 1991 en poder de la fuera de serie Ana FideliaQuirot.

Anisleidis Ochoa, primera cubana en competir en una prueba de fondo (5000) en un Mundial, también batió el récord nacional (15:31.35), y Daily Cooper avanzó a las semifinales de 800 metros con una nueva marca personal (1:58.16), en otras actuaciones que merecen reconocimiento.

En Tokio, como en otros escenarios de disímiles deportes, se pudo apreciar la garra y el sacrificio de cada atleta que, aunque enfrenta limitaciones, intenta imponer su espíritu competitivo indomable.

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