ARTE: Frío, frío impresionista
especiales

Casas en la nieve, Noruega (1895) de Claude Monet
Imagen tomada de https://es.wikipedia.org
En un país tropical como Cuba, donde el verano es lo más marcado, soñamos con inviernos de muñecos de nieve y bufanda sin saber de verdad si aguantaremos temperaturas tan bajas o si nos acostumbraremos a un cielo constantemente pálido, incluso a la ausencia de sol que en muchos lugares se vive y a las tantas costumbres que impone un clima gélido y que nos son muy novedosas.
Pero a muchos les llama la atención el paisaje, tanto para admirarlo como para recrearlo. Pintores de todo el mundo han dejado obras que nos describen cómo se vive el invierno que imaginamos frío, frío, y que, sin embargo, no quiere decir que se obliguen a recluirse como oso que hiberna porque la vida no se detiene sino que se adapta. Continúan sus labores, no solo las estrictamente necesarias sino las de esparcimiento como el deporte. Vemos entonces a quienes patinan sobre hielo, esquían y hacen muchísimas actividades al aire libre, eso sí, bien alimentados y protegidos con numerosas capas de ropa para no congelarse.
El paisaje invernal tiene también mucha belleza aunque sea bastante monocromático porque abunda el blanco y no encontramos el colorido de las flores y el brillo del sol que por lo general alegra cualquier visión. Es cuestión de gustos, por eso aquí proponemos una selección sobre todo de vistas hechas por impresionistas, la mayoría nevadas, en las que podemos admirar desde la quietud y la soledad hasta el ajetreo y espacios concurridos, además de sucesos como un duelo.
Las técnicas son diversas. Cada autor expresa con su estilo y recrea escenas cotidianas que pasaron a la historia del arte. Esta vez priorizamos obras del movimiento impresionista por la libertad que ofrece, por el manejo de la luz y la experimentación de sus exponentes con el objetivo de alcanzar belleza.
Comenzamos con Claude Monet (Francia, 1840-1926), el padre de esta corriente, quien posee una inmensa obra paisajística y destaca por el manejo de la iluminación y el juego cromático. Monet es reconocido como un admirador de la naturaleza, y quien estudie su portafolio encontrará obsesión por los jardines, incluso en su propia casa construyó uno y lo pintó de muchas maneras.
Cuando pensamos en Monet recordamos sus muchísimas pinturas de flores como los nenúfares, visualizamos piezas repletas de color y con todos los tonos de verde. No obstante, también pintó ambientes que nos indican que estaba bastante frío. Estas son las elegidas:
Nieve en Argenteuil (1875) es una de sus pinturas sobre el tema. Corresponde a una colección inspirada en esa ciudad francesa donde vivió Monet. Evidentemente hacia bastante frío y todo se cubría con una espesa nieve que dejaba los caminos blancos y difíciles de transitar. En ese panorama encontró inspiración y concibió diversidad de piezas. Otras muy conocidas son, del mismo lugar Vista de Argenteuil (1875), además de La urraca (1869), Nevada en Giverny (1885).

Imagen tomada de https://es.wikipedia.org
También está Paul Cornoyer (Estados Unidos, 1864-1923), otro impresionista que dedicó su pincel a reflejar postales callejeras. Algunas de sus obras sobre esta estación son Crepúsculo invernal en el Parque Central (1905) y La plaza después de la lluvia (1910). En ambas propuestas casi podemos sentir el frío en la nariz. Como esas son numerosos sus cuadros en los que vemos ciudades desoladas con tonos apagados, nieve, árboles sin hojas y personas muy abrigadas que parecen caminar lentamente.
Es Navidad en el parque Madison Square (1910) la pintura de Cornoyer que seleccionamos para este texto porque además del entorno helado y quieto del típico invierno muestra un elemento que asociamos con esta época, el árbol de navidad con sus luces. Sin duda en esta pintura el protagónico se lo lleva ese colorido centelleante que suele animar esas noches muy oscuras.

Imagen tomada del perfil de Arte Infinito en Facebook
De Childe Hassan (Estados Unidos, 1859 - 1935) tenemos varias como Tormenta de nieve, Madison Square (1890) y Tarde en Nueva York, invierno (1900). En ambas se puede ver lo crudo de esta época para algunas zonas. No obstante, es Quinta avenida en invierno (1919) la que nos interesa porque nos enseña esa célebre calle muy concurrida.

Imagen tomada de https://wikioo.org
En condiciones similares de ajetreo el francés Camille Pissarro (1830-1903) pintó El bulevar Montmartre en una mañana de invierno (1897). Otra que cumple requisitos para este artículo es El camino a Versalles, Louveciennes, Nieve (1870).

Imagen tomada de https://es.wikipedia.org
Por su parte Alfred Sisley (Francia, 1839-1899) nos dejó Plaza del Chenil en Marly, efecto nieve (1876) que no necesita mucha explicación para entender que realmente con semejante nevada tiene que haber mucho frío.

Imagen tomada de https://historia-arte.com
Vista sobre los techos (1878) es la candidata de Gustave Caillebotte (Francia, 1848-1894).

Imagen tomada de https://www.musee-orsay.fr
Por último El duelo entre Eugenio Onegin y Vladimir Lensky (1899) es una ilustración del ruso Ilia Iefimovitch Répine (1844-1930) que nos ofrece una escena en la que el invierno no es lo fundamental sino lo que allí acontece. Congeló el momento previo a que sus personajes disparen y terminen la disputa. Se desarrolla en un lugar despejado y cubierto de nieve para ni siquiera desviar la mirada o entretenernos en el entorno.

Imagen tomada de https://fr.wikipedia.org












Añadir nuevo comentario