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especiales
Es verdad que para los gustos se han hecho los colores. Si lo que quieren es llorar vean las brasileñas y si lo que queremos ahora es refrescar, pues me parece que esta telenovela es una buena oferta para entretenernos. Tengo un vecino que nunca ve las telenovelas cubanas y desde mi casa lo oigo reirse. Ese hombre ni de sus problemas se acuerda cuando se sienta frente al televisor. Yo como no soy crítico de arte cuando me siento en la TV no sufro pensando si con 100 mil pesos un personaje no puede quedarse en su pueblo natal y tiene que irse para París o comprarse un Audi para pasearse en las avenidas de Nueva York. Ni pienso en eso de cuantos vagones trae ni cuantos pasajeros pues eso precisamente vagones y cientos de pasajeros tienen las brasileñas, hechas con millonarios recursos y resistimos viendo hasta 150 capítulos. Señores, el que está en negativo, por favor, que no transmita ese aire a la gente que los cubanos necesitamos vivir momentos de alegría propia. De verdad que de todo hay en la Villa del Señor......
17 Octubre 2012, 7:16 pm











Amante y fiel a nuestro vino