Quemar la basura: ¿es peor el remedio que la enfermedad?

Pila de basura quemada en la intercepción de 36 y 39 reparto la Sierra, Municipio Playa. Fotos: CubaSí.
Algo así diría mi abuela si hubiera despertado tosiendo en medio de la niebla mal oliente y tóxica que sufren por estos días Laura y Ariel, mis amigos de Puentes Grandes: ¡peor el remedio que la enfermedad! Y lo diría con toda la razón, porque quemar la basura en medio de la ciudad no remedia nada, lo empeora.
En redes sociales aparecen denuncias desde diferentes zonas de La Habana donde “alguien” ha decidido “meterle candela” a un microvertedero o a la irritante y peligrosa pila de basura de la esquina, sin pensar ni siquiera en lo visible: los postes y cables de electricidad o telefonía que pueden dañarse y agravar esta pelea dura por la luz en la que nos tiene el enemigo más cruel y poderoso con sus bloqueos y restricciones.

Los bomberos también gastan tiempo y recursos en evitar que la quema de basura provoque males mayores. Foto: CubaSí.
Evidentemente, mucho menos se han puesto a pensar los pirómanos aficionados en las consecuencias invisibles de esta forma de "limpiar": quemar basura en entornos urbanos no es solo una mala práctica de convivencia, es una amenaza directa para la salud de todos los vecinos y el equilibrio del ecosistema local.
Se ha hablado de indisciplinas y, francamente, da igual si vienen de un ciudadano “entusiasta” o de un individuo malintencionado, lo indiscutible es la urgencia de frenar esta práctica que genera un cóctel de tóxicos para nuestros pulmones, pues la basura doméstica contiene plásticos, metales y químicos que, al quemarse, liberan sustancias altamente peligrosas que entran directamente en los hogares y en los pulmones de los niños y adultos mayores, agravando cuadros de asma y alergias.

Los tanques de basura otro recurso que se pierde en los incendios. Foto: CubaSí.
Suelos contaminados, hollín pegado a las fachadas, a los muebles, a la ropa tendida, más plagas, pues, irónicamente, los restos de basura mal quemados pueden atraer más roedores e insectos que la basura acumulada correctamente. Luego, está el peligro inminente de un incendio, pues la fogata aparentemente controlada puede saltar a un árbol, un cableado eléctrico, a una vivienda. .… sin ánimo de ponernos dramáticos, sino de ver la película completa hasta dónde podría llegar.
La basura acumulada por días y semanas es una de las situaciones que debemos resolver, pero quemarla no es desaparecer el problema, es esparcirlo por el aire que todos respiramos.
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