Expareja de Maradona acusa de "asesinos" a los médicos imputados en el juicio por muerte del futbolista

Foto: tomada de periodicosinlimites.com.ar
En el segundo juicio por la muerte de Diego Armando Maradona, su expareja Verónica Ojeda estalló en llanto al arremeter este jueves contra los médicos acusados de no haber velado por la salud del astro futbolístico argentino.
Ojeda, quien tuvo un hijo con Maradona, Diego Fernando, apuntó principalmente contra el neurocirujano Leopoldo Luque, la psiquiatra Agustina Cosachov y el psicólogo Carlos Díaz, integrantes del equipo médico al cuidado del ex futbolista.
Rota en llanto, los calificó de "asesinos" y de haber manipulado a la familia de Maradona.
Luego afirmó que Matías Morla, el apoderado de Maradona, "es el que dirigió a todos estos secuaces, médicos y todo el entorno" del capitán de la selección que conquistó el Mundial de 1986.
"Ellos mataron al padre de mi hijo. Mi hijo necesitaba de su papá, Sus abrazos", dijo Ojeda, quien vivió en pareja con Maradona desde 2005 a 2014 y ya había declarado como testigo en un primer proceso judicial que fue anulado a multas del año pasado.
Maradona falleció de un ataque cardíaco el 25 de noviembre de 2020, mientras cumplía una internación domiciliaria en una casa situada en las afueras de Buenos Aires.
Allí el exfutbolista, entonces de 60 años, intentaba recuperarse de una cirugía practicada dos semanas antes en una clínica para removerle un hematoma subdural.
Los siete profesionales de la salud que son enjuiciados cumplieron algún papel en la internación domiciliaria de Maradona. Todos niegan haber procedido negligentemente.
Según Ojeda, Luque y sus colegas manipularon a los familiares de Maradona con el fin de eludir cualquier tipo de escrutinio sobre su desempeño médico.
"A mí me dijo una cosa y a las hijas otra, para que nosotros nunca estemos unidas", dijo en referencia a Dalma y Gianinna, fruto de la relación del exfutbolista con Claudia Villafañe.
En su última declaración ante el tribunal, Luque negó ese proceder y ratificó que la internación domiciliaria "fue la mejor opción". "No era el dueño de la salud de Diego como dicen", acotó el neurocirujano.
Los enjuiciados enfrentan la acusación de homicidio simple por dolo eventual, que es cuando el victimario sabe que su conducta puede ocasionar un daño, pese a lo cual continúa con la acción.
Se castiga con una pena máxima de 25 años de prisión. Además de Luque, Cosachov y de Díaz, están sentados en el banquillo de los acusados los médicos Nancy Forlini y Pedro Di Spagna, el representante de la empresa que ofrecía el servicio de enfermería Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón.
La vivienda donde Maradona se recuperó de la cirugía "era un desastre y no estaba en condiciones ya que había mucha suciedad", dijo Ojeda. Señaló que su expareja no contaba con un baño completo cerca de la habitación en planta baja que ocupaba y tenía un orinal al lado de la cama. "Había un olor terrible, no se podía estar".
Cuestionó que Cosachov y Luque habían asegurado que la vivienda iba a contar con los instrumentos médicos adecuados pero "no había ni siquiera un aparato para la presión".
Maradona estaba "totalmente desfigurado, inflamado, enojado, insultaba a todo el mundo y no quería ver a nadie", dijo OJ
jeda.
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