Dany Miranda se ganó el cariño a base de respeto al otroEs bien difícil, tanto como batear una recta a cien millas por horas, asumir que no lo veremos otra vez al frente de su equipo; tampoco con la batu
Dany Miranda se ganó el cariño a base de respeto al otroEs bien difícil, tanto como batear una recta a cien millas por horas, asumir que no lo veremos otra vez al frente de su equipo; tampoco con la batu