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FÚTBOL | Batalla contra el racismo parece interminable

Lo ocurrido en la jornada más reciente de la Liga de Campeones del fútbol europeo hace pensar que la lucha contra el racismo en el fútbol, y en la sociedad en general, está muy lejos de terminar.
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Una denuncia del brasileño Vinícius Jr. contra el argentino Gianluca Prestianni en el duelo entre el club español Real Madrid y su par portugués Benfica

Una denuncia del brasileño Vinícius Jr. contra el argentino Gianluca Prestianni en el duelo entre el club español Real Madrid y su par portugués Benfica. Foto: @Soccrates Images

Fuente:
CubaSí

Si bien se aplicó el protocolo antirracista tras una denuncia del brasileño Vinícius Jr. contra el argentino Gianluca Prestianni en el duelo entre el club español Real Madrid y su par portugués Benfica da la impresión de que no es suficiente, porque seguimos viviendo similares incidentes una y otra vez.

De acuerdo con el delantero auriverde, su rival le llamó "mono" mientras se tapaba la boca con la camiseta, lo cual hace que sea imposible de demostrar con absoluta veracidad.

Por la reacción airada del carioca el mundo entero le ha creído, pero al parecer solo en un juicio real se sabría la verdad, porque se supone que ninguno de los dos quiera mentir ante un juez bajo juramento.

De momento, el futbolista albiceleste negó esas palabras, la Asociación Europea de Fútbol (UEFA) anunció este miércoles la apertura de una investigación, para la cual fue nombrado un inspector especializado en ética, y lo mismo hizo la Autoridad de Portugal para la Prevención y la Lucha contra la Violencia en el Deporte.

A su vez, el presidente de la Federación Internacional de la disciplina (FIFA), Gianni Infantino, habló con mucha claridad: "No hay absolutamente ningún lugar para el racismo en nuestro deporte ni en la sociedad; necesitamos que todas las partes interesadas pertinentes tomen medidas y exijan cuentas a los responsables".

No se puede hablar de tolerancia cero y a la vez insinuar que la culpa es de Vinicius por ”provocar” a la afición, que le lanzó objetos cuando él simplemente bailaba.

Haga lo que haga un jugador para celebrar un gol, es inadmisible el racismo a estas alturas de nuestra sociedad, vistas la camiseta que vistas.

Lo cierto es que Prestianni perjudicó no solo su propia imagen, pues este pesado fardo le acompañará por buen tiempo, sino a sus compañeros también, pues luego hubo un par de acciones en las que pudieron haber sido expulsados jugadores del Madrid y el árbitro fue incapaz de dejar a los merengues en inferioridad numérica por la gravedad de lo ocurrido anteriormente.

Ambos equipos volverán a verse las caras el venidero miércoles en la capital española, y si ya el tope traía morbo, porque los lusos habían derrotado a los madrileños en el último encuentro de la fase de liguilla y por la presencia del extécnico merengue José Mourinho en el banquillo, ahora se ha convertido en un partido de alto riesgo.

Por cierto, Mou tendrá que verlo desde las gradas.