Cómplices del genocidio al pueblo palestino
Trump y Benjamín Netanyahu de turistas en Gaza. Imagen creada con Inteligencia Artificial
Mientras Donald Trump se atribute planes para pacificar Gaza y llevar el neoliberalismo a la hoy destruida región, donde su “plan de paz” sigue causando decenas de asesinatos cada día, no cabe duda de que no solo Estados Unidos sino la gran parte del mundo dominado por el capitalismo sigue siendo cómplice de la limpieza étnica que está realizando Israel, al que le suministran armas, apoyo económico y financiero, así como excusas para mantener la matanza.
Esto tiene lugar desde 1948 y se aceleró a partir de octubre del 2023, sin que el criminal sea llevado ante la justicia y se ponga fin a los crímenes de Israel.
Quien denuncia tal latrocinio se busca la mayor represión de los cómplices de Israel y denota la incomodidad de las potencias occidentales con los pocos que han tenido la valentía, la congruencia y un auténtico sentido del deber para denunciar la limpieza étnica desatada por Tel Aviv no sólo en Gaza, sino también en Cisjordania.
En este contexto destaca la destitución de la Relatora Especial de la ONU Francesca Albanese, una diplomática italiana, promovida por los gobiernos del alemán Friedrich Merz, del francés Emmanuel Macron y los que se suman al sistema de complicidades para facilitar el exterminio del pueblo palestino.
Tal hecho incrementa la vulnerabilidad del pueblo palestino al eliminar uno de los pocos resquicios en el muro de silencio impuesto por Israel, sus aliados y la práctica totalidad de los grandes medios de comunicación, cuyas direcciones sacrifican la verdad al servicio de los criminales.
Esto es aún más grave, porque ocurre en momentos en que Estados Unidos se apresta a completar lo iniciado por Israel mediante el robo de toda la tierra de Gaza y su conversión en una serie de complejos turísticos, residenciales y corporativos para ricos y ultrarricos, mientras el régimen de Benjamin Netanyahu acelera la creación de asentamientos ilegales con el desplazamiento forzoso de palestinos en Cisjordania.
Se está imponiendo la realidad de la ideología colonialista y de supremacismo racial, el sionismo y quienes le prestan apoyo material, político, diplomático o propagandístico, así como quienes prefieren mirar hacia otra parte para preservar oportunidades profesionales y de negocios, sin que defienda la libertad de expresión, el derecho a la vida, la justicia, la tolerancia, la autodeterminación y la dignidad humana.
RECRUDECIMIENTO DE LA VIOLENCIA
A pesar de un denominado alto al fuego -propiciado ladinamente por Trump-, más de 800 palestinos se han sumado a la amplia suma de asesinados por Israel: más de 70 000, sin contar a unos 8 000 que se calcula estén bajo los escombros.
Esto en Gaza, mientras en las últimas horas Israel recrudeció la violencia en Cisjordania reocupada, al continuar con las demoliciones de viviendas y forzar el desplazamiento de los residentes, mientras unos 54 palestinos resultaron heridos tras un ataque de colonos israelíes, reportó Al Jazeera.
En un comunicado, Hamas condenó lo que consideró un “ataque bárbaro de bandas de colonos y el ejército (israelí) de ocupación” en zonas de Tulkarem y sus alrededores, además de otras partes de ese territorio.
“El gobierno del criminal de guerra (el primer ministro y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu) está implementando sistemáticamente una política de limpieza étnica contra nuestro pueblo palestino, dando rienda suelta a colonos fuertemente armados, protegidos por el ejército de ocupación, para causar estragos en las ciudades, pueblos y campamentos de la Cisjordania reocupada”, añadió.
La organización también instó a los organismos internacionales a actuar y pidió a los palestinos “unirse para enfrentar estas políticas peligrosas y activar todas las formas de lucha y resistencia”.
Organizaciones nada contrarias a Estados Unidos como Médicos sin Fronteras y Human Rights Watch publicaron, cada una, detallados informes sobre el sufrimiento de los palestinos en Gaza.
El informe de MSF, titulado "Gaza: la vida en una trampa mortal", registró al menos 41 ataques contra el personal de la organización, incluidos bombardeos contra instalaciones de salud y fuego directo contra convoyes humanitarios. También indicó que la ONG fue forzada a evacuar hospitales y centros de salud en al menos 17 ocasiones.
En esa línea, denunció el bloqueo de las evacuaciones médicas, pues Israel ha autorizado solo el 1,6% de las solicitudes, y a eso se suma la rápida propagación de enfermedades que pudieron constatar los equipos de MSF, en una población que había sido desplazada en un 90% y que vivía en condiciones miserables.
De ahí que el reporte se haya unido a los llamados para un alto el fuego inmediato y el levantamiento del asedio con el objetivo de permitir la entrega masiva de ayuda humanitaria. Por eso, pidió a "los estados, en especial los aliados más cercanos de Israel, a que pongan fin a su apoyo incondicional a Israel y cumplan con su obligación de prevenir el genocidio en Gaza".
OTRO ACTO DE GENOCIDIO
Por su parte, el informe de Human Rights Watch (HRW) acusa a Israel de matar a miles de palestinos en Gaza al negarles agua potable, lo que, enfatiza la organización, equivale legalmente a actos de genocidio y exterminio.
El reporte de 184 páginas detalla que el gobierno israelí ha detenido el suministro de agua para Gaza, ha cortado la electricidad y ha restringido el combustible, lo que ha impedido el uso de las instalaciones de agua y de saneamiento en el enclave. Como resultado, los palestinos allí solo tienen acceso a unos pocos litros al día en muchas zonas, muy por debajo del umbral de 15 litros para la supervivencia, según el grupo.
"Lo que hemos descubierto es que el Gobierno de Israel está matando intencionalmente a palestinos en Gaza al negarles el agua que necesitan para sobrevivir", dijo Lama Fakih, director de HRW para Oriente Medio, en una conferencia de prensa.
"Esta política, infligida como parte de la matanza masiva de civiles palestinos en Gaza, significa que las autoridades israelíes han cometido el crimen contra la humanidad del exterminio, que se está llevando a cabo actualmente. Esta política también equivale a un 'acto de genocidio' según la Convención sobre el Genocidio de 1948", condenó HRW en su informe de este lunes.
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