Todo empezó en un paraje olvidado

Todo empezó en un paraje olvidado
Fecha de publicación: 
21 Enero 2021
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Muchos pueblos no existen para los creadores audiovisuales y son sus propios habitantes los que deben contar su realidad. De ahí que naciera en enero de 1993 la Televisión Serrana (TVS), un proyecto gestado por el Ms.C. Daniel Diez Castrillo, hombre que ha cambiado, muchas veces, la ciudad por el campo, para servir a las comunidades más apartadas y contarnos cómo viven.

No por gusto Diez Castrillo obtuvo la Distinción Por la Cultura Nacional,en 1996y el Premio Nacional de Televisión por la obra de toda la vida, en 2015. Además, a este director de cine y televisión, grabador de sonido y musicalizador, profesor y escritor, le consta lo importante que resulta para quien dirigeparticipar activamente en el proceso de creación de sus obras audiovisuales.

¿Cómo fue el proceso de fundación, y su posterior puesta en marcha, de la Televisión Serrana?

Siempre he creído que la semilla fue mi participación como miembro de la Brigada Conrado Benítez en la Campaña de Alfabetización en 1961 en las montañas de la Sierra Maestra, la cual me mostró la vida de los habitantes de esas zonas aisladas del país. Esto unido a mi experiencia de 16 años trabajando como sonidista del Noticiero ICAIC Latinoamericano, junto a Santiago Álvarez, con quien tuve la oportunidad de recorrer Cuba y quien me hizo comprender la necesidad que tienen esas personas de ser conocidas. Porque solo así percibirían lo importantes que son para la identidad de la nación.

Además, en esos años trabajé con otros directores de cine, entre ellos Sergio Giral en el documental El jefe de la Columna 4, que mostraba los lugares donde había luchado el Che, un recorrido cinematográfico que comenzó por San Pablo de Yao, en Buey Arriba.

Así se fueron tejiendo los caminos de la vida ―pienso yo―,pues en 1986 cuando presenté el proyecto para realizar trabajos relacionados con la vida en la Sierra Maestra fue San Pablo de Yao el lugar que nos propició comenzar la obra.

Claro que entonces no tenía mucho apoyo. Unos me decían loco, otros, que en esos lugares no existían temas por más de tres meses. Solo el compañero presidente del ICRT en ese momento creyó en mí, pero no tenía recursos (equipamiento), hasta que apareció la Unesco respondiendo a un proyecto que presenté y aceptó ayudarnos para la compra de equipos. Ello, unido a que el Partido Provincial nos dio un espacio en San Pablo y el ICRT se hizo cargo de los salarios. Así comenzó la TV Serrana en 1993.

¿Qué importancia le confiere a este proyecto comunitario que intenta rescatar la cultura local, mientras refleja los intereses de una comunidad?

Estas zonas del país solamente se tienen en cuenta para hablar de su producción, pero nada de cómo viven, cuáles son sus virtudes, sus defectos, sus problemas, sus bondades, su cultura; nada de lo relacionado con las familias, los ancianos, las mujeres y los niños. En realidad solo importa lo que sucede en las urbes y cuando se habla de países solo interesan las grandes ciudades, pero nuestros pueblos no existen para el mundo audiovisual, solo para hablar de alguna catástrofe acontecida allí.

En 1990 fundé y fui subdirector de CHTV (hoy Canal Habana), un espacio para los habitantes de la ciudad de La Habana, que era torpedeada por Tele Martí. En dicho canal dejé plasmados los objetivos que se debían desarrollar en su programación y cómo hacerlo para esa comunidad, específicamente, y donde también mantuve durante un tiempo un espacio de análisis crítico de determinados problemas que sucedían en ese territorio. Durante esta labor la Unesco aceptó el proyecto de la Televisión Serrana y por eso dejé mi Habana y me fui a la Sierra, para crear un centro comunitario y participativo.

¿Pero cómo hacerlo? Lo primero fue encontrar a los realizadores de esas zonas, pues soy del criterio que son sus habitantes los que deben contar su realidad. Para ello creé el Centro de Estudios para la Comunicación Comunitaria, donde los jóvenes recibirían formación audiovisual para que fueran ellos mismos los futuros creadores o espectadores con conocimiento del medio, con el fin de que pudieran opinar sobre lo que querían ver en pantalla y hacer de la realización una actividad interactiva y no lo que quieran hacer los directores, sino lo que necesita la comunidad.

Entonces, se estableció una relación con el internado de primaria que existía en la comunidad y se creó el Grupo de Amigos de la TVS, para darles nociones del mundo audiovisual y así prepararlos para un futuro.

Ahora, en La Habana, el recién fallecido Enrique Pineda Barnet me había hablado de una experiencia llevada a cabo en los primeros años de la revolución bolchevique, en la que el cineasta ruso Aleksandr Medvedkin había montado un cine en un tren e iba por la URSS filmando el proceso de producción de diferentes industrias para mostrárselas a otras que estaban detenidas, pues los obreros no sabían cómo echarlas a andar.

El libro que el maestro me facilitó entonces se llama el Cine sobre ruedas y eso hice: comenzamos a llevar las producciones realizadas a todas las zonas de Buey Arriba para que vieran su realidad por vez primera en las pantallas de televisión y recogimos sus opiniones. A esto le llamé la Cruzada Audiovisual. Efectuamos esta cruzada en algunos municipios de Granma y en otras provincias orientales, como el norte de Santiago de Cuba.

Después, pensé que los niños podían contar cómo viven, cómo es su flora y fauna, cómo son sus juegos, sus casas, la actividad realizan sus padres, en fin, que hablaran de su realidad y se filmara para poder llevarla a los infantes de otras zonas como una “carta”. A esta iniciativa la llamé Video Carta y la he realizado en otras naciones de América Latina, lo que nos ha permitido saber, por ejemplo, que existe otra lengua como el quechua y conocer otras formas de vida y culturas, etc.

También tomé la experiencia del Icaic, que formó grupos de creación (los cuales, después, no fueron aceptados), y desde el punto de vista administrativo armé los Grupos de Creación Artística. Tales Grupos posibilitan a todos los creadores, luego de reuniones, analizar los proyectos presentados y autorizar la continuación de la investigación y su grabación para después ver el primer corte de edición, dar sus opiniones y que el realizador pueda discutir su criterio. Cabe destacar que en este proceso, juntos, el grupo creativo y el realizador son los que toman la última decisión.

Asimismo, formamos los Grupos de Creación Alternativos, integrados por jóvenes de otros municipios de Granma que habían pasado por nuestro Centro de Estudios y que, aunque no quedaban como trabajadores de la televisión, sí podían presentar sus proyectos y si estos eran aprobados, se les facilitaban equipos para su realización.

¿Cuáles son las principales obras y realizadores que han salido de las montañas de la Sierra Maestra?

Es muy difícil con más de 600 documentales filmados decir cuáles son los principales realizadores y obras, pero sí es importante señalar las primeras, que marcaron el derrotero de lo que queríamos mostrar para que el resto del país conociera estos parajes olvidados, y los serranos y serranas comprendieran lo importantes que son para el país. Entre ellas recuerdo La chivichana, Las cuatro hermanas, Bohío, Oficio de hombres, Los ecos y la niebla, Pura imagen, Como una gota de agua, A dónde vamos, La tierra conmovida, entre otros.

¿Cómo son sus vínculos con la EICTV, sus profesores y estudiantes?

Desde 1994 y hasta la fecha, los estudiantes que cursan el segundo año de la Cátedra Documental y la Cátedra Televisión y Nuevos Medios en la Escuela de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños van a la TV Serrana a realizar su obra con un proyecto que es conocido como “One to one”, pues cada realizador escoge un personaje para su obra y, además, cada estudiante pasa por todas las especialidades.

Resulta una experiencia muy enriquecedora para estos jóvenes el trabajar en las montañas, lugares aislados en los cuales son recibidos con mucho amor. Y para los creadores de la TVS es un aire nuevo, una mirada diferente para analizar sus realidades. Además, la población conoce a jóvenes de otras partes del mundo y aprenden los unos de los otros.

¿Por qué tiene un carácter único y experimental la TV serrana?

Aunque considero que mucho de lo contestado antes responde a tu pregunta, puedo agregar que porque es COMUNITARIA y PARTICIPATIVA. Se escucha la opinión de los campesinos para realizar películas que realmente necesiteny, por ello, la consideran suya.

A su vez, en ocasiones, estas comunidadesno cuentan con un equipamiento para transmitir los audiovisuales, y lo que hacen es trasladar las obras a las diferentes localidades, incluso a las que no tienen electricidad, por lo que hay que llevar una planta eléctrica (a veces en mulo); y porque aborda la realidad desde el arte, yendo más allá de lo que se ve y buscando las esencias para llegar a la razón a través de la emoción.

 

 

 

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