jueves, 16 agosto 2018, 08:30
Miércoles, 20 Abril 2016 05:37

JOVEN Y ARTISTA: «Escribo para el alma de las personas»

Escrito por  Yuris Nórido/CubaSí
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La escritora cubana Diana Castaños La escritora cubana Diana Castaños FOTO: CORTESÍA DE LA ENTREVISTADA

Periodista y narradora, Diana Castaños se está haciendo un lugar en el panorama de la literatura para niños y adolescentes en Cuba. Es, además, una de nuestras más populares columnistas...

Diana Castaños, que es muy joven, ya atesora algunos premios importantes: Premio Pinos Nuevos, Mención del Premio Abril, Premio Memoria de periodismo, Premio Calendario por narrativa para niños... Diana también es columnista de este sitio, pero esa no es, que conste, la razón principal por la que la entrevistamos.


—¿Cuándo supiste que ibas a dedicar buena parte de tu vida a escribir?


—Aprendí a leer y a escribir a los tres años (el mérito es de mi mamá, que se tomó el trabajo de enseñarme). Y desde entonces leer y escribir es mi vida. Nunca me pasó por la mente una opción de vida que no estuviera relacionada con la escritura… Recuerdo que cuando jugaba con las muñecas, siendo bien niña, todas mis muñecas escribían para vivir.


«Me da lo mismo si estoy haciendo periodismo o narrativa (para mí esas definiciones de concepto son solo cuestiones metodológicas). Siempre que sea escribir, para mí está bien. Es lo más cercano que hay al paraíso espiritual, es un sitio de felicidad que nace de dentro de una misma que es personal, íntimo, puro y pleno».


—Cuando escribes, ¿escribes para alguien en específico?


—Escribo para el alma de las personas. No importa si no las conozco; no importa si son o no familia, amistades cercanas. Escribo para el niño que está en el vientre de la futura novia de mi hermano; para los sobrinos tuyos, allá en Ciego de Ávila (yo leo tu columna). Solo necesito —deseo— que mis textos atraviesen la coraza que da la cotidianidad de la vida y hagan diana en la sensibilidad de las personas.


—¿Crees en la inspiración?


—¡Sí! Creo, y mucho, pero en la inspiración como actitud ante la vida. No es una cuestión de esperar a que llegue la inspiración para sentarte a escribir. Cuando llegue la musa, como decía Hemingway, te tiene que coger escribiendo. Pero no necesariamente tiene que cogerte literalmente escribiendo, creo yo. Sino en actitud creativa. Y la actitud creativa es una actitud de felicidad ante la vida. Que no es siempre fácil, está claro. Pero sí es una decisión personal, un regalo que te haces a ti misma.


—¿Tienes algún libro de cabecera? ¿Algún autor?


—Para siempre y desde siempre, Christine Nöstlinger, Lygia Bojunga Nunes, Michael Ende. Para siempre y desde siempre, Dostoyevski. Libros: Crimen y castigo y Momo.


—¿Cuáles son tus circunstancias ideales para escribir?


—Cuando amanece, por los colores de la aurora; cuando es de noche, por el silencio. De madrugada, porque todo sonido se hace inmenso. Cuando estoy triste, para exorcizarme; cuando estoy alegre, para compartirlo. Rodeada de personas o en soledad, huraña y taciturna, femenina y terrestre. Cualquier momento es bueno, si siento ese hervor de la sustancia humana, esa sensación de exaltación interna que me lleva a escribir. La única condición para un escenario ideal es tener una taza de café al lado.


—¿Qué otra cosa te gustaría hacer en la vida? ¿La cambiarías por lo que haces ahora?


—Si voy a un concierto de jazz, me enamoro de la música; me pregunto por qué no estudié saxofón o piano. Si voy a un entrenamiento de artes marciales (que practico hace par de años), me pregunto por qué no estudié jujutsu desde niña. Pero me pasa lo mismo con casi todas las profesiones y oficios del mundo, siempre que vea un grado de maestría que provoque mi admiración. Siempre que vea perfección en lo que se hace, veo belleza.


«Me gusta todo lo que implique una búsqueda constante de esa belleza creativa que conlleva perfeccionar un estilo, un tono o una técnica, en el ámbito que sea.


«¡Pero no cambiaría escribir por nada del mundo! Jamás de los jamases».


—Cuando en tus columnas hablas de ti y de tus amigos o personas más o menos cercanas, ¿dónde está el límite?


En mi columna De Cuba, su gente me gusta que las personas se pregunten precisamente eso: ¿Dónde está el límite? ¿Qué tanto es ficción y qué tanto realidad? Escribo con esa intención explícita.


«¿Sabes quiénes conocen en carne propia la respuesta a tu pregunta? Las personas sobre las cuales he escrito en esta columna; ellas sí sienten cuando me leen dónde está esa demarcación, dónde el respeto por su confidencialidad en la historia que me han hecho, que han compartido conmigo.


«Lo que te puedo decir es que no me gusta cambiar los nombres. Creo que cada historia debe venir con el nombre real de la persona que la genera.


«A veces mi columna es una voz para aquellos que no pueden escribir. A veces es un agradecimiento y a veces una incitación. Intento desnudarme, cada vez más, en cada texto. Quiero regalarle a mis lectores lo que veo, compartirlo (que es de alguna manera amar). Tengo mucho respeto por mi profesión y por la ética que conlleva».


—Algunos creen que escribir para niños es un arte menor… ¿qué crees tú?


—Yo no creo en escribir para niños. Creo en escribir para la infancia, que es para mí también, como la inspiración, una actitud ante la vida.


—A la niña que fuiste, ¿le hubieran gustado tus historias?


—La niña que fui se devoraba todo libro que cayera en sus manos más de diez veces. Cuando terminaba de leer, literalmente le daba besitos a la portada y contraportada. Es ella en la única en que confío. Es ella la que me dicta las historias, a ella a quien le descanso y confieso mis ideas para novelas. Ella es la jueza y tiene una sinceridad probada. Desecho todo lo que a ella no le guste.


«Mi sueño azul en la vida es saber —al menos, intuir— que un día un niño se leyó más de una vez un libro que yo escribí y sintió con ello que su pecho se henchía de fragilidad silenciosa, porque le gustó el mundo que vivenció mientras leía. Y si ese niño besa la portada de ese libro cuya historia yo creé, juzgaré que mi vida le ha aportado algo de bien al mundo, y seré muy feliz».


Leer las columnas de Diana en CubaSí: Estrenos de cine / De Cuba, su gente

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Comentarios  

 
#18 Zenia 02-03-2017 12:18
Diana, te felicito, te sigo dondequiera que publiques, no sé por qué, de cualquier manera me atrapas siempre, aprendo y me haces pensar. Sigue escribiendo, eres única. Quedaste muy bien en la foto!
 
 
#17 Helen 20-05-2016 13:04
Para Juan Carlos Subiaut Suárez, trabajador del Hotel Blau Varadero:

Tu comentario es tu opinión, pero para nada coincido contigo. Al trabajo que te refieres de Diana, sobre la trabajadora que se robaba los alimentos del hotel, usted que trabaja en uno sabe que eso es cierto y también muchas otras cosas que no están escritas en ningún lado.
Las causas de ese fenómeno, que no solo ocurre en el turismo, es multicausal, pero Diana narró ese episodio excelentemente.
 
 
#16 Juan Carlos Subiaut 09-05-2016 09:24
Para la Licenciada Castaños:
Leí su artículo - historia de hadas. Otra versión más de la humildísima joven proveniente de un recóndito y paupérrimo lugar de la geografía matancera (no faltaba más, menos mal que no la hiciste nacer en Pinar del Río), que emigra a la gran ciudad y triunfa, gracias a sus esfuerzos, nada menos que en lujosos paladares como excelencia de chef y le queda tiempo para otros trabajitos. Te faltó nada más que apareciera el príncipe azul, modernizado en Audi en vez de carroza, como final de tu crónica. ¿Se la enviaste a los editores de Barby? Sería un éxito.
No es sorpresa tu estilo. Desde tu óptica y bajo un paradigmático De Cuba, su gente…, han aparecido historias “nacidas” de encuentros casuales, curiosamente enfiladas a enaltecer determinadas formas de vida, iniciativas “exitosas” y otras, que quizás tendrían más suerte como comentarios de esquina que su pretensión de identificación con la gente real. Hay quien lo ha definido como valentía profesional, yo lo defino como oportunismo.
Hace un tiempo publicaste la “entrevista” a una trabajadora de un hotel, nada menos que de Varadero ¿Te era mejor situar la historia lejos e incógnita, por si quemaba? Como alguien mencionó en esa ocasión, parece que para ti en Cuba no hay nadie decente, humano, normal. En esa ocasión enlodaste a los trabajadores de ese sector, ubicándolos en “una nueva dimensión de la realidad”. Comprometida con tu “ética profesional”, los acusaste de ladrones, generalizando una conducta que, por ser frecuente en este maremágnum de pérdida de valores en cualquier sector, incluido el periodismo, no es en ningún caso loable y si muy combatida y rechazada por los propios trabajadores del turismo, con sus instituciones al frente.
El trabajador del turismo es otro cubano más, que comparte las carencias y problemáticas de la vida cotidiana, a veces, si, en mejores condiciones económicas que sus vecinos y no precisamente por diferencias salariales, a veces, si, en mejores condiciones de alimentación, nivel de solución de problemas de mesa y de vestido para él o ella y su familia, y no precisamente por robar.
Sin duda, en estos tiempos el sector turístico cubano constituye la locomotora de la economía nacional, por su importancia en la inversión de toda la infraestructura que necesita para satisfacer la demanda de los turistas más exigentes, dígase en la gastronomía, la cultura, el deporte, la salud, el ocio, etc., también es una importante fuente de empleos de todo tipo y la generación de ingreso directo. Pero como toda inversión y negocios, el Turismo también genera costos económicos, sociales y ambientales. Atrae personal de todo tipo, que aunque pasa por determinados sistemas de selección, estos no son infalibles. Dentro de los hoteles, no se niega, existe como problemática el delito. Combatido y rechazado, subsiste, no tanto como consecuencia de la pérdida de valores sino de la existencia de un mercado subterráneo para los insumos hoteleros, sobre todo alimentos, destinado a las paladares. En consecuencia, existen trabajadores deshonestos. Pero no han sido ni son mayoría. La gran mayoría son, quizás a pesar suyo, excelentes trabajadores, muy profesionales y que dedican su precioso tiempo, tal vez no bien remunerado, a brindar lo mejor de sí mismos (muchos cuentan con calificación formal y real que exceden los requisitos de la plaza que desempeñan) al visitante, extranjero o nacional. El lograr que este turista se sienta bien atendido, que aprecie a su regreso el haber vivido una excelente experiencia, que la divulgue y por supuesto, que repita la visita, es el motor de su diaria entrega. Para ellos, la dimensión de la realidad es el sentido de pertenencia a su institución, al sector y a la Revolución.
Juan Carlos Subiaut Suárez, trabajador del Hotel Blau Varadero.
 
 
#15 Melisa 21-04-2016 16:19
Gracias a Cubasi por regalarnos esta entrevista para conocer el rostro y el alma de una joven escritora cubana.
Leo las dos columnas de Diana aquí en CubaSí. La de la critica de los filmes de estreno es muy buena porque Diana sabe identificar lo bueno y lo malo, y como al parecer ella solo es amiga de su profesión y no de ningún director de cine cuando hace crítica es crítica: ni son una lista de elogios sin fundamento ni tampoco nos cuenta la pelicula.
La columna De Cuba, su gente es sencillamente genial, interesante, polémica. He reido, reflexionado, llorado con muchas de las historias de nuestra gente. Gen
 
 
#14 Iva 21-04-2016 16:08
hola a todos. decir que me encantan las cronicas de cuba, su gente. las leo siempre, incluso retroactivamnet e, cuando por mi trabajo me ausento mucho tiempo. muy originales, muy buenas historias. ademas, escribe bien bonito. es muy bueno que sea joven. muchas felicidades y exitos en su trabajo para la diana.
 
 
#13 jorge el curioso 21-04-2016 15:46
estimada castaños..yo pensé en proponer un encuentro pero leyendo mensajes lei lo de losss niñosss...y ya desistí....es que tengo 5...saludos y muchosss exitossss...
 
 
#12 ALFREDO GARCIA RUBIO 21-04-2016 10:39
Diana,......enl a profundidad dulce y serena de su mirada......est ímo un mundo fantastico que brota de un manantial de realidades..... por favor......le ruego que me permíta acceder a ese mundo fantastico,.... que además de bella e inteligente, le convierten a usted en una mujer tan atractíva e interesante.
 
 
#11 Nedel 21-04-2016 10:28
Diana ahora, Diany o Dianita para. Desde que te conocí supe que eras única y especial. Te he admirado siempre y me siento complacido con tu amistad, con tu forma inteligente y vivaracha de ver las cosas y la vida. Felicicidades por tu obra al fin reconocida y hasta premiada. Te lo merecias, hace ya tiempo. Ahora no te duermas, sigue así, por ti, por los niños y por los demas. Te recuerdo y lo haré siempre.
 
 
#10 alejandro martinez 20-04-2016 17:53
Muchas felicidades Diana. me encanta tu trabajo!
 
 
#9 ACV 20-04-2016 16:35
siento las narraciones que he podido leer en este sitio interesantes, solo que en oportunidad las leo inconclusas, pero gracias por tocar la parte humana-necesida d en todas
 

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