El odio como catalizador de la agresión contra Cuba

En esta guerra multidimensional que enfrenta el pueblo cubano, el odio atiza la hoguera y afecta a millones de vidas.
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El odio como catalizador de la agresión contra Cuba

Durante la pandemia de la COVID-19, a Cuba se le negó el oxígeno, el acceso a vacunas y medicamentos, y se le condenó a muerte utilizando la enfermedad como aliada. Hoy, el Imperio utiliza las más sofisticadas técnicas y herramientas para manipular la mente y las percepciones. Esa es otra área clave de esta guerra: la cognitiva.

Fuente:
CubaSí

En esta guerra multidimensional que enfrenta el pueblo cubano, el odio atiza la hoguera y afecta a millones de vidas. Solo en las mentes más retorcidas, o en aquellas que han perdido la capacidad de pensar y razonar, cabe la idea de que el genocidio, la privación de medicamentos, alimentos y energía sea una opción viable para doblegar a una sociedad.

Parece increíble que en pleno siglo XXI se recurra a prácticas utilizadas por antiguas civilizaciones para rendir ciudades mediante el hambre. Sobran los ejemplos de estados sitiados y asediados durante meses para lograr su rendición.

Que este sea el objetivo que Estados Unidos persigue en su política contra Cuba no es un descubrimiento. Es algo que el tristemente célebre Lester Mallory declaró explícitamente y que las administraciones estadounidenses desde entonces han aplicado con dureza y de forma despiadada, como lo hace el actual gobierno de ese país.

Hoy la agresión contra Cuba se despliega en los más diversos frentes. En el diplomático, varios gobiernos latinoamericanos han sucumbido a las presiones de Washington, recordando la ofensiva que en la década de 1960 llevó a varias administraciones —entre ellas connotadas dictaduras militares— a romper relaciones con Cuba en un intento de aislar a la naciente Revolución.

Pero atacar al pueblo cubano es atacar a los pueblos del mundo, especialmente a las mayorías olvidadas. Por eso, gobiernos que se doblegan y llegan a prescindir de la colaboración médica cubana privan a muchos de sus habitantes de un servicio imprescindible.

Tal vez lo que más repudio ha generado es el cerco energético, claro ejemplo de la extraterritorialidad de la hostilidad contra Cuba. Para ello, Estados Unidos ha recurrido a presiones y chantajes contra proveedores históricos de combustibles de la nación antillana.

Cada una de esas acciones constituye un castigo colectivo que busca generar una situación interna que permita justificar una escalada militar y precarizar la vida de un pueblo. Sorprendentemente, algunas personas apoyan esa política genocida, y otras incluso han hecho de ella un modo de vida. Congresistas, alcaldes, senadores, influencers y diversas organizaciones han visto engrosar sus bolsillos con el sufrimiento de millones.

No hay peor ciego que el que no quiere ver. El actual mandatario de ese país se ha jactado de que la situación en Cuba ha sido provocada por él y por ese bloqueo recrudecido que no cesó ni siquiera en medio de las mayores crisis sanitarias.

Durante la pandemia de la COVID-19, a este pueblo se le negó el oxígeno, el acceso a vacunas y medicamentos, y se le condenó a muerte utilizando la enfermedad como aliada. Hoy la sentencia es la misma, y para difundirla e implantarla como único camino, el Imperio utiliza las más sofisticadas técnicas y herramientas para manipular la mente y las percepciones. Esa es otra área clave de esta guerra: la cognitiva.

La opinión de una minoría se intenta presentar como la de la inmensa mayoría. No hay espacio para análisis ni diálogo: solo odio que busca dividir y derrumbar la moral de todo un pueblo.

Pero al mismo tiempo que el odio intenta intoxicar la opinión pública, la solidaridad se abre paso frente a cada agresión. La arremetida imperial ha reforzado la solidaridad con Cuba y su pueblo. El Convoy Nuestra América es un ejemplo de esta afirmación.

La libertad y la soberanía de este pueblo han costado ingentes esfuerzos y la sangre de valiosos hijos. En estos tiempos, donde se aplican y se consideran “todas las opciones” contra Cuba, la firmeza, la solidaridad y la verdad son escudos para enfrentar y vencer esta arremetida.

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Comentarios

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Lalin
27 Marzo, 2026

Que artículo mas ridículo y tanto odio a una nación que solo quiere paz y libertad para un pueblo que lleba mas de 67 años bajo una dictadura