VOCABLOS: Zaherir

Ilustración de Ángel Boligán (Cuba, 1965) tomado de su perfil en Instagram
Esta vez traemos un verbo irregular y transitivo de significado no muy lindo, pero así es la vida y también debemos conocer cómo llamar ciertos comportamientos para poderles decir su nombre con todas las letras.
De acuerdo con los principales diccionarios de nuestro idioma, zaherir se refiere al hecho de decir o actuar de manera que la otra persona sienta humillación o se mortifique, pero no superficialmente, sino con intensidad.
Es una palabra aguda por la fuerza de su pronunciación, se conjuga de igual forma que “sentir”, y algunos de sus sinónimos son agraviar, ofender y ultrajar. Se puede llegar a zaherir de muchas maneras, ya sea con burla, sarcasmo, insulto, con argumento despectivo, discriminatorio, de desprecio o exclusión, incluso revelando secretos íntimos. Su efecto es subjetivo, claro está, dependerá del contexto cultural y personal, por eso es tan variable, pero es indicador de toda intención que lleve al otro a sentirse herido emocionalmente en relación con lo que considere su honor.
Según la Real Academia Española (RAE), se trata de un vocablo bastante arcaico. Los registros escritos lo ubican por primera vez al principio del siglo XVII, aunque se empleaba desde mucho antes. Tuvo su pico de mayor utilización a principios del siglo XIX, ahora casi en el olvido mas allá de la literatura.
Su origen etimológico proviene del español antiguo façerir, de faz y herir, es decir, herir en el rostro, o más figurado y reciente: echar en cara. Su significado medieval físico evolucionó durante siglos y llega hasta nosotros resumido como una forma de “humillar”, que es su concepto abstracto y moral de uso contemporáneo.
Zaherir no es solo molestar, es cuando con saña se lastiman las emociones más profundas y el otro siente que su orgullo, autoestima, decoroso y dignidad están quebrados al punto de dejar huella y causar pesadumbre o desasosiego.
Añadir nuevo comentario