
En las horas posteriores a la criminal y cobarde agresión militar del imperio yanqui contra Venezuela, se generaron opiniones de todo tipo sobre este hecho, que conmocionó a millones de personas en todo el mundo. El dolor fue inmenso cuando conocí que 32 hermanos cubanos habían caído en férreo combate contra el invasor imperialista.
¡Honor y gloria!
Declara Presidente de la República Duelo Nacional
Un experimentado combatiente de nuestras Fuerzas Armadas Revolucionarias me decía, y coincido con él, que la sangre derramada en Venezuela de nuestros hermanos de lucha unirá más a nuestro pueblo.
En estos tiempos difíciles, los revolucionarios cubanos tenemos que buscar en el pensamiento de Fidel la guía, la brújula y actuar en consecuencia. El 14 de agosto de 1959 planteó una idea que reiteró en varios momentos: “Solo de nosotros mismos dependemos para defendernos”.

En el Informe Central al Primer Congreso del Partido en diciembre de 1975, expresó:
“Mientras exista el imperialismo, el Partido, el Estado y el pueblo, les prestarán a los servicios de la defensa la máxima atención. La guardia revolucionaria no se descuidará jamás. La historia enseña con demasiada elocuencia que los que olvidan este principio no sobreviven al error”.
Y el 9 de febrero de 1990, en la clausura de Pedagogía 90, diría: “La independencia no es una bandera, o un himno, o un escudo; la independencia no es una cuestión de símbolo, la independencia depende del desarrollo, la independencia depende de la tecnología, depende de la ciencia en el mundo de hoy”.
Sin desconocer otros factores que incidieron en el cobarde ataque imperialista a Venezuela, el componente tecnológico tuvo un lugar protagónico. Con anterioridad la tierra de Bolívar y Chávez había sido objeto de ciberataques y del uso de plataformas de internet y redes digitales para orquestar campañas contra la Revolución Bolivariana.
En tiempos de la robótica, Bigdata, de la automatización de procesos, de la Inteligencia Artificial, de uso de las redes digitales, del desarrollo de conexiones a alta velocidad y de sistemas de espionaje e interferencias cada vez más sofisticados, se precisa repensar todo lo hecho en materia de fortalecer la ciberseguridad y la protección del espectro radioeléctrico de nuestro país, en el orden tecnológico, jurídico, en el tratamiento de los recursos humanos y en la gestión de riesgos, amenazas e incidentes.
Esta acción contra Venezuela es coherente con los propósitos de hegemonía planetaria de un imperio que está en decadencia y que busca controlar fuentes de materias primas esenciales, en particular de combustibles para su subsistencia.
Ante los intentos de aplicar a rajatabla la doctrina Monroe, Cuba seguirá fortaleciendo su capacidad defensiva, aplicando creadoramente la doctrina de la Guerra de Todo el Pueblo. Como dijera el General de Ejército Raúl Castro Ruz, en el 45 aniversario de la fundación del Ejército Occidental, el 14 de junio de 2006: “Nuestra seguridad en la victoria se sustenta en la sangre de los compañeros caídos y en los ríos de sudor vertidos por millones de cubanos a lo largo de varios decenios, y particularmente en los últimos años”.
¡Gloria eterna a los bravos combatientes cubanos caídos en el cumplimiento del sagrado deber internacionalista!