
La presencia de militares estadounidenses en Venezuela depende de los acontecimientos futuros, declaró el presidente de EE.UU., Donald Trump, a la prensa en su avión Air Force One.
También señaló que Estados Unidos no cree que sea necesario recurrir de nuevo a la fuerza militar. "Estábamos plenamente preparados para actuar. Sin embargo, no creemos que sea necesario hacerlo", manifestó.
El sábado, EE.UU. lanzó una agresión militar masiva en territorio venezolano, que afectó a la ciudad de Caracas y los estados Miranda, Aragua y La Guaira. La operación concluyó con el secuestro del presidente del país, Nicolás Maduro, y de su esposa, Cilia Flores.
Donald Trump aseguró anteriormente que podría lanzar otro ataque "mucho mayor" contra Venezuela en caso de necesidad.
Caracas calificó las acciones de Washington como una "gravísima agresión militar" y advirtió que el objetivo de los ataques "no es otro que apoderarse de los recursos estratégicos de Venezuela, en particular de su petróleo y minerales, intentando quebrar por la fuerza la independencia política de la nación".
El mandatario venezolano y la primera dama fueron trasladados al país norteamericano y actualmente se encuentran recluidos en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York, a la espera de un juicio.
El Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela ordenó que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma como encargada de la Presidencia.
Muchos países del mundo, entre ellos Rusia, instaron a liberar a Maduro y a su esposa. Moscú repudió el ataque y señaló que Venezuela debe tener el derecho de decidir su destino sin ningún tipo de intervención desde el exterior.