
No están todos los que eran, pero todos los que están, eran. El don aglutinador de José Lezama Lima hizo concurrir en el árbol de sus proyectos editoriales —metáfora de savia compartida y reciedumbre intelectual— a buena parte de los grandes poetas y artistas del siglo XX cubano.
Están aquí, reunidos otra vez, en un libro hermoso y bien pensado: Variaciones del árbol, edición de la Fundación Mariano Rodríguez, con concepto editorial de Fidel Antonio Orta y texto de presentación de Israel Díaz Mantilla, convoca ese espíritu lezamiano de confluencias fecundas y lo pone al alcance del lector contemporáneo.
El volumen ofrece un panorama revelador de uno de los grandes hitos de la cultura cubana: el fenómeno renovador de la revista Orígenes y de otros proyectos cercanos, que sacudieron en buena medida el entramado literario y artístico de la nación.
Allí donde la tradición parecía asentada en zonas de confort expresivo, irrumpió un grupo de creadores dispuestos a replantearlo todo, y este libro devuelve la textura de ese momento, su audacia y su hondura.
Reúne, sin pretensiones de absolutizar o sentar cátedra filológica, poemas, cartas a Lezama e ilustraciones de creadores excepcionales. El lector accede así a un panorama representativo del empeño lezamiano, que contó con la colaboración generosa de figuras diversas, unidas por la certeza de que, en tiempos de escasos recursos materiales, lo verdaderamente decisivo era el compromiso. Ese corpus heterogéneo funciona como mapa afectivo e intelectual de una época crucial.
Variaciones del árbol es, además, prueba de una visión integradora de la cultura que animó aquellos proyectos: eran más que poesía, pero la poesía les otorgó un armazón lírico singular, una respiración común. Por eso libros como este no solo evocan un legado: contribuyen a fortalecer testimonios valiosos de la historia de la cultura cubana y a reafirmar la vigencia de un espíritu creador que sigue convocando.