
Solamente uno de los cuatro equipos que mejor balance tuvieron en la temporada regular sigue en competencia por el título de la Liga estadounidense de baloncesto (NBA), que abdicaron los Celtics de Boston, sublíderes de la Conferencia Este.
Loa máximos ganadores de la NBA fueron sorprendidos por los Knicks de Nueva York, que rápidamente mostraron las garras cuando ganaron el primer desafío en casa de sus rivales y terminaron imponiéndose con comodidad pese a la mayor experiencia en estas instancias de los hasta entonces campeones, aprovechando en el último choque la ausencia por lesión del principal artillero de los verdes, Jayson Tatum.
De manera sorpresiva empezó también la otra semi del Este, cuando los Pacers de Indiana batieron en los Cavaliers de Cleveland, el mejor equipo de esa zona, y que venía de barrer en la ronda previa.
En ningún momento se vio a los Cavs dominantes de la etapa clasificatoria y los Pacers extendieron su buen momento luego de llegar crecidos tras eliminar de manera espectacular a los Bucks de Milwaukee.
Empezaron también impetuosos los Nuggets de Denver contra Oklahoma City Thunder, pero el mejor quinteto de la NBA esta temporada demostró que está para cosas importantes y es el único de los cuatro grandes que sigue con vida.
En el otro cruce semifinal, los Timberwolves de Minnesota no tuvieron piedad con Golden State Warriors, que no pudieron contar con su estelar Stephen Curry y fueron incapaces de dar la cara, para despedirse en solamente cinco juegos.
Lo que viene ahora es inédito, pues los cuatro sobrevivientes están plagados de figuras que jamás han ganado un anillo, y cualquier cosa puede ocurrir.
Knicks y Pacers se ven bastante parejos, pero la ventaja de campo a favor de los neoyorquinos pudiera inclinar la balanza, pues en el Madison Square Garden los de Indiana apenas ganaron en dos de sus últimas siete visitas.
En estado de gracia se encuentran tanto Jalen Brunson como Tyrese Haliburton, pero la batalla crucial pudiera ser bajo los tableros entre el dominicano Karl Anthony Towns y el camerunés Pascal Siakam, que sí sabe lo que es coronarse porque lo hizo con Toronto en 2019.
Por el Salvaje Oeste los Timberwolves llegan con bastante descanso, mientras que OKC terminó su tope a siete desafíos el domingo, pero si físicamente esto puede ser un problema, anímicamente pudiera representar mantener el “momentum”.
Los de Minnesota nunca han jugado una final de NBA, pero van por segunda vez consecutiva a la final de la Conferencia, algo que no pasaba para el Thunder desde 2016, y dividieron a dos triunfos por bando sus porfías de la campaña.
En un duelo entre dos de las mejores defensas del campeonato y dos de las principales estrellas jóvenes de la Liga: el canadiense Shai Gilgeous-Alexander y Anthony Edwards; de este enfrentamiento bilateral puede depender buena parte de la eliminatoria.