
Ella fue la voz de la gente que amaba la noche y su bohemia, que vivía el filin como banda sonora. Ella no solo cantaba (y cantaba divinamente): ella solía decir la canción, otorgándole al texto implicaciones apenas vislumbradas. A Elena Burke la llamaban "La Señora Sentimiento", precisamente por esa capacidad de tocar las fibras más esenciales del ser...