Resaltan importancia de Martí como brújula en tiempos tormentosos

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Resaltan importancia de Martí como brújula en tiempos tormentosos
Fecha de publicación: 
18 Mayo 2020
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Eduardo Torres Cuevas, director de la Oficina del Programa Martiano y Presidente de la Sociedad Cultural José Martí, dijo sentir satisfacción no solo por las inquietudes expresadas, sino también por la profundidad y actualidad de las reflexiones de los participantes

Investigadores y otros internautas resaltaron la importancia de José Martí, Héroe Nacional de Cuba, como brújula en tiempos tormentosos, con una dimensión tremenda de ética, inteligencia y dignidad que debe guiar a los pueblos.

Como parte del espacio Dialogar, dialogar, que se realizó mediante forodebate en el sitio web de la Asociación Hermanos Saíz, los participantes realizaron preguntas y reflexiones sobre aspectos esenciales de la vida y la obra del Apóstol, algunas de las cuales se relacionaron con su caída en combate el 19 de mayo de 1895.

Eduardo Torres Cuevas, director de la Oficina del Programa Martiano y Presidente de la Sociedad Cultural José Martí, dijo sentir satisfacción no solo por las inquietudes expresadas, sino también por la profundidad y actualidad de las reflexiones de los participantes.

Según manifestó, de la escritura martiana nace el amor hacia él, y en consecuencia a Cuba, a nuestra América, a la humanidad toda, y a lo que tenemos más cerca: la familia, los amigos y los compañeros que nos rodean.

En lo referente a su caída en combate, se ha especulado mucho, pero es un gran absurdo pensar que al iniciarse la obra creadora pensada y soñada, él buscaría la muerte; Martí sabía que quien lanza un pueblo a la guerra no puede quedarse atrás, tiene que ir en la primera línea de combate.

Desafortunadamente ocurrió el desastre y ello tuvo consecuencias para la historia posterior, aseguró.

Agregó que si algo llama la atención en estos tiempos es el ataque directo a la imagen de Martí y el enarbolar la bandera americana allí donde se le dio un tiro a su estatua, por eso debemos seguir siendo muy fieles a él, su ejemplo y enseñanzas.

Yusuam Palacios, presidente nacional del Movimiento Juvenil Martiano, expresó que necesitamos un Martí más alcanzable, no presentado bajo códigos preestablecidos, dogmáticos y reduccionistas; un Martí que dialogue con nosotros, que veamos y sintamos sus dolores, sufrimientos, que lo podamos tocar sin ridiculizarlo ni violentar su vida como ser humano.

Refirió que Martí salva porque nos da las herramientas éticas y humanistas para vencer odios y egoísmos; “nos trasmite una armonía radical, con definición revolucionaria; es vital una subjetividad permeada de la palabra de Martí, pues los retos y desafíos como nación precisan de una asimilación crítica del pensamiento cubano, de una articulación coherente de las ideas emancipadoras, de una praxis revolucionaria”.

Marlene Vázquez, directora del Centro de Estudios Martianos, añadió que no se debe forzar la entrada de Martí al siglo XXI, pues lo hace por derecho propio, porque la mayor parte de los problemas que constató en su época siguen buscando solución todavía.

Resaltó que él debe ser parte de la familia cubana, pues “como dijo Gabriela Mistral, es el hombre más puro de la raza; los niños deben conocerlo y sentirlo muy cerca, han de conocer a ese muchacho de 16 años que sufrió el presidio, es preciso leer sus cartas, en las cuales se muestra al hombre en sus afectos más íntimos; y las escuelas deben completar ese trabajo, con maestros verdaderamente martianos”.

Fabio Fernández Batista, profesor de Historia y miembro de la AHS, manifestó que el Apóstol constituye referencia ineludible para el pensamiento patriótico y revolucionario cubano, pues su ideario se manifiesta como plataforma desde la cual repensar los dilemas de la nación y el orbe.

Agregó que siempre deben acompañarnos sus enseñanzas de irrefrenable búsqueda de la unidad bajo principios compartidos, la autoconciencia “nuestraamericana” y su beligerante oposición a la proyección hegemónica de los poderes imperiales.

Otros internautas como Heidy Cepero, Yula, Luis Emilio Aybar, Iramís, Yasmany Herrera, Alejandro y Darianna, también abordaron otros elementos de la vida del Héroe Nacional y desafíos para lograr que siga acompañando a los cubanos en la actualidad, no desde un busto o una estatua, sino desde el pensamiento y el alma, donde es más útil.

El espacio Dialogar, dialogar se mantendrá de manera digital hasta que las condiciones permitan el habitual intercambio en el Salón de Mayo, del Pabellón Cuba, sede nacional de la AHS.

Comentarios

Homenaje al Maestro. Recreo, como comentario, un escrito de mi hija, tiempo atrás De yugo y estrella fue su efímera vida. Aquel niño, que pronto entendió el dolor del pueblo que tres siglos ha sufrido cuanto de negro la opresión encierra, que tembló de pasión por los que gimen, se inició en un camino sin retorno hacia la libertad. Escudado en su amor a la Patria, y armado con el odio invencible a quien la oprime, olvidó sus propias penas para subir los montes altos. Cárcel, cadena y destierro; pero Cuba nos une en extranjero suelo, auras de Cuba nuestro amor desea, y el exilio solo fortaleció su alma independentista. Todo el que lleva luz se queda solo, y pocos pudieron comprender sus pasiones. El verso, dulce consuelo que nace alado del dolor, junto a la prosa periodística, el discurso ardiente, sus publicaciones y sus manuscritos conformaron su más íntima compañía. Pero el que la estrella sin temor se ciñe, ¡como que crea, crece! Y a Martí lo llamaron sabio, padre, profeta; lo escucharon en el norte y en el sur; lo encumbraron las mujeres y los hombres; le respetó el amigo y el contrario. El vivo que a vivir no tuvo miedo, aprehendió la vida para multiplicarla aun después de su muerte. Hizo mucho el Delegado, el Apóstol, el Héroe. Aunó voluntades y borró recelos. Preparó con su mano firme y su voz enérgica una guerra necesaria, porque cuando al paso de la cruz el hombre morir resuelve, sale a hacer bien, lo hace, y vuelve como de un baño de luz. Soñó con la paz y la dignidad plena, con la justicia y la equidad, con un mundo donde los que saben querer, los de la Edad de Oro, tuvieran zapatos y no hambre. No era utopía vana ni optimismo extremo, sino la certeza de un mejor mañana para la humanidad, de un futuro con esperanza y equilibrio. 167 eneros han pasado desde el primer llanto de José Julián, cuando el fulgor del primer amanecer juró escoltarlo hasta su fin, de cara al sol, hace 125 años.. Hoy en su losa no faltan un ramo de flores y una bandera y, en su frente marmórea, la estrella que ilumina y mata.
energetico@blauvaradero.tur.cu

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