Pasajes de un a-D10S doloroso al Pelusa del planeta Fútbol (+Fotos)

Pasajes de un a-D10S doloroso al Pelusa del planeta Fútbol (+Fotos)
Fecha de publicación: 
25 Noviembre 2020
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Imagen principal: 

Foto: Estudios Revolución.
Maradona y Fidel murieron el mismo día (25 de noviembre). Se conocieron en 1987, y con los años construyeron un vínculo muy afectuoso y de respeto. Hace cuatro años, Maradona despidió con profundo dolor al líder de la Revolución cubana, a quien definió como «el hombre más grande de la historia y un segundo padre». 

El planeta fútbol puede, a juzgar por lo que ha calado el más Universal en la especie humana, antojarse como un Júpiter elevado exponencialmente, o, por el contrario, si se quiere tener las dimensiones del asteroide B-612.

En cualquiera de los casos, hay un lugar bien ganado y reservado para Diego Armando Maradona, quien pudiera descansar junto al Principito acariciando la de cuero, o con su temperamento hiperactivo inventarse otra esprintada como aquella que le mereció el mejor gol de la historia en el Mundial de México 1986…

“¡Gol! ¡Gol! ¡Quiero llorar! ¡Dios Santo, viva el fútbol! ¡Golaaazooo! ¡Diegoooool! ¡Maradona! Es para llorar, perdónenme... Maradona, en recorrida memorable, en la jugada de todos los tiempos... Barrilete cósmico... ¿De qué planeta viniste para dejar en el camino a tanto inglés, para que el país sea un puño apretado gritando por Argentina? Argentina 2 - Inglaterra 0. ¡Diego!, ¡Diego!, ¡Diego Armando Maradona!... Gracias, Dios, por el fútbol, por Maradona, por estas lágrimas, por este Argentina 2-Inglaterra 0”.

Desafortunadamente para mis glándulas sensoriales, aquel gol magistral del Pelusa, tuve que verlo una y otra vez en reposición, como también el de la mano de Dios.

Pero la eternidad no tiene un momento exacto, desanda los senderos del tiempo y carga con ella a un país (Argentina); a un credo (fútbol); a adeptos-adictos o detractores acérrimos; al más inmutable de los lores ingleses, de esos de cuello estirado, metodismo hasta la médula, y té a las cinco, marcado con exactitud por el Big-Ben… Esos que tanto sufrieron con aquella memorable tarde del Pibe de Oro en pasto azteca.

Hoy se llora de zurda, porque no podía ser otra su pierna bendecida que la del lado del corazón. Porque en su andar con el balón asido a su prodigiosa siniestra portaba el origen de su procedencia humilde, acordonada con imperfecciones, con un enorme sentido de la solidaridad, con la hidalguía de un Quijote dentro y fuera de la cancha.

Con su voz negada a callar sus pensamientos, por muy controversiales que estos fuesen, como tampoco nunca pudieron callar su botín izquierdo.

El barrilete que se burló de la física, con la imagen del Che en su hombro derecho y la de Fidel en su pantorrilla izquierda.

El entrañable amigo de Cuba, el hombre siempre presto a revisitarla, incluso luego de la última operación a que fuera sometido. Con esa añoranza por nuestra Isla, por tantos puntos de encuentro con nuestro Comandante igualmente eterno.

La Cuba de partidos amistosos, abrazos y sonrisas espontáneas. Ese nicho siempre fértil en el que el Pibe de oro halló, ya fuere por razones de salud o por mero placer, un refugio cálido y leal.

A #Maradona lo cautivó la izquierda latinoamericana y a su vez fascinó a sus líderes. Pero también al papa y a figuras del deporte, la música y el cine en sus expresiones populares y contra los poderes establecidos #AFP #AFPdeportes
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— Agence France-Presse (@AFPespanol) November 26, 2020

El eco de la tristeza nos supera, un Tsunami con réplicas en todos los rincones de la geografía universal. Desde Australia a África, de la Patagonia a la Siberia, como si ciertamente el legado del D10S fuese propio de un ser sobrenatural.

Pero no, Maradona es una extraña mezcla de humano terrenal y jugador sobrenatural, con sus contrastes, demonios y malas decisiones. Siempre claro de su origen y de la necesidad de construir un mundo mejor, no importa si a fuerza de patadas y testarazos.

Ay Barrilete cósmico, hoy todos vestimos un luto albiceleste. Pelé se citó contigo para un último partido en el Edén. Messi habla de un dolor irreparable, pero de un legado eterno; Cristiano lo calificó como un mago sin igual; el presidente argentino Alberto Fernández expresó:

“Diego era Argentina en el mundo, nos llenó de alegría y nunca le vamos a poder pagar tanta alegría”.

Parece imposible conjugar fútbol con política, eliminar barreras raciales, clasistas y de toda índole. Eso hizo el Barrilete Cósmico, solo que no exclusivamente durante todos los partidos que disputó en su carrera, desde la génesis y aquella racha prodigiosa de 136 victorias con Los Cebollitas… sino que vistió esa otra casaca que acortó distancias, hermanó naciones y por esos 90 minutos del deporte más hermoso del Mundo nos colocó a todos, futbolistas, hinchas, magnates y pobres en igualdad de condiciones.

Nápoles demuestra su agradecimiento eterno arropando el estadio San Paolo con el nuevo nombre de Diego Armando Maradona, una calle, una plaza, títulos y el brazalete de la hidalguía:

Oscar Ruggeri sentenciaría:

“Un crack en todos los sentidos. Si hay en el mundo un tipo que llevaba la cinta como correspondía era éste. Lo digo porque yo fui capitán también. Los capitanes tenemos este pensamiento, que los capitanes son distintos. Encima era el mejor de todos. Qué feliz nos hizo”.

El Maradona de Boca Juniors, con ese sentimiento hecho satisfacción de que: "Ganarle a River es como que tu mamá te venga a despertar con un beso por la mañana"

 Ese es el D10S de todos, y confieso que nunca le he ido a Argentina. Recuerdo la eliminación de los albicelestes en Italia 1990 y Estados Unidos 1994, última Copa esta que vio la magia de Maradona sobre el Césped.

Títulos a todos los niveles, santo y seña de la mejor generación del fútbol argentino. El barrilete que deslumbró a todos, que lo pudo todo y que se autorretrató en esta sentencia:

"Si me muero, quiero volver a nacer y quiero ser futbolista. Y quiero volver a ser Diego Armando Maradona. Soy un jugador que le ha dado alegría a la gente y con eso me basta y me sobra".

Tranquilo Pibe, convoca a tus diez jugadores al terreno de los ángeles. Puedes estar convencido que al igual que se colmó el graderío de la Bombonera, el San Paolo, o el Estadio Azteca, llenarás las nubes de espectadores que ahogarán su éxtasis por enésima ocasión en ese grito de ¡Diego! ¡Diego! ¡Diego!

La amistad de Maradona y Fidel fue entrañable, con muchos puntos de encuentro.
El estadio San Paolo de Nápoles se llamará Diego Armando Maradona en homenaje al Pibe de Oro.
Tal es el legado del Pelusa, que hasta los personajes de Marvel le reverencian.
En De zurda junto a Víctor Hugo Morales, un espacio de convergencia y progreso en materia de fútbol y otros temas.

Comentarios

MARADONA. Llora Argentina a su héroe, A su Pibe, a su Pelusa, Llora el fútbol su campeón, Con una obra inconclusa. //////// Llora también la afición, Al diez que dio tantos goles, Fue proclamado su Rey, De tamaña anotación. ////// No lloran solo su historia, En el deporte mundial, Lloran su apego a la gente, Al humilde, Al popular. ////// Lloran su consagración, Su sencillez inusual, Lloran su estirpe ejemplar, De ferviente jugador. /////// Maradona no está muerto, El fue tocado por dios, A el lo seguirán amando, El sigue junto al balón. //////// Adiós al hijo de Cuba, De Venezuela, de Chávez, De Néstor Kirchner, Morales De los pobres y oprimidos, De nuestro inmenso FIDEL. MIGUEL. TRINIDAD. CUBA.
profis@trin.palmares.cu

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