Mirar a Reinier desde adentro

Mirar a Reinier desde adentro
Fecha de publicación: 
23 Noviembre 2021
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El grupo de Teatro Olga Alonso, las enseñanzas del maestro Humberto Rodríguez y la Escuela Nacional de Arte (ENA), marcaron una importante etapa en la vida de aquel muchacho que soñó con estudiar guitarra en la Escuela de Música, y por una razón u otra, las circunstancias se lo impidieron.

Muchos lo recordarán en pequeños papeles, como en Soledad, título que dio nombre a la segunda temporada de la novela Bajo el mismo sol, también en la  titulada Santa María del Porvenir , o quizás en La otra esquina. No fue hasta los 14 años que asumió su primer protagónico en el teleplay XP+ 2, bajo la dirección de Heiking Hernández.

Al día de hoy, Joel Casanova, Reinier en la telenovela cubana en transmisión Vuelve a mirar, figura entre los rostros más jóvenes de la actuación cubana, y una de las grandes promesas dentro de este mundo, luego de desempeñar a tan polémico personaje y robarse los corazones de los televidentes.

- ¿Cómo recibes la propuesta para participar en Vuelve a mirar?

En el caso de la novela, Ernesto Fiallo me llama para decirme que tenía un personaje pequeño para mí. Inicialmente iba a asumir el rol de Marlon, interpretado ahora por David Pereira, quien haría de Reinier. Sin embargo, en aquel momento, mi amigo se encontraba inmerso en otros compromisos profesionales e intercambiamos papeles.

“Desde que leí el guión, me conecté porque se trataba de un muchacho noble, educado, de buenos sentimientos y, sobre todo, por el amor bonito y sincero que profesaba”.

Sumado a ello, de Reinier hay mucho en Joel. Desde la formación familiar, la humildad, la sinceridad y esa pasión por defender el amor y lo que uno siente por encima de todo sin dejarse vencer, es lo que más nos identifica.

“Estoy impresionado por la aceptación, por cómo las personas lo defienden y se ven reflejadas en él”.

Algo muy bonito es la relación con Fiallo, a quien siempre le agradezco.

Él fue el iniciador de mi carrera, y siempre que ha tenido la posibilidad de llamarme para alguna novela, lo ha hecho. Además, tuvo gran influencia en mi formación teatral puesto que me llevó con mi primer profesor, Héctor Echemendía, quien también participa en Vuelve a mirar, en el  personaje de Felito.

 - Iris Pérez, Manolín Álavarez, Miriam Socarrás, Ulyk Anello y Rubén Breña, quien a pesar de interpretar a tu profesor, se deja ver como un miembro más de la familia, son los actores con quienes compartes la mayoría de las escenas. ¿Cómo han logrado esta armonía que, sin lugar a  dudas, traspasa las pantallas?

“Realmente fue algo que no nos propusimos. Durante el proceso de grabación fue surgiendo, ya que no hubo ensayos. Esa relación tan bonita  ocurrió durante la marcha, maquillándonos juntos, en el carro del rodaje y en los almuerzos. Con los mayores como Manolín, Breña y Osvaldo Rojas -con  quien no tengo relación en la novela-, fue más fácil porque son muy
 jaraneros –entre risas- “.

 -Si te pones del otro lado de la pantalla, ¿entiendes la reacción de tu  familia en la telenovela?

“¡Sí, claro! Hay que ser un poco realista con esas cosas. En el polémico grupo de Facebook de Vuelve a mirar, las personas me dicen que  ella tiene derecho a una segunda oportunidad y estoy de acuerdo con eso. No  obstante, no debemos olvidar que ha sido una persona que ha tenido una vida  complicada y le lleva gran ventaja en todos los sentidos”.

Reinier no tiene idea de lo que se puede encontrar del otro lado y su familia, lógicamente lo quiere proteger. “Las personas se meten en la trama, pero no se ponen a pensar en qué pasaría si fuesen ellos en la vida real”.

Como espectador, te dejas guiar por el amor que ves en pantalla. Observas lo  que ocurre entre ellos y por otra parte, la familia. En la vida real no es así.   “En lo personal, por supuesto que apoyo a Reinier y en defender a
la pareja a toda costa, pero es difícil”.

 - ¿Cómo fue esa relación inicial con Yuni Bolaños?

Fue algo cómico porque ella ni siquiera sabía quién era yo. Nos presentaron y no tuvimos tiempo de conocernos. Algo complicado sí fue a principios del rodaje porque teníamos que grabar partes muy íntimas, pero siempre traté de ser lo más respetuoso posible.

 Las escenas de la Universidad fueron de las últimas en grabarse, y ya teníamos más confianza. Al ser las primeras en salir, influyó en que los  televidentes se creyeran más la conexión.

 Ella siempre me ayudó a relajarme, por lo que le agradezco mucho. Yuni es una persona muy dulce y amable. Con el tiempo nos sentimos mejor.

 -La tercera edad y sus particularidades constituyen el eje central de la telenovela. Desde tu punto de vista, ¿consideras que en nuestro país y en los hogares cubanos se cumplen al pie de la letra los derechos y se les ofrece el debido respeto a los ancianos?

 “Uno de los éxitos más grandes de la novela ha sido tocar un tema que no resulta muy común en la televisión cubana, analizar las leyes que los amparan y muchas cosas que ocurren en la vida real como el maltrato.

 “El excluir a esas personas de la familia y de hacerlos parte del día a día, a veces hace que se sientan abandonadas. Incluso a nivel de salud, hace que se vayan deteriorando”.

 No nos ponemos a mirar a ese anciano, a pensar que un día también fue joven y en que son personas con los mismos derechos y ganas de ser felices.

 Eso es algo que falta en muchas familias cubanas y del mundo.

 - El tema de la prostitución es bastante polémico y los guionistas lo han sabido manejar de la mejor forma posible, ¿crees tú que es posible en la vida real llevar a cabo una relación como la de Yoandra y Reinier?

 Este tema las personas lo están agradeciendo mucho porque era algo muy tabú. Ha llegado a muchos jóvenes y esferas de la sociedad.

 “Yo no estoy con ella solamente porque en la cama me haga volar. Yo estoy con ella porque es una mujer, no una muchacha y porque no ha querido aparentarme nada”, esto fue lo que atrapó a Reinier y fue el fragmento de una escena entre él y el profesor,  explicó.

 Es algo que puede existir en la vida real, pero también constituye ciertamente un mundo complicado; él está enamorado y soy partidario de  defender eso.

 “Bastante nos cuesta encontrar a una persona que se acomode a uno, a nuestra personalidad, como para dejarla ir. Creo que hay que hacer lo imposible por tenerla hasta que la vida o el destino quieran lo contrario”.

 - Vuelve a mirar te debió de haber abierto las puertas hacia otros caminos, ¿te encuentras trabajando en otros proyectos?

 Sí, estoy rodando la novela Asuntos Pendientes, a la cual llego prácticamente por accidente y haciendo casting. No soy muy partidario de lo último porque me pongo muy nervioso y eso me pasó esta vez.

 Afortunadamente me había estudiado bastante bien la escena. Me siento muy feliz y le agradezco a Felo Ruiz, director general, por  valorar mucho a los actores y el buen trato. Es un gusto trabajar junto a él, a Tamara Castellanos- como codirectora- y al gran elenco.

 Junto a Osvaldo Doimeadiós, estoy haciendo una obra bajo la asesoría técnica de Carmen Rosa López, directora del Coro Diminuto. Trata de un  espectáculo de cantar boleros entrelazados con textos del ya fallecido poeta Sigfredo Ariel. Todo lo que sea música me gusta.

 - ¿Cómo llegas a formar el grupo Café Mambí?

 La agrupación la iniciamos en el segundo curso de la ENA, cuando tenía 16 años. Primeramente, fue llamada Vendaval. Al día de hoy somos 12 y posee un formato muy grande. Hacemos funk, reggae, timba, son, chachachá, fusión y de todo un poco.

 En estos momentos, estoy en proceso de grabar mi primera producción con Bis Music, gracias al trovador cienfueguero Nelson Valdés, quien me presentó a José Manuel García, productor musical muy importante en nuestro país.

 “La música es mi vida y sin ella no puedo vivir. Cuando vemos algo audiovisual, nos emocionamos, pero no es lo mismo si le quitamos el sonido.

 Los momentos no serían lo mismo”, afirmó.

 - Manuel Porto ha sido uno de los más grandes actores que ha dado Cuba y según quienes lo conocieron, un gran ser humano. ¿Cómo viviste el momento de su fallecimiento luego de tener una conexión tan cercana en la novela?

 Para mí, no es solamente Toñín, es mi gran paradigma dentro de la actuación. Mantuve una relación muy cercana con él y su esposa, incluso  días antes de su muerte.

 “A mis abuelos no los pude conocer y Porto fue como un abuelo para mí.

 Aprendí muchísimo con las anécdotas, sus consejos y su ayuda a la hora de trabajar. Muy agradecido de haber compartido escena a su lado”.

 Sin lugar a dudas, este joven de 23 años ha sido una de las revelaciones más grandes dentro del medio artístico. Su gran desempeño en la  actuación, no le han hecho olvidar su verdadera pasión que es la música, la cual considera su proyecto de vida.

 A pesar de su corta edad, aconseja a los jóvenes no asumir una postura distinta a lo que son, ya que el ser humano desperdicia parte de su vida con cosas que no le identifican.

 “No podemos perder el tiempo en aparentar y en hacer daño. Hay muchas  personas que no son felices y quieren que los demás no lo sean. Debemos  hacer cosas en las que se nos vaya la vida y salir adelante. ¡Eso es lo que quiero para todos!”.
 

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