Cisjordania anexada: Trump-Netanyahu, desencadenados

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Cisjordania anexada: Trump-Netanyahu, desencadenados
Fecha de publicación: 
5 Julio 2020
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Palestina condena respaldo de EE.UU. en anexión de Cisjordania 

No hubo que esperar acuerdo alguno sobre el funesto plan del siglo en que Trump propondrá para expulsar a los palestinos de su patria: Benjamín Netanyahu, primer ministro israelí, decretó el primero de julio la anexión focal de Cisjordania, hecho que “legaliza” las ilegales destrucciones de viviendas y cultivos de sus habitantes y la ocupación por colonos judíos llegados de todas partes, muchos de ellos de Estados Unidos.

Antes de la anexión de Cisjordania, se vislumbraba que de sus 5655 kilómetros cuadrados – que representa el 22% de lo que era la Palestina histórica – sería reducida a la mitad y quedara con un territorio insignificante rodeado de un muro de 700 kilómetros de largo, que serpentea por sus ciudades, pueblos y aldeas, atravesando por carreteras exclusivas para los colonos judíos sionistas. Con Al-Quds Este (Jerusalén) ocupada definitivamente se concretaría una Palestina, además, desmilitarizada, con absoluta desproporción respecto al poder militar sionista.

Pero Netanyahu, como los anteriores gobernantes sionistas, jamás intentó negociar seriamente sobre la posibilidad de aceptar un Estado palestino, mientras recibía el mayor apoyo que Estados Unidos, con Trump al frente, haya dado a un régimen israelí.

Cuando sea presentado formalmente, el llamado “Acuerdo del Siglo” mostrará, sencillamente, el contubernio criminal entre Washington e Israel. 

Se verá a todas luces el sometimiento de los gobiernos árabes corruptos, el silencio cómplice de los organismos internacionales que seguirán la misma dinámica del imperialismo y el sionismo bajo la lógica de “acepten el apartheid que les ofrecemos y su vida será menos dura de lo que es ahora. No acepten esta imposición y los exterminaremos”. 

Y es que sólo la porfiada y digna resistencia palestina logra mantener en pie el derecho de su pueblo a existir. A no ser confinados en campos de concentración o exterminados bajo el nacional sionismo (los nazis preconizaban el nacional socialismo) que se ha impuesto en Palestina a partir de1948, cuando Israel fue creada como punta de lanza de los intereses occidentales en el Levante mediterráneo.

VERSIÓN CRIMINAL DEL COLONIALISMO

La concepción del anunciado “Acuerdo del Siglo” que Estados Unidos prepara junto a su hijo putativo es, desde su concepción, la expresión del colonialismo en su versión más criminal. ¿Cómo va a ser racional que la resolución de un conflicto, atizado por Washington e Israel, se deje en manos de esta alianza, sobre todo cuando la entidad sionista ha demostrado que su único interés es expandir su presencia en los territorios ocupados, hasta hacer inviable la exigencia de su salida como también intensificar hasta la asfixia a la Franja de Gaza? 

No puede el zorro cuidar las gallinas, el ladrón ejercer de juez, no puede el criminal definir qué debe ser el cumplimiento de la legalidad internacional. No puede esta asociación creada para delinquir llamada sionismo e imperialismo definir el futuro del pueblo palestino.

La ocupación de la Ribera Occidental y el bloqueo contra la Franja de Gaza han servido para que la industria militar israelí aproveche su política colonial y así probar sus nuevos armamentos e invertir e innovar en tecnología para luego comercializarla en el mercado de la comunidad internacional. Esta información ha sido entregada por la ONG Hamushim, que da cuenta de cómo esa industria de armas ha usado como campo de pruebas cada pedazo de territorio palestino y últimamente la marcha del retorno impulsada por la sociedad gazetí, que tiene como respuesta balas, gases, muerte y destrucción.

El hablar de negociaciones, sin informar en forma transparente en qué está trabajando la alianza entre Washington e Israel - sumando a sus socios incondicionales como la Casa al Saud y la Monarquía Jordana (sin participación alguna de Palestina) - es simplemente demorar la exigencia de poner término a la ocupación sionista, poner freno a los crímenes cometidos por el ejército invasor y los cientos de miles de colonos terroristas que se han instalado en suelo palestino. 

Esta demora es aprovechada por la clase política y militar terrorista israelí, para seguir expandiendo sus tentáculos, confiscando más tierras, destruyendo aldeas palestinas, generando un sistema de apartheid y un régimen, que, si bien no asesina enfermos mentales ni gitanos, si lo hace con prisioneros políticos, luchadores y en general hombres y mujeres del pueblo palestino sometidos a este régimen brutal, colonialista y racista.
 

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