viernes, 25 abril 2014, 03:36
Jueves, 07 Junio 2012 12:12

¿Margen de error para la encuesta del IRI?

Escrito por  Jorge Ángel Hernández
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El objetivo esencial de este tipo de investigación: construir una realidad propicia para el injerencismo directo y sistemático en la Isla. Los 800 000 dólares que a través de la NED se le traspasaron oficialmente al IRI, están saliendo caros.


El Instituto Republicano Internacional (IRI), la más dotada por la ayuda económica de la National Endowment for Democracy (NED), acaba de publicar los resultados de su última encuesta y análisis de opinión pública cubana. Según informa su página oficial, se le aplicó a un total 787 personas mayores de 18 años durante el periodo que comprende del 29 de febrero al 14 de marzo de 2012. La población cubana que rebasa esa edad asciende a 10 270 993 habitantes (5 064 897 hombres y 5 206 069 mujeres). Es decir, que la muestra del IRI apenas toma una aproximación al 0,1% de la población total y considera, con ello, que la fiabilidad será del 95% en tanto el margen de error es del ± 3,5%.

A pesar de que se halla vigente una nueva división político-administrativa en el país, el IRI prefiere guiarse por la anterior y ofrecer datos poblacionales del Censo de Población de 2002, argumentando que es “el último realizado en Cuba”. Podían, aun así, valerse de los datos que ofrece la ONE (Oficina Nacional de Estadísticas) en su sitio oficial, donde se accede al Anuario Estadístico de Cuba del año 2010, edición 2011, y se ofrecen los datos poblacionales de las provincias que reflejan en el mapa de la encuesta. O tomar los índices del propio sitio de la CIA, tal como lo hace una de las organizaciones de sufragio de su propia institución: la USAID.

El IRI ha venido realizando esta encuesta desde 2007 y, curiosamente, las proporciones en la información mantienen su relación, por lo que es de esperar que hayan seleccionado muy bien la muestra para poder ofrecer un patrón estándar de opinión en las siete que en total han realizado. He ahí lo que, siguiendo el “contagio” seudocientífico, llamaríamos el pollo del arroz con pollo; el objetivo esencial de este tipo de investigación: construir una realidad propicia para el injerencismo directo y sistemático en la Isla.

Las conclusiones de esta última encuesta son harto ilustrativas. Una de ellas, por ejemplo, asevera: “Los cubanos continúan deseando, de forma abrumadora (70 por ciento), tener elecciones multipartidistas, libertad de expresión y otros elementos relacionados con la libertad política y la democracia.” [De mi parte van las negritas, en esta y en las siguientes citas que se usen.] Se trata de un silogismo (libertad política y democracia se derivan de elecciones multipartidistas y “libertad de expresión” con “otros elementos”) mediante el cual se esconde cínicamente que se trata del 70 por ciento de sus encuestados, es decir, que ni siquiera el 0,1% de la población cubana concuerda en este punto. La siguiente conclusión coincide en que el “70 por ciento no tiene confianza en que el régimen de los Castro logrará resolver estas preocupaciones.” De nuevo se descarga sobre un supuesto 70% de la población la necesidad de “resolver” las “preocupaciones” de los cubanos.

La cuarta conclusión apunta: “El 74 por ciento de los cubanos afirma que la situación económica de su familia es igual o peor que la del año pasado. Además, el 85 por ciento de los cubanos dice que no ha se va visto directamente beneficiado por ninguna de las recientes reformas económicas del régimen cubano.” [Sic la errata] De modo que es importante decretar que las transformaciones que ha emprendido la sociedad cubana “no benefician” a la mayoría de la población, aunque se trate, insisto, del 85% del 0,1,% del total poblacional cubano en ese rango de edad.

La quinta y última de las conclusiones de la encuesta del IRI asegura: “En una pregunta que medía el nivel de percepción sobre la libertad en el país, el 40 por ciento de los cubanos piensa que cero de cada diez conciudadanos puede poner en práctica la libertad de expresión en Cuba, mientras que el 10 por ciento estima que sólo uno de cada diez dice lo que piensa.” Esta pregunta se le aplicó solo a 543 individuos y dice exactamente: “De cada 10 cubanos, ¿Cuántos diría que estarían dispuestos a expresar públicamente su descontento con el Gobierno?”. Es decir, la pregunta presupone con claridad el mayoritario descontento ciudadano. De igual modo, la pregunta que les permite concluir sobre la libertad política dice: “Si Usted pudiera votar para que Cuba cambie su sistema político actual y se convierta en una democracia real con elecciones libres, varios partidos políticos, libertad de prensa y libertad de expresión, ¿Votaría Usted a favor o en contra de esos cambios políticos?” O sea, que también se presupone, desde el silogismo de la encuesta, la falta de “democracia” y libertades varias, con lo que el encuestado responde bajo coacción de su criterio para dar como libre solo el sistema de Partidos políticos que ha sostenido al capitalismo.

Asombroso además es descubrir que la propia institución deja fuera de argumento, para sus conclusiones, algunos de sus propios resultados, pues, apenas el 38% de los encuestados consideró que las cosas en Cuba van Mal o Muy mal (la pregunta es: “¿Usted siente que en general las cosas en Cuba van muy bien, bien, más o menos, mal o muy mal?”), en tanto el 19% considera que Bien y el 5% que Muy bien. Y a la pregunta “¿Cree Usted posible una mejora en la economía sin que se lleven a cabo reformas políticas?”, el 55% de los encuestados responde que No mientras que el 31% manifiesta que Sí. Y a la pregunta: “¿Cuál considera Usted que es el mayor problema en Cuba?”, solo el 1% incluye el acápite “Falta de libertades / Sistema político equivocado”.

Si atendemos, por último, a la distribución porcentual de ese total de encuestados por el IRI, hallamos que las más elevadas proporciones se notifican en Ciudad de La Habana (17,2%), Holguín (13,6%), Villa Clara (8,6%), Santiago de Cuba (9,4%) y Matanzas (6,4%), provincias que muestran, por coincidencia, el mayor número de disidentes directamente vinculados a la ayuda, millonaria y sistemática, del Departamento del Tesoro estadounidense. De ahí, entonces, lo concluyente de las conclusiones en relación con sus objetivos, financieros y políticos. Tal parece que los 800 000 dólares que a través de la NED se le traspasaron oficialmente al IRI, están saliendo caros.

Visto 2104 veces Modificado por última vez en Domingo, 10 Junio 2012 07:12

Estados Unidos utiliza las nuevas tecnologías como arma de subversión interna contra Cuba. Tal experiencia la vivió de cerca el agente de la CIA Pablo, realmente Daniel, un combatiente de la Seguridad del Estado cubano.

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