En octubre cerrarán muchas fronteras, indica uno de los principales epidemiólogos del mundo

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En octubre cerrarán muchas fronteras, indica uno de los principales epidemiólogos del mundo
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Fecha de publicación: 
8 Agosto 2020
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Foto: tomada de RT

Mijaíl Favórov, uno de los principales epidemiólogos del mundo, experto en el control y prevención de infecciones virales, subdirector del Instituto Internacional de Vacunas, declaró a RT que el término Segunda ola no es muy científico, lo correcto sería denominarla como subida estacional.

Favórov señaló que en otoño siempre existe una alta probabilidad de propagación de enfermedades respiratorias por ser una temporada más fría y existir menos luz ultravioleta que en verano. A propósito recordó que Brasil entró en la pandemia como todos los demás, pero luego llegó el invierno y causó un disparo de los casos.

El epidemiólogo subrayó que la posible subida estacional depende de la cantidad de personas con anticuerpos. "Hay miles de millones de personas en la Tierra que no se han enfermado [de coronavirus]. Pero algunas áreas como Nueva York, Moscú, el norte de Italia han pasado por el ascenso y se puede hablar de alguna inmunidad colectiva. Pero en Moscú la cifra ronda el 30 %. Por lo tanto, el aumento de casos puede suceder, pero no tan alto como en otros lugares".

En consecuencia, el experto pronostica que después de la alta incidencia registrada actualmente en muchos lugares, vendrá una disminución de casos hasta mediados de septiembre y después de octubre pude volver a subir.

Favórov recalcó que ahora el virus se tolera fácilmente lo que se puede constatar en la baja letalidad. "Sí, existe un grupo de riesgo, pero en general el virus es menos agresivo que, por ejemplo, en Italia al comienzo del brote. Por lo tanto, quien se enferma ahora tiene más posibilidades que si estuviera enfermo al comienzo del invierno", afirmó el epidemiólogo.

En cuanto a las vacunas que actualmente están en desarrollo o a punto de ser registradas (como la del Instituto de Investigación ruso Gamaleya), el reconocido especialista subrayó que ninguna ha pasado suficientes pruebas, por ello no está claro cómo funcionan.

Existe, dijo, buena evidencia de que la vacuna rusa produce una respuesta inmune y ya ha superado determinadas etapas de prueba. No obstante, siempre queda la posibilidad de que cualquier vacuna pueda ser perjudicial si no se confirma su eficacia.

Tras la primera fase, se producen anticuerpos. Pero no podemos caracterizar estos anticuerpos y su eficacia. Ello no significa que estas vacunas no protejan, sino que no conocemos la respuesta. “Normalmente, esto queda claro en una enorme tercera fase, que es absolutamente necesaria, pero que ahora han decidido cortar. Nunca estaré de acuerdo con eso", aseveró el experto.

Favórov explicó que "hay anticuerpos que pueden atacar al virus, pero no lo neutralizan: el virus permanece vivo". Esto lleva al hecho de que el virus comienza a multiplicarse dentro de las células inmunes. "En EE.UU., se están realizando ensayos y hay 30.000 voluntarios. Con tantas personas vacunadas, se puede saber si la vacuna funciona o provoca la producción de anticuerpos que empeoran el curso de la enfermedad", estipuló el epidemiólogo.

Además, cuando se trata de vacunas tradicionales, la mayoría serán más o menos iguales, apuntó el experto.

"Pero debemos entender que la producción de vacunas es un proceso enorme. No consiste solo en el desarrollo, ni en la prueba de su efectividad, sino que es la fabricación de una gran cantidad de dosis. Y este proceso llevará algún tiempo. Hasta que sea sostenible, el intercambio de vacunas entre países será muy limitado", advirtió.

El especialista subrayó la importancia de las medidas de protección, sobre todo el uso de mascarillas. Tendremos que utilizarlas, sentenció, por lo menos los próximos dos años. "En comparación con lo que transmites, como fuente, a otras personas, en caso de que estés enfermo, esto no es nada, ¡ponte esta macarilla! No te protege a ti, sino a otros", afirmó.

Explicó que el uso de mascarillas es necesario para detener la propagación del coronavirus ya que el SARS-CoV-2 es un agente dependiente de la dosis. Es decir, el desarrollo del virus depende de la dosis que esté recibiendo el cuerpo. "Cuando te pones una mascarilla, la dosis baja, lo que significa que no matarás a tu abuela, le darás la oportunidad de sobrevivir, incluso si se infecta", aseguró el especialista.

Favórov confirmó  en entrevista a RT que el nuevo coronavirus muta y se adapta a la población. Sin embargo, hay partes constantes del virus que son responsables de su reproducción, de su existencia fuera del cuerpo y dentro de él, que no mutan, advirtió.

"Ahora se habla de seis genotipos del virus que inciden en el curso clínico. En Corea del Sur en su apogeo, la letalidad era del 0,5. En Italia, un 20 %. Estos son dos virus diferentes", aseveró el epidemiólogo, añadiendo que el virus europeo ahora está llegando a Asia y causando nuevos brotes.

En cuanto al cierre de fronteras por parte de los países, Favórov sugirió que la mayoría de las fronteras probablemente se cerrarán en octubre. "Todo se cerrará. Será como en marzo-abril. Habrá nuevamente unidades de cuidados intensivos sobresaturadas con pacientes. Necesitan estar preparadas ahora", advirtió.

Según Favórov, es demasiado pronto para evaluar las diferentes estrategias de contención del coronavirus en distintos países. "Mucha gente regaña a Suecia por la falta de estrictas medidas de cuarentena, que a todos se les permitió enfermarse y muchos murieron... Sí. Pero esperemos 3 años. Veamos qué pasará durante la subida estacional de este año, qué pasará en otros países y luego compararemos", destacó el especialista.

Insistió en que no hay que comparar las situaciones en diferentes países, sino los brotes. En ese sentido, recordó que aunque Italia sufrió una verdadera crisis al comienzo de la pandemia -"la tasa de mortalidad era comparable a la de la guerra"-, no hubo casos en el sur de ese país. La situación es similar en Estados Unidos, agregó Favórov.

De acuerdo con Favórov, la pandemia durará unos 3-4 años sin vacuna, y con la vacuna unos 2 años. "Con la vacuna, la tasa de mortalidad disminuirá, ya que se vacunarán grupos de riesgo, por ejemplo, los ancianos. Así, la tensión social desaparecerá", vaticinó el epidemiólogo.
 

El experto subrayó que aproximadamente el 70 % de la población mundial debe enfermarse para que se desarrolle la llamada inmunidad colectiva y se termine la pandemia. Haciendo los cálculos, basados en las estadísticas actuales y pronósticos epidemiológicos, Favórov vaticinó que unos 15 millones de personas morirán a lo largo de toda la pandemia.

 

(Fuente: RT)

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