El club de los "autianos"

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El club de los "autianos"
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Fecha de publicación: 
5 Abril 2020
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Especial fue su relación con Cuba y con Silvio Rodríguez desde que a finales de los años 70 una tuberculosis le obligó a pasar en la isla cinco meses.

La huella sonora de Luis Eduardo Aute, uno de los autores e intérpretes musicales más prolíficos e influyentes, se proyecta más allá de su obra discográfica y de sus 560 obras registradas hasta decir que, sin él, la música en español no se pintaría ni de lejos con los mismos colores.

La prueba más nítida y palpable fue el homenaje que en 2018 congregó en concierto a buena parte del llamado "club de los autianos", esto es, decenas de artistas coetáneos y posteriores que se reconocieron tocados por la manera de crear del hombre que compuso "Al alba".

Entre ellos estaban referentes como Silvio Rodríguez, Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat, Ana Belén, Víctor Manuel, Dani Martín, Jorge Drexler, Pedro Guerra, Rozalén, Andrés Suárez, Miguel Poveda, Luis Pastor o Ismael Serrano, que dijo de Aute que era "una figura necesaria en estos tiempos difíciles".

No podían faltar allí tampoco ni Massiel ni Rosa León, quienes le deben mucho en el despegue de sus carreras. A la primera, un año antes del "La la la" de Eurovisión, le proporcionó "Rosas en el mar" y "Aleluya nº 1", las primeras canciones que esbozaba por "curiosidad".

"La conocí en pleno servicio militar, cuando ella empezó a cantar. A la vuelta del servicio, yo tenía unas canciones escritas que le gustaron mucho, las grabó y fueron un éxito en todo el mundo", recordaría a Efe.

La trascendencia de estos temas fue tal que se tradujeron a otros idiomas, también el inglés, y cuenta la leyenda que "Aleluya nº1" llegó a oídos de Paul McCartney y le impulsó a escribir "Let It Be" como respuesta.

Lo que es un hecho comprobado es que a Rosa León, ya en los años 70 y tras varios años alejado de la música, le legó para su debut varios temas que terminaron siendo emblemáticos de su repertorio, como "Las cuatro y diez" y "De alguna manera".

Por esos años conocería a Joan Manuel Serrat, quien le prestó su guitarra para que pudiera actuar en un programa de Radio Barcelona. Iniciaron así una relación de admiración y afecto que llevó a que el catalán cantara una de las versiones más populares de "De alguna manera".

Entre medias conoció a Mari Trini, quien también interpretó dos de sus canciones, "El alma no venderé" y "No sé qué pasará", la primera que había compuesto Aute.

Otras voces femeninas relevantes que grabaron temas con su sello fueron Ana Belén (que en 1975 grabó "De paso") y Pepa Flores (de hecho, él fue el autor de su último disco, "Clima", de 1983).

Especial fue su relación con Cuba y con Silvio Rodríguez desde que a finales de los años 70 una tuberculosis le obligó a pasar en la isla cinco meses.

Los álbumes en directo "Entre amigos" (1983) y "Mano a mano" (1993) dan cuenta de la química que les llevó a encontrarse en numerosas ocasiones, incluida aquella en la que en mayo de 2016 interpretaron juntos "Al alba" en un concierto solidario en Madrid pocos meses antes del infarto que obligó a Aute a retirarse.

El autor de "Slowly" fue un faro para generaciones posteriores que no dejaron de versionar sus temas. "Aute es un referente para todos nosotros. Nadie puede ser cantautor o cantautora en este país sin haber conocido y bebido de su música", reconocería Pedro Guerra, uno de los más destacados miembros de su escuela.

Muchos de ellos le rendirían pleitesía en "¡Mira Que Eres Canalla Aute!" (2000), un álbum que abría el nuevo siglo con las miradas de diferentes artistas del momento, véase el propio Guerra ("Pasaba por aquí") o Ella Baila Sola ("Ay de ti, ay de mí").

Allí se juntaban todos los palos de la música, como el flamenco de José Mercé (en una de las interpretaciones más lacerantes de "Al alba") o el rock urbano de Rosendo ("Anda suelto Satanás"), también del otro lado del Atlántico, con Fito Páez ("Tell me lies") o Jorge Drexler ("Anda").

El hip hop, movimiento que en gran medida asumió la relevancia de la palabra que en los 70 tuviera la canción de autor, se acercó igualmente a él. Como prueba, sus colaboraciones con los raperos Haze ("Juego de niños") y El Chojin ("Ríe cuando puedas, llora cuando lo necesites").

Ni apartado de los escenario se atenuó su relevancia y en los últimos tiempos, aún habiendo sido un defensor de los caminos ajenos al éxito, fue incluso el protagonista de un pequeño tributo en el programa "Operación Triunfo 2018", donde Amaia Romero interpretó "Las cuatro y diez", uno de los temas más versionados y bellos de la música en español.

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