Messi rompe la tregua olímpica
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Lo que parecía que nunca ocurriría acaba de pasar, el divorcio del genial futbolista argentino Lionel Messi y el club español Barcelona.
Es cierto que ya estuvo a punto de ocurrir la temporada anterior, pero todo el mundo sabía que se trataba de un diferendo entre el varias veces ganador del Balón de Oro y el entonces presidente de la entidad blaugrana, Josep María Bartomeu.
Aquel burofax dolió a los seguidores culés, pero prácticamente todos sabíamos que en el fondo nada había cambiado y el corazón del rosarino seguía siendo azul y granate.
Llegaron las elecciones presidenciales y un viejo conocido como Joan Laporte, bajo cuyo mandato la entidad catalana consiguió los mejores resultados de su historia, regresó a la presidencia con mensaje claro: su misión era retener a Messi.
Sin embargo, años de mala gestión, salarios multimillonarios, incluido el del propio delantero, y fichajes fallidos llevaron a la bancarrota al conjunto de la Ciudad Condal, que a día de hoy tiene una deuda de casi 500 millones de euros.
A pesar de todo, pretendía mantener la alianza con el mejor jugador de su historia y puso sobre la mesa otra oferta estratosférica, pero las reglas del Fair Play financiero fueron al final un obstáculo imposible de superar.
La plantilla inflada, la negativa de varios futbolistas de abandonar el plantel, la inflexibilidad de algunos para rebajarse el salario y en sentido general la insolvencia económica dieron al traste con lo que pudo haber sido un matrimonio de toda la vida, de esos que cada vez se ven menos.
Hasta hace unas horas se intentó llegar a un acuerdo, pero ya este último pasaba por una reducción bastante notable del salario del jugador y este dijo Hasta aquí llegamos.
Apenas un par de horas después, ya el suramericano estaba negociando con el poderoso París Saint Germain, uno de los pocos clubes que pueden asumir su ficha. El PSG siempre estuvo al acecho, pero Messi lo mantuvo a raya, confiando hasta última hora en que se pudiera lograr su inscripción en la Liga española. Sin embargo, fuentes cercanas a la negociación aseguran que LaLiga había dado el OK, así que volvemos a la encrucijada financiera.
La solución parecía ser el fondo CVC, un ingreso que negociaba LaLiga de manera colectiva, pero que entrañaba según expertos endeudarse por décadas, y eso es algo que el Barcelona no se podía permitir, aunque el responsable de la competición Javier Tebas, lo niega.
Queda la duda de que algo ahí no llegó a cuajar tras bambalinas, pero lo cierto es que sale perdiendo el Barcelona y sale perdiendo la Liga. Quizás esto último se alivie si ahora que incorpora a Messi, el PSG suelta a Mbappé, pero habrá que ver, este verano todavía tiene tela por donde cortar. Cuando parecía que solo hablaríamos de los juegos Olímpicos, Messi añade picante.












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