Pedro Nodarse: la historia del tercer hijo varón de Víctor Mesa

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Pedro Nodarse: la historia del tercer hijo varón de Víctor Mesa
Fecha de publicación: 
23 Marzo 2017
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Para Pedro Nodarse, conocido cariñosamente como “Pedrito”, fue la llegada de un mito, la presencia palpable de una leyenda.

“Todo comenzó durante una subserie de los Cocodrilos en Camagüey”, relata el fornido joven de 25 años de edad. “Yo viajé al estadio Cándido González a apoyar a los visitantes y tras concluido el juego un amigo en común de apellido Chamalapo nos presentó.

“Intercambiamos palabras y Mesa se sorprendió por la voluntad de aquel chiquillo (Pedrito contaba 20 años por aquel entonces) que viajó cientos de kilómetros por sus propios medios para apoyar a Víctor y al revolucionario equipo rojo, el cual ya acaparaba titulares y rescataba sensaciones”.

Nodarse ganó rápido la empatía del director, acompañó al equipo en su periplo por Oriente y regresó a Matanzas con un asiento a su nombre en el ómnibus que trasladaba a los jugadores de esa provincia.

El tiempo pasó y Pedrito se convirtió en un fiel compañero de VM32, siempre cerca del ex pelotero atestiguó las múltiples anécdotas del polémico mentor, al cual califica como un hombre excepcional, dotado de un humanismo desmedido, poco visible a los ojos de sus detractores.

Siempre habrá quien lo critique pero mucha gente desconoce en realidad la verdadera personalidad de Víctor Mesa, destaca Nodarse, reconocido por salir incontables veces en las transmisiones de la Serie Nacional de Béisbol sentado en el banco de los Cocodrilos.

Pedrito también confiesa que hacer vida a la par de los peloteros, sin formar parte de la plantilla del conjunto causó problemas con autoridades de la disciplina en la Isla, pero el paso del tiempo y el apoyo del ídolo Mesa terminaron por apaciguar tensiones entre los directivos.

Hoy, tras la decisión personal de Víctor de no dirigir más en el béisbol cubano Pedrito siente que su presencia en el parque Victoria de Girón pierde un tanto el sentido, porque según dice: “la pelota en Matanzas no es lo mismo sin su guía”.

Su madre, Maritza Mesa, cuenta orgullosa las cosas de las que Pedrito se avergüenza, de cuando Víctor le enseñó a bailar a su hijo en un cumpleaños colectivo dentro del elenco, o las veces que le rectificó la ortografía, materia en la cual “el gordito” era un desastre.

Pedro Nodarse se hizo popular por muchas ocupaciones que la gente le inventó para justificar su presencia en el dogaout de los Cocodrilos de Matanzas, que si guardaespaldas, que si brujero, entre otras.

La verdad solo la conocen muy pocos y Pedrito nos revela: “Víctor solía decirme que yo era como su tercer hijo varón”, concluye el carismático muchacho con una sonrisa pícara en su rostro.

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