A cada rato me dan espasmos faciales. Una parte de la boca casi toca la mandíbula cuando pasa. Por suerte, es algo temporal: no me ha quedado nada definitivo aún.
La mayoría de las personas con enfermedad de Lyme, cuando tienen la parálisis facial, dejan de salir a la calle. Yo no. Lo que hice fue ajustar mi sentido de belleza. (La belleza es un concepto, como todo). Quién dice que tengo que tener la boca en su sitio exacto para ser bella. Es más, quién dice que hay un sitio exacto para la boca.
Cuando los problemas de memoria empezaron, me di cuenta de que tenía que ser mucho peor para los demás que para mí. Yo solo pestañeaba y me veía del otro lado del puente y no recordaba ni por qué lo había cruzado ni hacía cuánto. Buscaba entonces en mi mochila algo que me dijera qué estaba haciendo ahí. A veces encontraba notas a mí misma: «Diana, recuerda que tienes reunión a las 11 a.m. en la editorial». Y me sorprendía, a duras penas recordaba en cuál editorial.
Pero en los lugares, la gente sí se acordaba. Y se quedaban esperándome. En las editoriales, en las salidas de los puentes, en las citas de amor.
Dejaron de confiar en mi palabra. Me empezaron a llamar loca, arrebatada, desmemoriada, falsa. Pasé a ser una persona impredecible, con la cual no se podía hacer el más mínimo plan. Pensaron que jugaba los días que no reconocía sus nombres.
Porque a nadie le dije lo del Lyme, ni de la garrapata que me mordió la pierna hace un año. Ni de mi decisión de vivir sin tratamiento hasta el último instante. No creo que, de haber compartido mi decisión, hubiera cambiado demasiado el escenario. Sospecho que si hubiera dicho: «la tasa de mortalidad del Lyme es alta y me da alrededor de un año de vida sin tratamiento, pero igual he decidido no tratarme», me habrían tildado de loca, de todas maneras.
Nadie lo hubiera entendido: la Lyme me presenta la relación conmigo misma como algo urgente, inmediato. Están ahí, todo el tiempo, los dolores en las articulaciones, las parálisis faciales, la falta de memoria, las crisis nerviosas, el dolor de cabeza y los sangramientos nasales. No permiten que me ignore. Soy yo viviendo conmigo, por primera vez.
Y no me asusta que Lyme pueda, con el tiempo, matarme. ¿Acaso la muerte es una novedad? ¿Acaso no la he tenido siempre sobre mi espaldita amedrentada?
Ahora mismo estoy viva. Eso es todo lo que importa.
Jueves, 14 Noviembre 2019 05:38
DE CUBA, SU GENTE: La belleza es un concepto
Escrito por Diana Castaños / Especial para CubaSíA propósito, he dejado de atenderme mi enfermedad de Lyme. Decidí no tomar más antibióticos; he permitido que el dolor se apodere de mí.
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Y esa ‘decisión’ tuya es, más allá de errónea (quizá por desconocimiento ) o desatinada, es estúpida en alguien joven, con estudio y conocimientos, y en pleno S-XXI.
El motivo por el que no lo compartiste, es privativamente tuyo, pero te arrogas facultades que no son tuyas para valorar sobre si otros lo hubieran entendido o no, evidenciando que ¡la que NO entiende nada eres tú!
Muy funesto, patético y pusilánime escudarse en el dolor y el sufrimiento como justificación de ‘no ignorarte a ti misma’ cuando la decisión (la correcta), de no hacerlo, hubiera sido lo contrario, mostrar Ímpetu, valor, decisión y esfuerzo del ánimo para enfrentar la adversidad, algo que te hubieran agradecido muchísimo tus seguidora(e)s y admiradora(e)s.
La muerte NO es ninguna novedad, y solamente con nacer, la han tenido y tendrán sobre ‘sus espaldas’ TODO ser vivo, morirse es fácil, para ello solo hay que estar vivo. Pero vivir y hacerlo bien, ¡es el verdadero reto!
La vida NO es una simple dádiva de la que pedante y engreídamente nos creemos amos y señores, de decidir sobre cuando acabarla o no, cuando en realidad es don, un obsequio que junto a la inteligencia NOS fueron otorgados por la Madre Naturaleza para ser disfrutados y luchar por ello, para ser felices nosotros, todos, por el tiempo que naturalmente nos corresponda.
Es egoísta y egocéntrico en grado sumo, privarse de ella o dejársela arrebatar, asumiendo que nadie sufrirá por ello cuando sabes muy bien que es todo lo contrario.
No soy admirador ni seguidor tuyo, siempre he visto futilidad, trivialidad, fabulación y esnobismo en tus escritos, sin embargo, parafraseando a…¿Seneca? …‘nada humano me es ajeno’, mucho menos ver desperdiciar una vida joven, ni tuya ni de otros, si puedo al menos intentar algo.
Acude al médico, tal vez haya tiempo de encarrilar el tren de tu vida, tus admiradores lo apreciaran enormemente, y yo sabré que alguien seguirá ‘atormentando’ con sus tonterías cuando se abra Cubasí.
Voy a preferir creer que lo que he leído es solo una de tus magistrales recreaciones de la realidad de alguien, que utilizas tu propia persona para expresar sentimientos en la forma más vívida posible y como siempre, agresiva hacia el lector para despertar lo más recóndito de su sensibilidad. Pero queda el bichito rondando: ¿Será cierto? ¿Acaso esa enfermedad que no sé bien ni que rayos es, es la causante de sus alejamientos, de no disfrutar sus escritos en Cubasi? Y, si es cierto, no, no quiero creerlo. Te nos has manifestado increíble, iconoclasta, inasible, indescifrable, única, incluso infinitamente deseable (no solo por ser una mujer bellísima). Personalmente nunca cruzaremos nuestros caminos, pero dejo la puerta abierta.
Pero eres muy joven para rendirte ante este reto, que nunca venceras claro, pero tampoco debes sentarte a esperar a la de la guadaña para que te coja cansada y sentada, la vida es un valle de lagrimas y crugir de dientes, donde la unica manera de aprender es con el latigo y la espuela, osea con el sufrimiento, ese es quien nos obliga a buscar variantes, y luchar por la vida, tratando de buscar maneras de sobrevivir, por ej. si tienes hoy de almuerzo boniato con arroz blanco, no nos podem os gustar ni hecharle la culpa a nadie, depende de nosotros mismos mejorar ese plato, y es con el trabajo diario y no CANSARNOS de luchar por la vida, solo depende de cada quien el mejoramiento humano, y cada minuto de sufrimiento en la vida, es bien merecido, pero sin cansarnos en la lucha y el combate diario por la vida, te pido que no te sientes, que no dejes de tomar tus medicamentos, al menos que no los tengas porque NO HAY EN NINGUNA parte, hay muchas personas que ya te estiman mucho, otros que ya te quieren, aunque no te conozcan fisicamente y no tengas el mas minimo contacto con ellas, lo importante es que te queremos y mas aun si tuvieramos la posibilidad de saber que quieres seguir luchando por la vida, aunque muchas veces nos falten un poco las fuerzas, pero tomamos un aire en el camino, y volvemos a la carga, NUNCA cargaras problemas con los cuales tu humilde y delicada espaldita no pueda.
Si tienes la posibilidad de leer esto, si es posible claro, dejame saber tu cuenta de correo, por favor, saludos ....
Voy a preferir creer que lo que he leído es solo una de tus magistrales recreaciones de la realidad de alguien, que utilizas tu propia persona para expresar sentimientos en la forma más vívida posible y como siempre, agresiva hacia el lector para despertar lo más recóndito de su sensibilidad. Pero queda el bichito rondando: ¿Será cierto? ¿Acaso esa enfermedad que no sé bien ni que rayos es, es la causante de sus alejamientos, de no disfrutar sus escritos en Cubasi? Y, si es cierto, no, no quiero creerlo. Te nos has manifestado increíble, iconoclasta, inasible, indescifrable, única, incluso infinitamente deseable (no solo por ser una mujer bellísima). Personalmente nunca cruzaremos nuestros caminos, pero dejo la puerta abierta.
Espero que NO y sólo sea un recurso literario tuyo para expresar tu forma dever la vida y vivirla.