miércoles, 13 noviembre 2019, 17:06
Lunes, 21 Octubre 2019 23:59

Misterios y pequeñas piezas: Homenaje a Vicente Revuelta

Escrito por  Melitza Vargas
La relación maestro-discípulo, crucial en varias esferas de la vida. La relación maestro-discípulo, crucial en varias esferas de la vida.


El Festival de Teatro de La Habana cuenta, entre sus propuestas, con la puesta en escena de Misterios y pequeñas piezas, de Argos Teatro, escrita y dirigida por Carlos Celdrán.

Este año la celebración está dedicada al dramaturgo cubano Vicente Revuelta, cuyo legado artístico inspiró la historia que aborda Misterios y pequeñas piezas. Celdrán ofreció a CubaSí detalles sobre su creación.

—¿Cuáles han sido sus experiencias con esta obra?

—Este es un texto que trata acerca del mundo del teatro, sobre la relación maestro-discípulo en la tradición teatral, compleja y difícil, pero también muy hermosa. Esta fue una forma de volver a mi pasado, de pensar en nuestra historia como generación y, sobre todo, en nuestra vinculación con un maestro del teatro cubano que fue Vicente Revuelta, director muy importante y trascendente en la escena nacional.

«A través de esa relación con él medité mucho sobre el teatro y el sentido que tiene para mi grupo en este momento. Además, quise acercarme a la biografía de Vicente y, mediante ella, reflexionar sobre problemas universales del hombre».

—¿Cómo era el Vicente que conoció?

—Revuelta no se conformaba con nada y siempre estaba rompiendo con lo ya aprendido. Estuvo activo durante mucho tiempo y era un hombre muy investigativo. Innovó mucho e introdujo en Cuba métodos de actuación que se han convertido en referentes. Fue maestro de varias generaciones de artistas, un gran actor e importantísimo director.

«Formó a cientos de actores y directores de la escena nacional y siguió hasta otras generaciones que me precedieron. Siempre hay una gran memoria de él».

—¿Considera necesario que los artistas que integran Argos Teatro tengan también referencias de Revuelta?

—Claro, es muy importante tener un maestro y referentes, porque sin modelos que seguir el teatro va a la nada, se rompe su ciclo. El teatro es una acumulación de experiencias que se transmiten de un maestro a un discípulo; es un arte que se aprende con los mayores, con los que ya lo han hecho.

«Si no hay un referente de cómo se actúa bien, empezamos entonces a retroceder y caer en lo ficcionado. Vicente sigue siendo el alto referente de la actuación en Cuba y de la investigación teatral».

—Entonces, ¿la razón de ser de esta obra es Vicente Revuelta?

—Totalmente. La obra está dedicada a él; no se dice su nombre, pero el espíritu de ella está basado en su persona, en sus experiencias, cuentos, anécdotas, angustias y sufrimientos de creador. Los pasajes de su vida me tocan porque estoy repitiendo cosas que no son comunes y por eso lo hago, porque encuentro puentes de contacto y grandes diferencias. Es un homenaje a él.

Modificado por última vez en Martes, 29 Octubre 2019 04:38

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