miércoles, 13 noviembre 2019, 16:55
Miércoles, 23 Octubre 2019 04:04

Bangladés: Hasina y lo que parecía imposible

Escrito por  Arnaldo Musa / Especial para CubaSí
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Hasina Sheikh. Hasina Sheikh.

En 2009, Hasina Sheikh, hija del denominado Padre de la Patria y fundador de la nación, llegó a la presidencia, en la que cumple en estos momentos su tercer mandato.

El lector quizás recuerde aquellas noticias que llegaban desde Bangladés: inundaciones catastróficas que llegaban a causar hasta más de 100 000 muertos; sequías que también hacían estragos; dependencia de la ayuda casi exclusivamente de Estados Unidos, con «marines» haciendo de salvadores en labores que, reconozco, fueron meritorias en ese aspecto, teniendo en cuenta que es un instrumento dedicado, generalmente, a cumplir las órdenes de destrucción del Imperio y a denigrar la soberanía de las naciones a donde llegan.

En fin, un panorama que llevó al 70% de la población a casi perecer por hambre, condición que hasta el 2009 hizo que el 64% viviera casi en la extrema pobreza. En ese año, Hasina Sheikh, hija del denominado Padre de la Patria y fundador de la nación, llegó a la presidencia, en la que cumple en estos momentos su tercer mandato.

Así, en esta nación de unos 170 millones de habitantes, han salido de la pobreza más de 25 millones en los últimos años, lo cual disminuyó tal índice a un 15% en el 2015, y se asegura que es de menos del 13% en estos momentos.

El número de mujeres en la fuerza laboral se duplicó, en tanto la tasa de natalidad se redujo de 6,2 hijos por mujer en 1990 a solo 2,2 en la actualidad. Alrededor de un 40% menos de mujeres murió al dar a luz ahora que en el 2001, y el número de niños que fallecieron antes de cumplir cinco años de edad disminuyó en dos tercios.

La creciente industria de la confección del país ocupa ahora el segundo lugar mundial, después de China, en el sector de fabricación de prendas de vestir. Y esto se ha logrado aun cuando la densidad de la población y un exceso de agua limitan la cantidad de tierra disponible para la industria.

Cierto que el nivel de vida es aún bajo, pero existen proyectos y logros de todo tipo en los que ha jugado un papel el Fondo Monetario Internacional, que, en el caso bangladesí, no ha podido utilizar su clásica política de austeridad y ahora clama porque Hasina dé luz verde a megaproyectos con menguados beneficios para la población.

Hasina, calificada de centroizquierda, ha tenido que vencer obstáculos de organizaciones de derecha, como la que encabeza Khaleda Zia, quien se encuentra cumpliendo una condena por comprobados delitos de corrupción.

El combate a la pobreza

«La pobreza se puede eliminar si hay seriedad, si se la ataca en varios frentes y si existe compromiso», dijo en una entrevista el ministro de Finanzas de Bangladés, Abul Maal Abdul Muhith. «El compromiso es lo más importante, el compromiso con la eliminación de la pobreza, y eso lo tuvimos».

Hace casi medio siglo, este progreso no parecía posible. La guerra por la independencia, que finalizó en 1971, causó tres millones de muertos, destruyó dos tercios de la economía, y dejó en la pobreza al 70% de la nueva población del país.

«Éramos un páramo», dijo Hossain Zillur Rahman, fundador del grupo de expertos de Dhaka Power and Participation Research Centre.

Sin embargo, la búsqueda de la independencia también ayudó a transformar la mentalidad para que los ciudadanos fueran más ambiciosos, más seguros de sí mismos.

Bangladés solía ser un país de vacas y arados. Ahora se pueden encontrar tractores, incluso en los pueblos más alejados. Hay campesinos analfabetos adoptando la tecnología. Eso es una muestra de sus aspiraciones. Los agricultores decidieron que si bien ellos habían nacido pobres, sus hijos no lo serían.

La idiosincrasia nacional ha desempeñado un papel importante en el progreso de Bangladés, en particular, el sentido de igualdad social que, por ejemplo, ayudó a empoderar a las mujeres.

Los programas nacionales de educación, salud y seguridad social también han colaborado para sacar a las personas de la pobreza.

En la actualidad, la tasa de educación primaria llega aproximadamente al 99%. En el nivel secundario no es tan buena todavía, pero tampoco tan mala, ya que solía ser del 29% y ahora es superior al 60%.

Otro factor importante en el desarrollo de Bangladés han sido las «carreteras de acceso», es decir, los caminos que conectan a los pueblos con las ciudades más cercanas. Ello permite que las personas viajen y, por ejemplo, vayan al extranjero y envíen remesas a sus hogares. En el 2015, estos envíos representaron alrededor del 7,7% del Producto Interno Bruto (PIB).

Bangladés también ha aumentado su resistencia frente a los desastres naturales. En los últimos 40 años, una mayor cantidad de refugios y sistemas de alerta temprana ayudaron a reducir en más de 100 veces las muertes relacionadas con el paso de ciclones.

Hoy, la política bangladesí causa preocupaciones a Estados Unidos, cuyo gobierno no ve con buenos ojos el estrechamiento de relaciones con China, que han sido elevadas, según Hasina y su colega, Xi Jinping, a asociación de cooperación estratégica.

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