jueves, 20 septiembre 2018, 00:42
Miércoles, 29 Agosto 2012 05:23

Opinión: La inverosímil realidad

Escrito por  Arnaldo Musa, especial para Cubasi
Valora este artículo
(3 votos)

La utilización de la red terrorista Al Qaeda por Estados Unidos en la actual agresión a Siria reitera un hecho ya empleado en Afganistán contra el ejército soviético, además de haber sido manipulada por sus agencias de inteligencia en los ataques a las Torres Gemelas



La utilización de la red terrorista Al Qaeda por Al Qaeda en la actual agresión a Siria reitera un hecho ya empleado en Afganistán contra el ejército soviético, además de haber sido manipulada por sus agencias de inteligencia en los ataques a las Torres Gemelas neoyorquinas, para crear un miedo tal que justificara todo tipo de represión, dentro y fuera del territorio norteamericano, a fin de preservar el liderazgo mundial imperialista. 
                                                                     

  Es decir, al tiempo que revitaliza su poderío militar, Washington utiliza a elementos fundamentalistas para subvertir el orden en las naciones que considera sus principales obstáculos, con lo cual, aunque parezca inverosímil a simple vista, puede provocar una guerra a gran escala para lograr su objetivo.   
                                                       

Se ha escrito mucho como, tras alentar a Osama bin Laden para que dirigiera a Al Qaeda, luego del triunfo revolucionario afgano de 1974, EE. UU. se dedicó a perseguirlo, aunque no con la saña que aseguraba hacía, para luego asesinarlo cuando no le resultó útil, importándole un bledo la protesta de Paquistán por haberlo hecho en su territorio.

Ahora se dice que miles de “al qaedistas” acaban de penetrar por la frontera libanesa para reforzar a una oposición armada siria que se ha tenido que retirar de importantes locaciones. Tales elementos, como hemos publicado, han sido entrenados por agentes occidentales, principalmente británicos, franceses y norteamericanos; cuentan con modernas armas compradas por Arabia Saudita y Qatar a Estados Unidos, y utiliza al espionaje alemán para monitorear los movimientos del ejército sirio.   
                          
NADA NUEVO       
                                                                                     

 La asunción presidencial de Vladimir Putin coincidió con la escalada de acciones terroristas en el sur de Rusia, achacadas a elementos fundamentalistas musulmanes, que en reiteradas ocasiones han sido manipulados por Estados Unidos para sus propósitos de controlar el Cáucaso Sur, cerrarle a Moscú el paso hacia el Asia Central y desconectar a China de sus más importantes proveedores energéticos. 
                                                                                                                        
A pesar de no haber conseguido totalmente sus propósitos en las guerras de agresión a Iraq y Afganistán, lo cierto es que los tropezones no han hecho abandonar la realización del proyecto intervencionista conocido como Gran Oriente Medio, revelado por fuentes militares norteamericanas en el Armed Forces Journal.

Lo paradójico de todo esto es que el mundo islámico, que tanto dice odiar la presencia estadounidense, está siendo manejado para unirse en una especie de único califato al servicio de su enemigo real.

En este contexto la inteligencia norteamericana produjo y manejó lo que se conoce como primavera árabe, con el fin de ayudar a la tambaleante economía norteña a mantener su control sobre los recursos energéticos y proteger sus intereses en Asia y África.

Por eso Washington quiere librarse de Irán y Siria, aunque en el primer caso fracasaron los intentos de subvertir el orden interno, cuestión que, como hemos tratado profusamente, sí realiza dentro de Siria con elementos llegados del exterior, con el respaldo de sus aliados de la zona.

Sembrar de conflictos el Medio Oriente, virtualmente una guerra en gran escala sin el empleo de armas nucleares, es la pretensión de Washington para dañar también la posición de Rusia y China.

Para el establishment en EE.UU. esta es la solución adecuada. Al respecto, el diario Renmin Ribao, órgano oficial del Partido Comunista de China, indicó que ya había vislumbrado esta situación, debido a que la potencia norteamericana es ahora un parásito global que imprime ilimitadas cantidades de dólares, los exporta para pagar sus importaciones y de ese modo comprar el lujoso nivel de vida de los estadounidenses más ricos, mediante el robo al resto del mundo, opinión también expuesta por Putin en una visita a la nación socialista asiática, antes de asumir la presidencia.

Visto 1790 veces

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar