jueves, 14 noviembre 2019, 17:00
Viernes, 11 Octubre 2019 11:43

Cuba: elecciones, ratificación y cambios

Escrito por  Orlando Oramas León */PL
Valora este artículo
(0 votos)

Las elecciones el 10 de octubre estuvierob marcadas por la ratificación, pero también por cambios que abonan el camino hacia una mayor institucionalización y el relevo generacional en la conducción del país.

Ocurrió en la IV sesión extraordinaria de la IX Legislatura, que había iniciado el proceso en abril de 2018 y eligió entonces a Miguel Díaz-Canel como presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, cargo en el que sucedió al primer secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba, General de Ejército Raúl Castro.

Era la misma responsabilidad que antes ocupó el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, desde que fuera proclamada la Constitución de 1976.

La carta magna cubana proclamada en abril dispuso un plazo para elegir al presidente y vicepresidente de la República, y a la presidencia de la Asamblea Nacional, cuyos integrantes encabezan al Consejo de Estado, ente que representa al Parlamento entre sesiones del cuerpo legislativo.

En julio fueron aprobados la Ley Electoral, el Consejo Electoral Nacional y la Comisión de Candidaturas Nacional.

Así se llegó a este 10 octubre cuando por voto secreto y directo la mayoría absoluta de los diputados cubanos marcaron en la boleta presidencial el nombre de Miguel Díaz-Canel.

En la propia jornada Esteban Lazo resultó ratificado al frente de la ANPP. Pero desde ahora el presidente del Parlamento cubano encabezará también el Consejo de Estado, en una redistribución de funciones determinada por la ley de leyes cubana.

Salvador Valdés Mesa fue elegido como único vicepresidente de la República, Ana María Machado como vicepresidenta del Parlamento y del Consejo de Estado, y Homero Acosta es el secretario de ambas instituciones estatales.

Resultan nombres que permanecen y asumen nuevas responsabilidades, como parte de un proceso que continuará.

Así, en diciembre próximo el presidente Díaz-Canel deberá presentar a consideración del Parlamento su propuesta para el cargo de Primer Ministro, que existió en Cuba hasta 1976 y lo ocupó hasta esa fecha el Comandante en Jefe Fidel Castro.

Tendrá que ser un diputado, será el jefe del Gobierno y rendirá cuentas al presidente y al órgano legislativo. No podrá integrar el Consejo de Estado.

Bajo el principio de no ser juez y parte y por mandato constitucional, en el nuevo Consejo de Estado no hay ministros ni integrantes del Consejo de Ministros; tampoco los titulares del Tribunal Supremo de Justicia, de la Fiscalía General ni de la Contraloría.

Por primera vez en más de 40 años no estarán en el Consejo de Estado representantes de la generación histórica que encabezó el triunfo revolucionario del Primero de Enero de 1959.

Salieron de ese órgano los Comandantes de la Revolución Ramiro Valdés y Guillermo García, y el General de Cuerpo de Ejército Leopoldo Cintra Frías, ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.

Otros significativos ausentes en el Consejo de Estado son los ahora ex vicepresidentes Gladys Bejerano (Contralora de la República), Roberto Morales e Inés María Chapman. Los dos últimos son vicepresidentes del Consejo de Ministros.

El anterior Consejo de Estado estaba integrado por 31 miembros, entre ellos el presidente Miguel Díaz-Canel, el entonces primer vicepresidente Salvador Valdés Mesa, cinco vicepresidentes, un secretario y 23 miembros, entre ellos el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Parrilla.

En su nueva composición, lo conforman un presidente, un vicepresidente, un secretario y 18 miembros, reduciéndose la cifra a 21. Pero aunque disminuye la membrecía, la ANPP eligió a cuatro nuevos miembros.

Son ellos Yansi María Bravo, contralora jefa de La Habana; José Ángel Fernández, presidente de la Federación Estudiantil Universitaria; el médico Alexis Lorente, presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular de Sancti Spíritus y Eduardo Moisés Torres, presidente de la Academia de Historia de Cuba.

Resulta otra novedad constitucional que no habrá elección indefinida del jefe de Estado, tal y como establecía la Constitución aprobada en 1976.

Díaz-Canel gobernará hasta el 2023, cuando termina la actual legislatura del Parlamento. Entonces podrá aspirar a otro mandato, y último, de cinco años.

Según la carta magna, el presidente de la República deberá tener a partir de 35 años de edad y no más de 60 en su primer mandato.

En los próximos meses el Parlamento cubano deberá aprobar numerosas leyes que darán vida a la Constitución y constituirán otros hitos en la institucionalidad del país.

Para ello se encuentran en fase final de definición tres grupos de leyes o de decretos-leyes diseñados para el ordenamiento del sistema socio-económico y político, la aplicación de la Constitución y el funcionamiento de las instituciones.

Los contenidos y cronogramas de esas legislaciones serán puestos a consideración del Parlamento en las próximas sesiones de trabajo. En la de diciembre próximo deberán ser aprobadas las leyes para el funcionamiento de la ANPP, del Consejo de Estado, las del Derecho Ciudadano, la legislación del Servicio Exterior y la del Plan Legislativo.

El ministro de Justicia, Oscar Silvera, adelantó a los diputados que se encuentran en elaboración el nuevo Código de Familia, el Código Penal, las leyes de Protección de Datos Personales, de los Tribunales, de la Fiscalía, y de Ordenamiento Territorial, además de la ley de Derecho de Autor, Patrimonio Cultural, Educación, Procesamiento Penal, y Turismo, entre otras.

*Jefe de la Redacción Nacional de Prensa Latina.

Visto 638 veces

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar