martes, 22 octubre 2019, 02:41
Domingo, 06 Octubre 2019 05:40

Doha: El cierre de Cuba y algunas pinceladas

Escrito por  Harold Iglesias Manresa/CubaSí
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Las discóbolas cubanas lideraron durante toda la temporada su especialidad. Las discóbolas cubanas lideraron durante toda la temporada su especialidad. Getty Images

Rendimiento que arroja lo siguiente: del total de 17 atletas presentados, seis se incluyeron entre los ocho mejores de sus respectivas pruebas.

Al mundial de atletismo en Doha aún le resta una fecha competitiva, pero Cuba ya culminó su actuación. Una presea de cada color, dos quintos escaños y un octavo redondearon los 30 puntos de nuestra armada, con rendimiento superior al de Londres 2017, cuando solo la pertiguista Yarisley Silva (4.65 metros), pudo colgarse un bronce.

Comencemos entonces por el final. Con el cierre de la posta larga femenina (3:29.84 minutos), que pese a constituir marca de la temporada solo les alcanzó para el escaño 13 entre las 16 cuartetas contendientes cayó el telón para la Mayor de las Antillas.

Rendimiento que arroja lo siguiente: del total de 17 atletas presentados, seis se incluyeron entre los ocho mejores de sus respectivas pruebas.

Cabe destacar que en buena parte de los eventos realizados se estamparon marcas notorias, quebrando incluso récords para los Campeonatos del Mundo y llevando las clasificaciones al límite de exigencia.

Amén de eso pudiéramos decir que de nuestras aspirantes a definición quedaron por debajo de lo esperado la pertiguista Yarisley Silva (4.70-puesto 11), la triplista Liadagmis Povea (14.08-posición 15 en una de sus competencias más pobres de la actual campaña, y la propia joven de 20 años Adriana Rodríguez, quien pese a ser este su estreno en estas citas, quedó por debajo de sus registros, posee 6.70 metros, en el salto de longitud (6.39-escaño 25).

En el plano de lo destacable los performances de las discóbolas Yaimé Pérez (69.17) y Denia Caballero (68.44), bien próxima a sus topes de este 2019 y demostrando que Cuba mantiene su prestigio y tradición en este evento. Todas las miradas estarán sobre ellas de cara a Tokio 2020.

Otro tanto sucederá con Juan Miguel Echevarría (8.34), dueño de bronce y a quien a sus 21 abriles le queda mucho terreno por recorrer. El portento camagüeyano, de seguro aprendió mucho de esta experiencia mundialista y enrumba desde ya a la cita bajo los cinco aros.

Luis Enrique Zayas (2.30) en salto de altura con secuencia impecable y emulando su tope personal; Cristian Nápoles (17.38 cimeros) en el triple, además del novel Jordan Díaz (17.06), la vallista larga Zurian Echevarría (55.03 segundos), y la cuatrocentista Roxana Gómez (51.56 cúspides de este 2019) completan la relación de actuaciones con merecimiento de destaque.

En un contexto del campo y pista universal cada vez más cruento en materia de rivalidades y registros, Cuba intenta resurgir, y hasta cierto punto lo consiguió en Doha, apostando a los eventos de campo, que son los que históricamente nos han dado mayores dividendos.

Una pincelada en ese sentido: en la final de triple salto varonil, cuatro de los ocho finalistas, llevaban la marca registrada de nuestra escuela de saltos.

Hay otros elementos que manejar en torno a este análisis:

Uno bien importante es el diseño de la preparación de nuestros deportistas, algo que desde hace años hemos venido recalcando, de forma tal que sean capaces de emular o aproximarse a sus mejores marcas a la hora cero.

Algo que en Doha, estuvo más cerca de la verdad. El otro elemento va de atemperar los sistemas de entrenamiento con lo que sucede en la élite de cada especialidad. Solo mencionar dos pruebas que nos han llenado de gloria y que hoy día no se acercan al máximo entorno: la jabalina y el lanzamiento del martillo.

Doha ya es agua pasada. Toca entonces perfilar las estrategias de cara a los Olímpicos, y ver si en definitiva luego de culminar las competencias hoy preservamos el puesto 12 por puntos y el décimo en cuanto a preseas.
La despedida, a ritmo de lo más notorio del sábado:

Los siempre atractivos relevos vieron reinar a Estados Unidos (37.10 segundos) en el 4x100 masculino y a sus homólogas jamaicanas (41.44) en el femenino. La bala masculina fue un verdadero rompecorazones. Joe Kovacks (22.91 metros, plusmarca para el certamen), Ryan Crouser (22.90) y Tomas Walsh (22.90), lo dejaron todo y regalaron un excelente duelo.

Yulimar Rojas le regaló a Latinoamérica uno de los mejores perfomances jamás visto en el triple femenino (15.37) que califica como el cuarto registro de todos los tiempos; y en el medio fondo la holandesa Sifan Hassan (3:51.95 minutos) rubricó otra primacía para la justa. Por cierto, las ocho primeras en cruzar la línea de meta lo hicieron con topes anuales o de por vida.

El cierre lo puso otra fuera de serie, la keniana Hellen Obiri (1426.72) dueña de otra plusmarca en los 5 000 metros.
Ya el combustible se agotó. Espere y luego tendrá en CubaSí otro análisis con las incidencias del adiós.

Visto 960 veces Modificado por última vez en Lunes, 07 Octubre 2019 05:50

Comentarios  

 
#1 pABg0nZ 06-10-2019 08:34
Muy interesante el recuento de la actuación de los atletas cubanos en el mundial previo al año olímpico. Me llama la atención la frase del autor:
"Uno bien importante es el diseño de la preparación de nuestros deportistas, algo que desde hace años hemos venido recalcando, de forma tal que sean capaces de emular o aproximarse a sus mejores marcas a la hora cero."
Que como bien se destaca es una asignatura pendiente del deporte cubano de campo y pista, hasta me atrevería a afirmar con solo un pequeño margen de duda que más que pendiente se suspende una y otra vez sin que suceda nada significativo para revertir esa situación. Ahora bien hay varios aspectos que influyen en esa historia de resultados, primero me refiero al aspecto externo, aquel que no se puede revertir y es que todos los atletas del mundo, en la mayoría de los casos son los cubanos la única excepción, se están preparando desde más de un año antes para la cita multideportiva, los JJ.OO. Una medida posible y lógica sería si para el INDER es tan difícil sufragar los gastos ocasionados por la preparación en el sentido de viajes, implementos, etc. Entonces el plan de gastos más realista y acorde con la situación económica del país sería invertir de una forma más sensata por ejemplo en forma de priorizar la preparación de los atletas con posibilidades reales de ganar medallas en mundiales y Juegos Olímpicos y olvidarse para siempre de la priorización de atletas que solo ganan en unos juegos regionales, porque si bien es cierto que los atletas cubanos han estado en Doha en muchas disciplinas muy distantes de sus mejores marcas previas, excepto Yaimé, Denia, Zurian, Luis Enrique, Nápoles y el relevo 4x400m femenino.
En el caso de Juan Miguel, un análisis sin cergarnos nos revela que sus marcas extraordinarias las ha conseguido siempre con excesivo viento a favor y bajo condiciones normales se mueve en el espacio entre 8,30m y cerca de los 8,70m. o sea que la marca lograda por el jamaicano es superior a la marca personal de Echevarría.
Retomando las palabras del autor de analizar por qué muchos atletas no se acercan en la competencia principal a sus mejores marcas, me parece que un análisis profundo y sincero podría convertirse es un arma de doble filo, y es que los medios cubanos no se cansaron de proclamar que los Panamericanos en Lima, era la competencia fundamental del año. Las razones para el INDER de tomar esa decisión me refiero a priorizar la competencia de menor rango, aunque se conocen nadie se atreve a hablar de ello y mucho menos a criticarla. Con esta observación quiero sensiblizar a la prensa a ser más critica con los que toman decisiones y no esparar por los resultados para fingir susto y decepción por los resultados con la consiguiente crítica a atletas y sus entrenadores, porque tomando a Lima como principal competencia del año, entonces, no se podría criticar el resultado de Adriana, ni el de Liagdamis, o el de Junior, mucho menos el de Echeverría porque cumplieron en la principal competencia del año, según el INDER. Ahora bien he hablado de una de las razones internas que sí se podría revertir, y es tomar un mundial Como competencia principal del año, por muchos Panamericanos que haya durante el año, que se podrían considern competencias de puesta a punto, es que no puedo imaginarme que el saltador de largo jamaicano se haya quedado sin sueño por no haber derrotado a Echeverría en Lima
Otra de las cosas a cambiar urgentemente es analizar sin rodeos la actuación de atletas que solo son capaces de ganar los Centroamericano s y excluirlos de la principal categoría de apoyo, léase gira de preparación por ejemplo a una atleta que por primera vez ha subido al podio de unos Panamericanos, y jamás ha llegado a una final mundial, mucho menos olímpica. Si bien es cierto que en los Centroamericano s ganó tres medallas de oro, pero por encima de ese nivel, gracias a que ahí no participan los mejores atletas de la región, no tiene la menor posibilidad de ganar nada. Por esa razón sería más visionario excluir a atletas Almanza y un discóbolo bastante pasados de sus mejores tiempos y ese ahorro invertirlo para apoyar más la proxima generación de martillistas, jabalinistas, etc. que aunque no tengan la norma A, para un mundial, las federaciones tienen del derecho a incluir en el equipo a un atleta por disciplina que haya logrado la norma B. Los aspectos externos solo pueden ser tenidos en cuenta,pero los internos sí que podrían ser cambiados sin necesitarse para ello más de diez años antes de atreverse a probar otras sendas. Hay que tener muy en cuenta que no tiene ningún sentido esperar resultados diferentes, si se siguen haciendo las cosas de la misma manera.
 

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