jueves, 14 noviembre 2019, 17:08
Jueves, 26 Septiembre 2019 05:05

Mundial de pesas: Cuba y los kilogramos que no pudieron ser

Escrito por  Harold Iglesias Manresa / CubaSí
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Ludia Montero se codeó con las mejores en el Mundial y pudiera inscribirse a Tokio 2020. Ludia Montero se codeó con las mejores en el Mundial y pudiera inscribirse a Tokio 2020. Foto: IWF

Recientemente, culminó para Cuba su andadura en el Campeonato Mundial de Pesas, evento clase dorada de las tres categorías establecidas, en las cuales deben incursionar los atletas en su afán de inscribirse a Tokio 2020.


El panorama deportivo mundial ha variado mucho con respecto a 20 años atrás. Esa es una realidad ineludible. El deporte se ha convertido en una mega industria lucrativa y alrededor de él cuantiosas sumas de dinero, tecnología de punta, infraestructura y saberes se mueven y desarrollan de manera vertiginosa e insospechada.

Incluso han variado en casi la totalidad de las disciplinas deportivas, los procesos de clasificación y calendarios competitivos rumbo a los Juegos Olímpicos, el magno evento del músculo y escenario donde todo deportista sueña con brillar.

Recientemente culminó para Cuba su andadura en el Campeonato Mundial de Pesas, evento clase dorada de las tres categorías que establece la Federación Internacional, en las cuales deben incursionar los atletas en su afán de inscribirse a Tokio 2020, quienes, al menos, deberán sumar seis participaciones internacionales bajo esa escala de rango.

Si bien lo más notorio resultó el regreso al podio de premiaciones de estas lides, -no sucedía desde el bronce en envión (208 kg) de Yoelmis Hernández (85 kg) en Wroclaw, Polonia, 2013-, por intermedio de la pequeña Ludia Montero (45 kg), estratégicamente llevada a ese peso y con dos platas como excelentes dividendos (arranque 76 kg-plateada; envión de 91), y biatlón de 167 digno de su otro subtítulo, también es ponderable el cierre de Olfídes Saénz 364 (165-199), válidos para la séptima posición entre 31 forzudos que se presentaron en su división.

Los otros dos exponentes antillanos quedaron por debajo de sus posibilidades. Hablamos del debutante Arley Calderón 260 (114-146) para el puesto 22 entre 30 contendientes de los 61 kg; y Marina Rodríguez (64), descalificada por ser incapaz de ejecutar una alzada válida en el arranque.

Toca analizar de forma más detallada estos rendimientos:

Ludia: Su rendimiento fue el más relevante, no solo por el hecho de convertirse en la primera fémina cubana medallista universal con sus dos subcampeonatos, sino también por la efectividad en su % de realización de alzadas, con cuatro ejecuciones válidas de seis posibles y solo un desliz rompiendo el hielo en el snatch sobre 74 kg, y otro despidiendo el clean and jerk con 94.

En los 49 exhibía como cotas 82 y 95, por ese orden, aunque en el registro oficializado en el escalafón concretó 80-92 para el peldaño 20 en feudo de la china Zhihui Hou 210 (94-116).

A propósito del sistema de clasificación para los Juegos Olímpicos de Tokio Ludia dio un paso sólido, pues el Mundial es de los llamados eventos categoría dorada. Antes de su incursión en suelo tailandés aparecía en el puesto 28 de los 49 kg, avalada por 1 331. 0174 unidades.

Marina: Rankeada en el puesto 19 del escalafón del orbe 220 (95-125), era de esperarse que Marina Rodríguez pudiera rendir mucho mejor en Tailandia. Sin embargo, se fue en blanco en el arranque luego de fallar tres veces sobre 94 kg. En el envión, pese a haber concretado su secuencia de movimientos a razón de 117-120-122, igualmente estuvo por debajo de los 125 que ostentaba, recalando en el puesto 11 de entre las 42 chicas en pugna. En definitiva, la capitalina, plateada en Toronto 2015 trabajó para el 50% en su porcentaje de intentos válidos. Algo que estuvo en discordancia con su nivel.

Arley: Constituía el de Tailandia, su estreno en estos certámenes. Independientemente de la presión propia del debut mundialista, no se comportó a tono con la proyección de sus entrenadores. Solo dos alzadas eficaces de seis posibles. Totalizó 114 en arranque, y 146 de envión, en ambos casos en el tercer movimiento. Para tener una idea baste señalar que exhibía 119 y 152 kg, respectivamente logrados en junio acá en La Habana.

Olfídes: Acostumbrado a pugnar en 85 kg, subió hasta los 89 y no hizo quedar mal a Félix Machín y el resto del colectivo de entrenadores. Sus levantamientos de 364 (165-199) lo colocaron de golpe en el octavo escaño del listado anual, y además de depararle la séptima plaza mundialista le aportaron una buena tajada de puntos de cara a una posible presencia en tierras del Sol Naciente el año próximo.

Se comportó además impecable en el arranque con secuencia de 157-160-162; y desafortunadamente erró en par de oportunidades con 204 en la palanqueta, lo que, de conseguirlo, lo hubiese dejado en una notoria 5ta plaza.

Así se comportó la lid de halterofilia para la armada antillana. Aún sin culminar la cita China comanda el medallero (8-5-1), escoltada por la República Popular Democrática de Corea (2-3-3), Estados Unidos (1-1-0), Armenia, China Taipei y Turquía (1-0-0).

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