martes, 12 noviembre 2019, 20:44
Domingo, 29 Septiembre 2019 23:05

Amigo porque vales, no porque tienes

Escrito por  Vladia Rubio / CubaSí
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Una reciente indagación sociológica entre escolares cubanos de Primaria evidenció que sus conductas y conceptos asociados a la amistad nada tienen que ver con intereses materiales.


Consultando algunas de las más recientes investigaciones sociales, di con una presentada en el VII Simposio Internacional de Psicología y Desarrollo Humano, realizado en Cuba el pasado junio y que mucho habla de cuán distantes están a veces las motivaciones de los adultos y las de sus hijos.

Viene al caso, sobre todo porque este septiembre dio inicio el curso escolar y algunos textos publicados en CubaSí abordaron conductas de mamás, papás y demás familiares que tendían a gastos excesivos en mochilas, luncheras, zapatos, libretas... «porque mi niño no puede ser menos».

Para dar seguimiento al tema, en el que —a pesar de prejuicios y concepciones epidérmicas— siempre lo esencial estará mucho más allá de lo que pueda comprarse con una billetera, vale hacerle espacio a los resultados de la investigación «Relaciones de amistad en dos grupos escolares de sexto grado de contextos geográficos diferentes», de las autoras Greter Saura Iglesias y Mairelys Pérez Izquierdo, de la Facultad de Psicología de la Universidad de La Habana y del Ministerio de Relaciones Exteriores, respectivamente.

Luego de estudiar a alumnos de sexto grado de las escuelas Adalberto Gómez Núñez, en Plaza de la Revolución, y Le Thi Rieng, en San Antonio de los Baños, para conocer sus concepciones de la amistad y cómo las expresan, arribaron a importantes conclusiones.

La indagación evidenció —dicho a grosso modo, lenguaje científico aparte— que, en general, los muchachos para nada se detenían en quién tenía mejor mochila o en quién traía mejor merienda para hacerlo su amigo.

A pesar de las lógicas particularidades de cada grupo, con independencia de la zona geográfica en que se ubica la escuela, y también sin que tuviera ningún impacto mediador el poder adquisitivo de las familias, «las relaciones de amistad en ambos grupos muestran características similares», según determinaron las investigadoras.

La aplicación de diversas técnicas como la observación, test sociométricos, sesiones grupales, análisis de dibujos, y otras, permitió concluir que el concepto de amistad para los dos grupos estudiados «tiene como invariantes: el apoyo, la confianza, la compañía, el cariño, la diversión, la fidelidad y la honestidad».

Al asociar esas concepciones con conductas prácticas, identificaron la amistad con «el buen trato, el intercambio y la reciprocidad».

En las interrelaciones que tenían lugar entre esos escolares predominaban las de tipo positivo como la colaboración, la tutoría, la simpatía y el intercambio de bienes y servicios, indica la indagación.

Qué bonito. Aunque así debía esperarse, cuando se lee el párrafo anterior casi puede sentirse como un revolotear de mariposas, campanillas de cristal repicando, el mejor de los mundos —y no según el Panglóss de Voltaire.

Entonces, de poco valen ciertas angustias familiares porque el niño lleve lo mejor o lo más caro a la escuela, porque, entre ellos, eso no tiene importancia alguna.

En vez de tales desasosiegos, mucho mejor sería preocuparse y ocuparse porque esas relaciones y concepciones de la amistad que construyen desde la pureza no se contaminen con malos ejemplos adultos.

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El añejo dilema entre el ser y el tener, esta vez al borde de una libreta para la escuela.

A la escuela se debe ir a aprender, a formarse en valores… la escuela no es (no debería ser) una pasarela para exhibir determinado nivel de vida.

Comentarios  

 
#3 Lucero 01-10-2019 12:30
No hay nada más puro y sincero que la amistad de los niños esa que nace en los Circulo Infantiles y continua en las escuelas. Tengo ejemplos cercanos lo veo en mis nietos y sus compañeritos de aula, recientemente operaron a un compañerito y hubo que llevarlo a la visita para que comprobara que no podia subir a su sala, pero en cuanto le dieron el alta fuimos a su casa y hasta el día de hoy va todos los días y le ayuda a ponerse al día. No creo que los niños entren en el detalle de quien tiene más o quien tiene menos, más bien eso es cosa de los adultos, sin percatarse que con eso matan la inocencia y el verdadero sentido de la amistad que se debe cultivar desde edades tempranas basada en valores y sentimientos reales, para que perdure
 
 
#2 AguasClaras 30-09-2019 14:35
Bueno eso puede ser un deseo, pero la realidad es muy distinta. Las relaciones interpersonales en cuba SE HAN DETERIORADO comparado con los años 80. El período Especial nos hirió de gravedad. Quienes más tienen no son precisamente los que más trabajan, ni mucho menos. Ese escenario distorsiona la ética básica de cualquier sociedad. Solo cuando se logre establecer una solo moneda y al pasar de algunos años seremos entonces capaz de reencontrar el sendero de loa verdadera dignidad humana. Saludos
 
 
#1 Andrés R 30-09-2019 09:16
Los adultos somos los responsables que estas cosas puedan suceder, en otros niveles de ensañanza también se estila eso de que lo mejor lo tiene mi hijo. Lo he hablado con estudiantes de la Facultad de medicina y me comentan que si los zapatos no son de marcas reconocidas, no eres bien mirado, pero además ahora se estila el uso de la motorina eléctrica, medio indispensable para ser bien mirado entre los estudiantes.
 

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