miércoles, 11 diciembre 2019, 06:32
Sábado, 28 Septiembre 2019 23:25

Obras de caridad

Escrito por  Lemay Padrón Oliveros / Especial para CubaSí
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Pasaba yo junto a mis hijas por la calle G, justo frente al monumento a José Miguel Gómez, cuando se detiene un Lada de color beige a nuestro lado.


Desde el volante, un señor entrado en años me dice: «¡Los adelanto hasta Carlos Tercero e Infanta!»

Yo, entre la sorpresa y la desconfianza, no sabía si me estaban ofreciendo botella o una carrera a pagar, y trato de reconocer el rostro de quien me habla, pero el hombre, al darse cuenta de que lo estaba escudriñando de manera rara, me aclara: «Es que hoy no he hecho mi obra de caridad. Suban, que los llevo».

No salía de mi sorpresa. Siempre he confiado en el ser humano, y me niego a pensar que los cubanos hayan perdido la sensibilidad, a pesar de todas las carencias, pero este tipo de gestos son tan raros, que tardé un par de segundos en responder.

Además, casi aterrizaba desde otro país donde los abusos sexuales hacia niños y niñas son bastante comunes, incluso dentro de la misma familia, y se me saltaron las alarmas.

En definitiva, montamos, y fue todo como en un cuento de hadas.

Comparto la anécdota porque es, en primer lugar, mi mejor manera de agradecerle a este señor, cuyo nombre ni pregunté por discreción, y en segundo lugar, una exhortación a todos aquellos que cuentan con un medio de transporte y viajan por las calles con sus asientos vacíos, mientras otros caminamos a veces hasta kilómetros en su misma dirección.

Aunque por estos días la coyuntura del país es ciertamente compleja, este tipo de actitudes no deben ser privativas de este momento, sino hacerse costumbre.

Para mí fue un alivio, aunque la distancia fuera corta, y más que nada, una alegría por constatar a mi regreso que seguimos teniendo valores que no puede destruir ninguna crisis.

A usted, que tiene el privilegio —porque en este país es un privilegio— de tener un auto, lo exhorto a que realice, al menos, una obra de caridad al día. No importa si profesa alguna fe, hágalo por su propio beneficio espiritual. Como me dijo ese desconocido, ese día pondría la cabeza en la almohada con mayor tranquilidad, y eso es algo invaluable.

Visto 1047 veces Modificado por última vez en Domingo, 06 Octubre 2019 08:52

Comentarios  

 
#4 sachiel 02-10-2019 10:06
Yo me sumo tambien, los he visto hacer y de buena fé, pero tambien he visto paradas estrategicas por toda la capital sin inspectores en los horarios pico (o un dia sí y dos no), y vehiculos estatales que aprovechan la oportunidad para mirar a otro lado, mucho ojo con eso...
 
 
#3 fide 02-10-2019 07:51
Que reconfortante leer estas noticias, adoro mucho más a esta isla y a los que en ella se proponen hacerla mejor, solidaridad es la palabra que se impone en estos tiempos, saludos a todos desde este municipio agramontino donde también muchos piensan como país.
 
 
#2 amlopen 01-10-2019 10:29
ME SUMO AL COMENTARIO PUES A MI EN LA CALLE LINIA Y PASEO ME SUCEDIO ALGO SIMILAR. REGRESABA CON MI NIETO Y MI HIJA DE SUS CLASES DE NATACION Y UN LADA ROJO PARTICULAR NOS TRAJO CASI HASTA LA PUERTA DE LA CASA DESVIANDOSE DE SU TRAYECTORIA,EL HIBA HASTA M Y SUBIÓ POR LA CALLE G HASTA 29 SOLO POR NOSOTROS... GRACIAS MILES A LOS QUE COMO EL SE SOLIDARIZAN.
 
 
#1 Juan Carlos 23-09-2019 07:19
Me sumo a su agradecimiento. El pasado domingo 15 frente al Hosp. Ameijeiras me sucedió lo mismo, paró un lada blanco con chapa perticular y anunció Hosp. Naval, yo y el resto de los que esperaban también dudamos y fue necesario que el chofer y su compañera (ambos jóvenes por cierto) insistieran. Estoy seguro que este gesto mejoró considerablemen te el domingo de todos los que viajábamos en ese lada.
 

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